GUILLERMO DESCALZI: Francisco, el Papa del retorno
Francisco está retornándonos a una práctica más abrigadora del catolicismo romano, devolviéndoles la iglesia a aquellos que fueron apartados por un ánimo de pureza que acabó excluyéndolos.
¿Para quienes vino Jesús? No fue solo para los cristianos porque en ese tiempo ni había cristianos. Tampoco vino a salvar a los salvados. Vino para todos, justos e injustos. Vino para los necesitados de redención, los despreciados, los rechazados y marginados, pero su iglesia adquirió tal poder que su mismo poder se entrometió en su misión. Se rodeó de las glorias del laicismo y se aisló de quienes estaba supuesta a abrazar. No más. Francisco es el Papa del Retorno a nuestros orígenes, y parte de eso es apartar el reino del César del reino de Dios.
La separación entre laicismo y religión se resume en la división de dos fiestas que antes fueron una: el Renacer y Año Nuevo, dos fiestas que están volviendo a unirse con un ánimo en el que prima lo temporal, bienes, deseos, posesiones y poder. De eso habló Francisco a la Curia en esta Navidad 2014.
Celebramos la fiesta conjunta del renacer y año nuevo a lo largo de unos 70,000 años. Caía en el solsticio del invierno norte, del 21 al 23 de diciembre. En Egipto, seis mil años atrás, celebraban el reinicio de un ciclo y el nacimiento de Horus, hijo de la luna Isis y el sol Osiris, concebido nueve meses antes en el domingo de la resurrección del sol en la “Pasión de Ábidos“ con que terminaba la cuaresma egipcia. Es que nada en la tierra es estrictamente nuevo. Macrobio, escritor romano, describe a Isis como una virgen que da a luz.
Cuatro mil años atrás en Stonehenge, Inglaterra, aún se unían el año nuevo y el renacer. La separación de la versión espíritu-religiosa del renacer y la laico-astronómica del año nuevo se inician dos milenios después. Ahora, las cosas se transmutan. Las ideas también. Hiecur Ficatum, un dulce romano de hígado (hiecur) con higo (ficatum) pasó por esa transmutación y ficatum, higo, se convirtió en fígado, hígado en español, mientras que hiecur, hígado, se volvió hiegu, higo. En inglés ficatum quedó ‘fig’.
La alocución del papa apunta a una transmutación del sentido espiritual por el laico en un catolicismo que ha vuelto a mezclar la navidad con el año nuevo en una fiesta contínua en la cual es difícil encontrar la línea de demarcación entre lo religioso y lo mundano. La Curia Romana también se ha transmutado y Francisco le pide un retorno a sus orígenes católicos y apostólicos, que no sirva a Dios y al César.
La Curia no es Stone-henge pero dicen que sus miembros estuvieron Stone-faced, con caras de piedra al recibir la admonición. En la Curia hay vidas, señaló, de Alzheimer Espiritual. Es la hipocresía de una dedicación no solo a Dios y el espíritu sino también a la consecución de riqueza y poder, y no importa que sean riqueza y poder pro gloriae Domini, para gloria de Dios, el hecho es que deja atrás la misión de Cristo. También critica una espiritualidad grupal, estructurada, rígida, dura y arrogante en la Curia. Es una espiritualidad como de hígado confundido con higo, y esto no lo dice Francisco, lo digo yo. “Se pierden así”, dice él, “la lozanía, ilusión y novedad del Espíritu”. Amén, y cuando decimos Amén estamos diciendo algo de lo que no nos damos cuenta. Así acababan sus oraciones a Amén o Amón los antiguos egipcios. De allí sale el amén judío, de Amén-Ra, y el cristiano a través del judío. Dios es uno, y no importa por qué nombre se le conozca, aquí hay un reconocimiento subliminal de la presencia de Dios único a través del tiempo, Amén.
La ceguera de nuestra civilización nos impide ver muy lejos. Francisco trata de cambiar las cosas un poco, por un tiempo al menos, porque la historia es cíclica. Todo re-ocurre, vuelve a ocurrir, y la iglesia siempre ha resurgido a través de sus dos mil años. Es, para seguir en la vena egipcia, como un Fénix renaciendo de sus cenizas, y Francisco… La profecía de San Malaquías describe al último papa como el papa negro. El superior de los jesuitas es el ‘papa negro’. Francisco no será el superior de los jesuitas pero es el jesuita superior, y quizás no sea el último papa pero quizás sí sea el último de una línea y el primero de una renovación… quizás, por ahora, porque todo llega, todo cambia y todo pasa.
¿La Curia aguantará la vida Franciscana? Parece que quien ha sido llamado a quitarle sus pecados, qui tollis pecata curiae, es Francisco, el de la restauración del Jesús de los rechazados en nuestra tradición católica, apostólica y romana.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de diciembre de 2014, 4:41 p. m. with the headline "GUILLERMO DESCALZI: Francisco, el Papa del retorno."