GUILLERMO DESCALZI: Las lecciones de Kobani
La situación se nos fue de las manos en el Medio Oriente. ¿Por qué? Por desorientación y falta de realidad en la estrategia de la Casa Blanca. Abramos bien los ojos. La guerra con ISIS en Irak y Siria puede muy bien acabar en escenas similares a las de nuestra huida de Saigón, o la caída del sha, porque eso es lo que pasó allí, huimos. Ojalá me equivoque.
No se trata de ‘te lo dije’, esto es para darnos cuenta. La administración no ve los peligros de sus movidas en Irak y Siria. Su estrategia o falta de ella nos conduce a una potencial catástrofe en una guerra que para ellos, el enemigo, es religiosa. Esto va a consumir lo que queda de la administración Obama porque los de ISIS están, con su religión, imbuidos con la fuerza de un fanatismo que no podemos equiparar dentro de los limites que impone la Casa Blanca. ¿Por qué los impone? Porque no tiene claro ni en qué consiste ganar, ni a quiénes y para qué quiere ganar, y por favor comuníquenlo si lo tienen claro. Todos queremos saber qué hacemos allí.
¿Quién es el enemigo? Necesitamos tener muy presente que ISIS es de la misma facción wahabí del pueblo saudita, y ese pueblo está empezando a sentirse tan comprometido con el occidente como el del sha de Irán en su época. No les gusta, la evidencia está allí para quienes quieran verla. De los 19 terroristas del 9/11, catorce fueron sauditas, lo mismo que Bin Laden.
¿Quiénes arman a ISIS? Nosotros cuando entregamos a nuestros amigos el equipo bélico que abandonan en su huida. ¿De dónde sale el dinero de ISIS? De nosotros también, y de nuestros aliados en Irak, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes. Un ejemplo: entre mil doscientos y mil seiscientos millones de dólares en dinero nuestro para Irak acabaron en un bunker del Líbano, de donde procedieron a ‘desaparecer’. ¿A dónde ‘se fueron’? Es muy probable que hayan acabado en manos de ISIS, y esta es solo una instancia de desaparición investigada por Stuart Bowen, inspector general para la reconstrucción de Irak del 2004 al 2013. Esa suma, mil dos cientos a mil seiscientos millones, es la punta de un iceberg de catorce mil millones de nuestros dólares llevados en efectivo vía puente aéreo a Irak. Ahora, esto a decir verdad lo arrastramos desde la administración Bush, pero la verdad no excusa lo que hace la administración Obama. Seguimos enviando fondos a ese barril sin fondo que hoy es el “Levante”, porque cuando Obama dice ISIL en vez de ISIS, la L se refiere al levante, Islamic State In Levant, estado islámico en el Levante. Es un término de cuando España dominaba el mar y el levante indica por donde se levanta el sol. Su uso es una indicación tácita de que está en juego toda la zona, no solo Irak y Siria.
Nunca entendimos el nacionalismo religioso en Irán, y pasó lo que pasó. Imagínense eso en Arabia Saudita. No es aventurado pensarlo porque nuestro desastre en Siria e Irak está desestabilizando toda la región. La batalla por Kobani expone el error de nuestra estrategia en todo su esplendor, y la consecuencia es que se nos están volteando los mismos grupos que queremos apoyar en Siria. Es más, la impotencia de nuestra estrategia es tan evidente que nuestros propios aliados de la OTAN están limitando su apoyo a esta guerra. No hace falta nada más que ver los tanques de Turquía parados en la línea fronteriza sin hacer nada frente a Kobani... Y luego está nuestro bombardero más avanzado, el B-2, tan inefectivo que fue patético verlo con su inmenso poder y su similarmente inmensa incapacidad en la batalla por esa ciudad.
La Casa Blanca produce estrategia como Kentucky Fried Chicken, al paso. La mejor opción es la partición de Irak, y que Assad, ISIS e Irán se degraden mutuamente. Algo más. Estamos como en Vietnam, donde inflábamos reportes de muertes. Aquí desinflamos nuestros reportes, no de muertes sino de territorio controlado por ISIS. Concedemos que controla casi todo el noreste de Irak, de Bagdad para arriba. Por separado decimos que también controla el noroeste de Irak. Sumemos y veremos que el enemigo controla todo el norte, desde las puertas de Bagdad, pasando por la inexistente frontera siria, hasta el límite con Turquía. Abramos los ojos. No queremos una repetición de Irán, y la Península Arábiga bien puede estar en esa ruta.
¿De quién es el Levante? No es ni remotamente nuestro. La Península Arábiga es tan wahabí como ISIS, y nuevamente: Abramos los ojos. Si no los abrimos nos los harán abrir, y no será nada agradable. Será su equivalente de water boarding, eye boarding para ver el horror.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2014, 2:00 p. m. with the headline "GUILLERMO DESCALZI: Las lecciones de Kobani."