BERNADETTE PARDO: Bienvenido Mr. Bush
El mejor regalo de Navidad y ciertamente de año nuevo para los republicanos de la nación, y para muchos floridanos de ambos partidos, ha sido la aparente pre-candidatura presidencial de nuestro ex gobernador Jeb Bush. Según muchos politólogos y varias encuestas, Jeb es el único de los presidenciables republicanos que podría ganar en un “mano a mano” contra la inevitable Hilary Clinton.
Aparte de anunciar la creación de un comité exploratorio para su candidatura –paso que le permite recaudar fondos– Jeb acaba de renunciar a las juntas directivas de varias compañías privadas para evitar conflictos de interés y presuntamente para enfocarse en la política.
Pero lo que parece confirmar su candidatura es su estado físico. Cuando lo vi hace un par de semanas en el estacionamiento de un supermercado local como cualquier otro mortal, lucia más alto, guapo, y entusiasta.
Ha perdido 20 libras y saluda efusivamente a todo el que se le acerca.
Coincidentemente, en momentos en que Jeb da estos primeros pasos en el largo camino hacia la presidencia, la Florida se convierte en el tercer estado más poblado de la nación. Somos 19.9 millones los que compartimos la misma península, sobrepasando el número de los que viven en el estado de Nueva York.
Florida es también el estado más variado y diverso. Una cuarta parte de la población proviene de otros países, un 20 por ciento tiene más de 65 años. Aquí convivimos agricultores, pescadores, cowboys de toda índole, justos y pecadores, un verdadero microcosmo del futuro de la nación.
Jeb – quien gobernó este estado tan importante y complejo durante ocho años con firmeza, inteligencia y creatividad – se perfila fácilmente como alguien que sabe gobernar y que sabe lidiar con grandes retos como el paso de 8 huracanes en solo dos años.
Entre huracán y huracán logro llevar a cabo la reforma educacional más importante del siglo que ahora muchos en su partido atacan y que el sigue defendiendo. Y ahí está el detalle. Jeb es uno de los pocos políticos que conozco que no miente ni da marcha atrás para congraciarse con ciertos votantes. Por eso su candidatura es un gran regalo para todos.
Como gobernador de la Florida Jeb fue la versión estatal del Presidente Ronald Reagan. Durante sus ocho años en Tallahassee se convirtió en el poder supremo, aunque a veces, como en el caso de Terry Schiavo, la Corte Suprema estatal freno sus impulsos.
El gobernador Bush llevo a cabo la reforma más importante en los últimos 45 años en el programa de Medicaid. También redujo la carga impositiva y el tamaño del gobierno estatal. Pero este conservador de pura cepa también habla español y apoya la reforma migratoria y trata con respeto y compasión a los indocumentados, algo que para tantos republicanos conservadores que votan en las primarias es una herejía.
Los antidinásticos rechazan la posibilidad de un tercer Bush en la Casa Blanca, pero ese argumento se desmorona cuando el nombre de Clinton aparece en la boleta. Ojala que así sea. Sería una batalla épica entre dos ideologías claramente diferentes.
Lo más difícil para el pre-candidato Bush será navegar las primarias de su propio partido.
Pero Jeb lleva una buena brújula. Como le dijo recientemente antes de dar el salto a mis amigos del Canal 10, Glenna Milberg y Michael Putney, en una entrevista exclusiva: “Tienes que permanecer fiel a ti mismo… ganar con un propósito… Ganar con tu integridad.”
Bienvenido a la contienda, Mr. Bush, felicidades y Feliz Año.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de diciembre de 2014, 6:02 p. m. with the headline "BERNADETTE PARDO: Bienvenido Mr. Bush."