GUILLERMO DESCALZI: La mula china
Los griegos fueron con su caballito a la Unión Europea y la Unión lo amarró más amarrado que con siete amarres. No sorprende: el caballo es troyano. Ahora viene la próxima caída, y la próxima es… China, solo que no van a caballo, andan en mula.
Los chinos están tratando de controlar su colapso financiero, de mucha mayor dimensión que el griego. Las bolsas de Shanghai, Shenzhen y Hong Kong han perdido en un mes una cifra tan atroz que necesita resaltarse:
3,250,000,000 millones de dólares.
Hay que ser claros: este colapso es financiero, su infraestructura industrial sigue activa y productiva… pero nerviosa. Ahora, considerando en frío, imparcialmente, que China tiene 16% del comercio mundial (Grecia 0.38%), lo de China si no se controla afectará no solo su economía, también al estado y al mundo. El Politburó lo sabe: esta es una crisis existencial para su Comunismo tal como lo tienen. Se les va a caer la máscara.
Hubo un momento cuando más de la mitad de las empresas listadas en sus bolsas suspendieron su actividad. Entre las opciones del gobierno estuvo impedir la venta de ‘bloques’ de acciones, e inyectar billones a las bolsas. Esto último ya lo han hecho.
También se flotó una amenaza de prisión para quienes vendan ‘bajo’, en ‘short sales’.
Estamos ante el fin de esta versión del experimento financiero y bursátil de Beijing. Lo van a corregir sea como sea, pero su intervención les va a dar tremendo golpe de culata. ¿Quién en el mercado libre va a participar con el agrado de antes en bolsas donde el gobierno interviene directamente y amenaza con cárcel a quien venda ‘bajo’? Esa amenaza, para que reboten los precios en sus bolsas, está funcionando momentáneamente pero hasta un gato muerto rebota si cae de muy alto.
Las razones del colapso:
▪ La subvaluación del yuan creó un vacío entre la realidad y su ficción.
▪ La inflación de sus acciones, su sobrevaloración, rivaliza la de 1929.
▪ Su burbuja inmobiliaria: 22% de lo construido está vacío.
▪ El carácter de su economía.
China, a pesar de su crecimiento, tiene 20% de desempleo. Otro 20% está en el borde de este colapso. Si eso fuera acá nos morimos, pero allá a ver qué remedio imponen, porque eso es lo que hacen, imponer. No es capitalismo de mercado, es una economía dirigida que esta vez se escapó de su control.
Ahora que el sistema financiero-monetario-empresarial le da problemas, ¿a quién creen que van a corregir? ¿Al comunismo?
No cabe duda de su ideología maoísta, pero su economía es otra: es el cruce de un estado totalitario con una elite económica bajo su control, lo que no tiene nombre actual salvo el que le doy, comutalismo. Eso sí, antes tuvo dos o tres nombres: nacional socialismo…nazismo… fascismo…
El gobierno se endureció tras las protestas de Tiananmen en 1989. Lo difícil en los últimos 25 años ha sido barajar su control con su experimento empresarial, financiero y monetario. Analicen su arreglo ‘del asunto’: una bolsa libre controlada. Son, por absurdo que parezca, comunistas nazis, dos tigres que no cambian de rayas. Aparentemente hacen pareja como el burro y el caballo, y sale una mula. Eso es su sistema empresarial, económico, financiero y monetario: Una mula china. Cuidado, las mulas patean.
Lo que está ocurriendo en China no es más que la consecuencia lógica de una bolsa de valores manejada por maoístas. Eso no va a cambiar. El Politburó mientras tanto debe estar algo más tranquilo con su rebote de gato muerto porque su amenacita funcionó, al menos momentáneamente, pero habrá consecuencias.
Habrá algo de devaluación con algo de inflación, esa otra mula llamada ‘deflación’. Es difícil predecir cuanto porque allí no depende del mercado, depende de edictos políticos.
La deuda americana real se va a achicar porque el yuan se va a ‘abaratar’. Estaremos mal pero somos reyes en comparación. Mientras tanto, nuestros businessmen con producción en la China tendrán que andar con cuidado.
El endurecimiento ya empezó. Este es el inicio del fin de su experimento financiero actual, pero China tiene demasiado invertido en su industrialización como para dejarla a la deriva. Va a seguir impulsándola… con un nuevo rostro. La perestroika china no es la de Gorbachov.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de julio de 2015, 0:00 p. m. with the headline "GUILLERMO DESCALZI: La mula china."