GARCIA-TUÑON: Las ventajas de la tecnología en los negocios
Las empresas que no aplican las nuevas tecnologías para sus negocios no solo están sacrificando su productividad, sino que están arriesgando su bienestar.
Estuve la semana pasada en una conferencia en Orlando de la Asociación Nacional de Empresas de Aviación. El evento fue un gran éxito y los contactos que hicimos con nuevos clientes potenciales parecen ser muy prometedores. Aunque en el pasado, pasarme una semana fuera de la oficina hubiera significado sacrificar cierto nivel de productividad, ya no es así. Hoy el acceso Wi-Fi, videoconferencias y aplicaciones móviles, le permite a uno ser productivo desde cualquier sitio, incluso desde Las Vegas. La clave está en aceptar lo que la tecnología tiene para ofrecer y aprender de lo que la tecnología nos puede enseñar.
Si de acuerdo con una definición popular, la tecnología es la aplicación de los avances científicos para el beneficio de la humanidad, el mundo de los negocios debe también entrar en su ámbito de competencia e influencia. Ciertamente, la tecnología sigue cambiando, continuamente, la forma en que trabajamos. ¿Se acuerda cuando los teléfonos móviles eran lo último? Mi primer teléfono móvil parecía un ladrillo, sin embargo fue tan revolucionario que cambió la forma que trabajaba y conducía mi negocio para siempre. Ahora hasta mi sobrino de siete años tiene un teléfono celular que usa constantemente para mandar mensajes de texto a sus amigos.
Mientras que manteniéndonos en comunicación desde cualquier lugar del mundo es un ejemplo de eficiencia, es también un poco pasado de moda. Ahora, podemos trabajar aún más inteligentemente con productos que ofrecen una amplia gama de aplicaciones esenciales para los negocios. Eso es porque las tabletas de hoy en día pueden hacer todo lo que el teléfono celular y la computadora pueden hacer, y mucho, mucho más –y aquí viene la mejor parte– hoy en día, mientras más sofisticada la tecnología, más fácil es de usar. Se dice que el propósito de la tecnología no es confundir al cerebro, sino servir al cuerpo. Eso es más cierto hoy que nunca antes.
Además de ayudarnos a ser más eficientes, la tecnología también nos puede dar una lección valiosa. Si usted fuera a mirar a los distintos productos tecnológicamente orientados anunciados en este o en cualquier otro periódico o revista, se dará cuenta de que la mayoría de ellos fueron inventados o mejorados en los últimos diez años. Esto se debe a que la tecnología va mejorando continuamente sobre sí misma. Todo el mundo que es alguien en el mundo de la tecnología entiende que si no están trabajando para mejorar las últimas versiones de sus productos, pronto se encontrarán fuera del negocio. O mejoran o mueren. Ese es su reto. Son parte de una cultura empresarial que fomenta la innovación y la creatividad, ya que sin estos dos inquilinos fundamentales, se vuelven irrelevantes. El mundo de la tecnología no puede dormirse en los laureles, y en esto hay una lección para quienes queremos llegar a la excelencia. Debemos esforzarnos constantemente por mejorar todos los aspectos de nuestro trabajo. Desde nuestros productos a nuestros servicios, todo se puede hacer un poco mejor, un poco más inteligentemente.
En su libro Word of Mouse: 101 + Tendencias de cómo compramos, vendemos, vivimos, aprendemos, trabajamos y jugamos (Simon and Schuster, 2013), autor Marc Ostrofsky, señala que es imprescindible que las pequeñas empresas se mantengan al día con las últimas tendencias en la tecnología, aunque prefieran no hacerlo. “En el viejo mundo, hemos aprendido que si sigues haciendo lo que siempre has hecho, seguirás consiguiendo lo que siempre has conseguido. Eso puede ser cierto con la pérdida de peso, pero en el mercado ultracompetitivo de hoy, si sigues haciendo lo que siempre has hecho, sin duda vas a caer detrás de los demás. Sus competidores en los negocios están utilizando las tecnologías, aplicaciones, herramientas del web y productos virtuales de gestión de relaciones con clientes y están cada vez mejorando, trabajando más inteligente y eficientemente. Por definición, esto significa que usted y su empresa están quedándose atrás”.
Aceptar lo que la tecnología tiene para ofrecer y aprender de lo que la tecnología nos puede enseñar se trata de adoptar una actitud abierta a la maximización de la eficiencia y la búsqueda de la mejora continua –dos requisitos previos para el éxito en cualquier negocio aunque se encuentre sentado en su escritorio en su oficina, o trabajando virtualmente desde prácticamente cualquier lugar– incluso en la ciudad de Mickey Mouse.
Manny García-Tuñón es columnista de El Nuevo Herald y presidente de Lemartec, una firma de diseño y
construcción de Miami, FL.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de noviembre de 2014, 11:13 p. m. with the headline "GARCIA-TUÑON: Las ventajas de la tecnología en los negocios."