La reconstrucción de Ucrania y la fractura de Rusia | Opinión
Una vez que finalice la criminal invasión rusa a Ucrania, se espera que los recursos fluyan abundantemente para reconstruir la inmensa destrucción ocasionada. La pregunta es, si llegase Rusia a fracturarse, ¿la ayuda económica también alcanzará a las nuevas repúblicas? Aunque la destrucción no alcanzó a Rusia, una subdivisión del país marcará la creación de nuevas naciones, la mayoría empobrecidas.
Afortunadamente, la destrucción no ha alcanzado a todas las ciudades ucranianas, pero donde ha ocurrido, la devastación ha sido masiva, incluyendo unos 300 kindergarten y unos 196 hospitales y centros de atención médica. Aunque no se conocen las pérdidas en Mariupol y Chernihiv, el ministro de Economía Oleksly Liubchenko estima que las pérdidas combinadas podrían llegar a $600,000 millones, lo que sería casi tres veces el PIB de Ucrania.
Rusia por su parte, ha venido mermando en muchos de sus indicadores, por ejemplo; su tasa de natalidad ha disminuido y ahora su población es menor en 693,000 habitantes. También, según el World Happiness Report, desde el 2017 los rusos sienten que son menos felices que en el 2012.
Se calcula que el 28% del PIB ruso se debe a las riquezas de los oligarcas. Los 120 multimillonarios que existen allí han ubicado a Rusia en el quinto lugar mundial en ese rango, según Forbes.
Sin embargo, la corrupción es galopante ya que este sistema de “Capitalismo de Cómplices”, funciona vendiendo con sobreprecio al gobierno todos los servicios de infraestructura, atención médica y defensa, a cambio de jugosas primas pagadas a funcionarios públicos que hacen posible dichos manejos.
Y por supuesto, esta corrupción compromete al desarrollo económico porque al no existir una ley antimonopolio, tampoco existe una ley que favorezca la competencia, y en consecuencia las empresas resultan ineficientes. En otras palabras, el mismo gobierno protege a muchos oligarcas de la competencia directa para de esa forma mantener su esquema de corrupción.
Pero debido a que el capital obtenido por los oligarcas es tan cuantioso, en el mundo entero son conocidas sus inversiones en negocios de importantes personalidades y políticos. Adicionalmente, estos “Capitalistas Cómplices” han invertido en diferentes y reconocidos fondos, todo lo que ha conducido a que Rusia, desde hace años, enfrente un proceso de fuga de capitales hacia paraísos fiscales en el Caribe, Suiza o Londres.
Debido a las últimas sanciones económicas impuestas a Rusia, el grupo bancario The Institute of International Finances, proyecta una contracción de la economía por el orden del 15%. De igual forma, el FMI, predice una “mala recesión”.
Aún así, hay tres factores por los cuáles Vladimir Putin aspira a permanecer en el poder, al más puro estilo comunista: una población disminuida, sus oponentes que se exilian y los medios controlados.
Pero ahora viene la parte más importante de este asunto. En Estados Unidos dejarán de producir automóviles a gasolina para el 2035, y se espera que el resto del mundo haga lo mismo.
El litio, cuyo precio se disparó 550% el año pasado y cuya demanda aumentará un 1,800% en la Unión Europea para el 2030, es un material indispensable en la manufactura de baterías para los autos eléctricos.
El neón, es un material fundamental en la fabricación de los chips para autos y teléfonos celulares, y EEUU importa el 90% de este recurso de las dos empresas ucranianas que producen cerca de la mitad de todo el neón del Mundo.
¿Adivinen cuáles ciudades ucranianas son las principales productoras de estos materiales?
La zona del Donbas es rica en litio con 500,000 Tn aún sin explotar.
Mariupol, que tiene la fábrica de neón más grande, ha tenido que cerrar destruida por los bombardeos. Evidentemente, se puede pronosticar en los próximos meses, un desabastecimiento de este producto y un incremento en los precios de sus subproductos.
No en balde, estas dos zonas están bajo el dominio de los rusos. Produciendo Rusia 9.7 millones de B/D de crudo, siendo así el tercer país en producción mundial, tal vez Putin quiera garantizarse el control de Litio y Neón, para continuar entre los líderes cuando prevalezcan los autos eléctricos.
Pero al final, ¿qué puede suceder? Mientras la mayoría de la población de Crimea prefería seguir siendo rusa, la población de Ucrania, por el contrario, no quiere serlo y quizás por ello esa defensa tan férrea de su territorio hará que la invasión fracase.
Entonces ocurrirá algo similar al Plan Marshall después de la Segunda Guerra Mundial, donde la inversión para la reconstrucción de Europa fue masiva, pero no incluyó a Rusia y sus satélites que crearon el COMECON para contrarrestar el Plan Marshall; sin embargo, fracasaron en el intento porque los países de Europa del Este permanecieron en la penuria.
Habría que preguntarse si la reconstrucción de Ucrania contemplará ayuda para los nuevos países que se desprendan de una fractura de la actual Rusia.
Evidentemente, si no ocurre esa fractura inicialmente, Occidente no aportará ayuda alguna a los despojos económicos que queden después de las sanciones. Eventualmente, esto puede conducir posteriormente a que ocurra esa fractura.
Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de abril de 2022 a las 7:14 p. m..