Aprenda a sentarse con la incomodidad
A mi esposa, Helin, le gusta el yoga, algo que todavía no he podido adoptar personalmente como programa de ejercicio, meditación y relajación (todos los cuales, sin duda, necesito más en mi vida), pero fácilmente admito que lo intentaré. Algún día.
Varias veces a la semana ella se reúne con algunas amigas en un estudio de yoga y se unen al resto de su clase a practicar, no sólo yoga, sino varios estilos de yoga. Pensé que el yoga era yoga, pero está claro que no lo es. Hay Yoga Lyengar que se centra en la alineación precisa del cuerpo y deliberada secuencia de poses y movimientos y que utiliza objetos como bloques y correas y arneses para ayudarle a obtener más perfectamente dichas posiciones. Hay Yoga Kundalini, que cuenta con poses en constante movimiento. Se dice que la fluidez de esta práctica libera la energía “kundalini” (serpiente) en su cuerpo... (no maten al mensajero.) Hay Yoga Vinyasa que es extremadamente rápido, y hay Yoga Bikram, también conocido como “yoga caliente”, que cuenta con 26 posturas básicas, pero en una habitación tipo sauna donde suben la calefacción a hasta unos 105 grados Fahrenheit y 40 por ciento de humedad. Es por esto que prefiero jugar golf.
Pero hay otro tipo de yoga que ha tenido un impacto profundo en Helin – no sólo físico sino mental y espiritual también. Se llama Yoga Restaurativa que, como entrenador personal certificado a nivel nacional, Eric Stevens lo describe, “intenta a tomar la atención que se encuentra en todas las disciplinas del yoga al siguiente nivel. Es deliberado y lento, y tiene que ver tanto (o más) con la mente que con el cuerpo”. Helin diría que tiene que ver mucho con el cuerpo también, porque a pesar de que el enfoque es relajado, las poses son difíciles y extenuantes en el cuerpo, y se espera que se mantengan las poses durante largos períodos de tiempo.
Durante una clase de Yoga Restaurativa particularmente difícil donde Helin se encontró luchando para dominar el dolor y la incomodidad de mantener sus poses largo rato, su maestra dijo algo a la clase que resonó profundamente en ella: “El trabajo no es mantener las poses, el trabajo es aprender a sentarse con la incomodidad. Entender que el dolor y la molestia no te definen. Esto pasará y, por lo tanto, está bien.”
Creo que este mensaje resonó con Helin porque se dio cuenta de que no aplicaba sólo al yoga, sino a la vida en general y, debo añadir, a los negocios también.
Todos y cada uno de nosotros como propietarios de negocios, gerentes y líderes enfrentamos tanto las subidas como las bajadas. Nada es perfecto, y las cosas rara vez funcionan exactamente de la forma en que planificamos. Quizás un trimestre las ventas están por las nubes y el próximo trimestre están por el piso a pesar de todo su duro trabajo y las promesas de sus clientes que prometen que están a punto de firmar el contrato o que el cheque está en el correo. Durante esos momentos en que se encuentra “sentado con la incomodidad,” es fácil sentirse ansioso o angustiado. Durante los tiempos difíciles, a menudo cometemos el error potencialmente fatal de centrarnos en el malestar y la dificultad y permitimos que la negatividad afecte nuestra actitud, nuestra perspectiva y nuestra capacidad de resolver problemas eficazmente.
Pero Helin me ha enseñado que cuando estoy frente a una situación particularmente difícil por un tiempo prolongado, en lugar de centrarme en el dolor, debo sentarme con la incomodidad, reconocerlo y “respirar en ella,” un concepto que en el yoga significa centrarse en el momento presente y darse cuenta de que este desafío es sólo por ahora. Va a pasar. Haciéndolo me permite concentrarme en la próxima prioridad, la próxima acción – esa acción que puedo controlar y que me pueda acercar un paso más hacia la solución.
Una cosa es cierta para todos nosotros en los negocios, independientemente de la industria en que podríamos estar: El cambio y los desafíos son un hecho cotidiano, nos guste o no. Poder mantener una perspectiva objetiva, tranquila y orientada a las soluciones es la única manera de soportar los problemas y asegurar la victoria. El trabajo, en sí, que usted y yo hacemos puede ser diferente y la acción que usted y yo tengamos que tomar en relación a nuestros respectivos negocios e industrias puede ser diferente también. Pero el trabajo que tenemos en común es sentarnos con la incomodidad, reconocer que los retos no nos definen, y centrarnos en el presente a fin de llegar a soluciones.
Alguien una vez dijo que dolor sin sentido, sin paliativos nunca precederá a la transformación saludable, pero el dolor que resulta de enfrentar los desafíos e incomodidades de manera constructiva es poderosamente propicio para el crecimiento. Me pregunto si esta persona también era un estudiante de Yoga Restaurativa.
Manny García-Tuñón is Executive Vice President of Lemartec, an international design-build firm headquartered in Miami, Florida.
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Esta historia fue publicada originalmente el 6 de junio de 2015, 10:12 p. m. with the headline "Aprenda a sentarse con la incomodidad."