Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Columnistas & Blogs

PADRE ALBERTO: Las bendiciones que Dios pone en nuestras vidas


Obispo Onell Soto
Obispo Onell Soto

Mientras más vivo, me doy cuenta de que la vida es como un camino largo, en el cual Dios nos presenta todo tipo de circunstancias: esperadas e inesperadas. Estoy convencido de que entre las cosas mejores de nuestra vida, están las personas, situaciones y eventos totalmente inesperados –las cosas que nos agarran por sorpresa. Son como bendiciones que Dios nos pone en el camino.

En el año 2007, el Obispo Onell Soto y su esposa Nina Soto me invitaron una tarde a almorzar en su casa. Nina sabía que el fricasé de pollo es uno de mis platos favoritos, así que ese día creo que comí fricasé como si fuera para tres personas. Recuerdo que durante mucho tiempo nos encontrábamos en las reuniones de los Guías Espirituales del Exilio en Miami, donde participábamos líderes espirituales de una gran variedad de denominaciones cristianas, pero en ese almuerzo íntimo, pudimos hablar a solas por primera vez. Ahora, cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que ese día y ese encuentro realmente cambió mi vida y me hizo un gran bien.

En medio de aquel almuerzo, conversando sobre temas teológicos, temas pastorales y la situación de la Iglesia en general, nunca olvidaré el momento en que Nina miró al Obispo y le dijo: “Creo que el Padre Alberto piensa como un episcopal”. También recuerdo que durante un tiempo me detuve mirando la foto familiar que los Soto tenían sobre el televisor en la sala. En esa imagen, se ve al sacerdote con su esposa y sus cuatro hijos.

Les dije: “Qué cosa tan linda ver al sacerdote con su esposa y sus hijos”. El obispo que siempre tenía un sentido del humor único y una chispa especial, no tardó en decirme: “Ay, Alberto, cómo me gustaría que tú pudieras disfrutar del amor de una esposa y una familia como la que Dios me ha dado”. Entonces empezamos a conversar de verdad. Lo demás es parte de la historia. En el 2009, el Obispo Soto, junto al Obispo Frade, participó en la celebración de mi matrimonio con mi bella esposa Ruhama.

Soto era cubano, y fue el obispo anglicano de Venezuela, pero se puede decir que siempre tuvo un corazón internacional. El y su querida esposa Nina trabajaron como misioneros en Colombia, Ecuador, El Salvador, Venezuela y en varias partes de Estados Unidos, donde siempre lucharon por el ministerio hispano y por evangelizar a todos. De hecho, donde fuera que los Soto estuvieran, disfrutaban de muy buenas relaciones ecuménicas, lo que conocimos muy bien en el Sur de la Florida, ya que entre sus amistades más cercanas se encontraban Monseñor Agustín Román de la iglesia católica romana, el Reverendo Martín Añorga de la iglesia Presbiteriana y Marcos Antonio Ramos, de la iglesia bautista, entre muchos otros sacerdotes, pastores y ministros laicos. Siempre veremos a Onell y Nina como una pareja ejemplar.

Dios nos pone personas especiales en el camino, y nunca sabemos cuánto tiempo las vamos a tener con nosotros, pero nunca podemos olvidar la importancia de hacer una pausa y dar gracias a Dios por enviarnos a personas como Onell Soto –hombre de Dios, hombre de familia y una persona que con su amor y amistad nos bendijo en el camino. Onell falleció el pasado miércoles en Chicago, cuando visitaba a sus hijos. Que descanse en paz. • 

El Padre Alberto Cutié es sacerdote anglicano/episcopal en la Diócesis del Sureste de la Florida. Es rector de la iglesia Saint Benedict en Plantation, www.saintbenedicts.org

Siga a Padre Alberto en Twitter: @padrealberto

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de agosto de 2015, 3:39 p. m. with the headline "PADRE ALBERTO: Las bendiciones que Dios pone en nuestras vidas."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA