VOCES DE LA EDUCACION: Hay luz al final del túnel
Todo padre de un niño con discapacidades te dirá que hay días buenos, días malos y días horribles. Pero más allá del comportamiento de nuestros niños, los peores momentos son los momentos en los cuales nos sentimos impotentes, los momentos en los cuales hemos agotado todos nuestros recursos y nos encontramos a la misericordia del proceso.
Cuando mi hija Isabela cumplió 6 años recibió su diagnóstico de autismo; y una semana antes de que empezara el año escolar, me dijeron que no se podía quedar en la única escuela que conocía. Visitando escuelas públicas encontré que existía una academia de autismo pero que la misma no tenía cupo para Isabela. Al fin del día, no me quedó otra opción que poner a Isabela en la escuela primaria de Citrus y esperar que se abriera un puesto en una de las escuelas que yo había visitado.
El primer día de las clases, hasta el uniforme me molestaba y cuando llevaba a Isabela de la mano por el pasillo de Citrus, me sentía completamente desilusionada. Mientras caminábamos juntas algo me recordó de mí querida madre que había fallecido unos meses antes y que siempre me decía que tarde o temprano había una luz al final del túnel. Pero en ese momento yo solo veía oscuridad y dejé a un lado el recuerdo de mi madre para lamentar la oportunidad que mi hija no iba a tener.
Seis años después, ahora como miembro de la junta escolar de Miami-Dade, caminé por ese mismo pasillo llena de ilusión en camino a la apertura oficial de Bluelakes at Citrus, la primera academia de autismo en la ciudad de Miami. Cuando me tocó hablar delante de los estudiantes, padres, maestros y administradores no podía contener las lágrimas pensando en mi Isabela y como la falta de recursos para mi hija había hecho este sueño una realidad para los pequeños que me rodeaban. Ellos tendrían lo que Isabela no pudo tener a su edad, una oportunidad para asistir a una academia de autismo en su vecindario con acceso individual a la tecnología, con una sala sensorial para hacer sus terapias y un centro de recursos para educar a padres y abuelos.
Mientras visitábamos las nuevas aulas con los medios de la prensa, me acordaba de los días tan horribles que Isabela y yo habíamos pasado durante ese periodo de transición y lo diferente que será la experiencia de estos pequeños y sus padres. Caminando por ese mismo pasillo otra vez recordé a mi querida madre y tuve que reconocer que ella tenía razón, que tarde o temprano la luz aparece al final del túnel, y que algunas veces la luz no brilla solo para uno, si no brilla para los que nos siguen, para los que no hubieran podido navegar la oscuridad sin nuestro dolor.
Para aprender más sobre la Academia de Autismo Bluelakes at Citrus llamar al 305-995-1334.
Raquel Regalado es miembro de la Junta Escolar de Miami-Dade.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de octubre de 2014, 6:36 p. m. with the headline "VOCES DE LA EDUCACION: Hay luz al final del túnel."