GUILLERMO DESCALZI: Reducción al miedo
La vida no se reduce al miedo, no debe reducirse a este, ni a la ansiedad, pero lo hacemos, nosotros la reducimos. La política americana está en eso.
Trump apuesta todo al miedo a los indocumentados, a los musulmanes, a una candidatura independiente y más, y los otros candidatos republicanos apuestan al miedo… a él y sus miedos. Los demócratas también.
Miedos comparativos: Entre el 2004 y el 2014 murieron 24 americanos por acciones terroristas en el país, Veinte y Cuatro. Los muertos por crimen con armas de fuego en esos diez años fueron 280,024, Doscientos Ochenta Mil Veinticuatro, estadística oficial del CDC, Center For Disease Control, que aparentemente cataloga la muerte por crimen como enfermedad. Quizás debiese también catalogar los niveles del miedo nacional.
Los candidatos explotan muchísimo más el miedo al terrorismo que a las armas de ese romance tan americano con las pistolas. Es triste decirlo pero el miedo al terrorismo es un instrumento político ‘ideal’ mientras que el miedo a las armas es ‘de doble filo’ y hay que manejarlo con cuidado.
Todos, demócratas y republicanos, logran éxito excitándonos, y es más sencillo excitarnos con preocupación que tranquilizándonos. Más moscas caen con miel que con vinagre pero en política es al revés, y montan campañas de evitamiento al miedo mayor dándonos un miedo menor sostenido, una especie de vacuna que ofrecen como diciendo ‘angústiense pero si votan por mí lo resolvemos’. La psicología de campaña es extraña. ¿Vamos a elegir nuestro presidente en base al miedo? No debiese ser así pero lo más probable es que así sea.
Demócratas y republicanos, todos sirven platos de histeria callada con bombo y platillo, y quien no lo hace acaba enmudecido en la cacofonía de los demás. Hay excepciones. John F. Kennedy fue excepcional porque apeló a nuestros mejores instintos y no al miedo, pero vean como acabó. Quizás le hubiera servido tener un poquito más de miedo. ¿Será que fue una época más ingenua? Todo está en el equilibrio y el equilibrio es sutil.
Estamos en un mundo más homogenizado, con menos gente arriba y menos abajo también… ‘los medios’ han cambiado. Este es un país que está dejando de ser lo anglosajón que fue, con muchos ‘anglos’ y europeo-americanos resentidos por esa causa. Ambos partidos explotan su resentimiento y miedo. Trump lo hace y los líderes republicanos no saben cómo manejarlo, ellos mismos lo promovieron. Buscan su vacuna, su miedo menor, y no la encuentran. Quizás tengan que aguantar ‘su enfermedad’.
Los demócratas están en su antítesis, con una aristocracia esnobista que probablemente preferirían no tener... Son, después de todo, ‘el partido popular’. Sus líderes tampoco saben qué hacer, tampoco encuentran su vacuna, en ellos al esnobismo, y quizás también tengan que aguantar su enfermedad.
Estamos en medio de un cambio climático que va a afectar a todos, con la consecuente ansiedad del miedo aprovechado por quienes lo aceptan y quienes lo niegan por igual, otro cuchillo de dos filos, como el de las armas del crimen. Tendremos que definitivamente aguantar esas enfermedades porque no se van.
Recuerdo la canción Torn between two lovers… En este caso es Torn between two fears, rasgado entre dos temores, entre varios temores en realidad.
Estamos entre miedos. ¿Por cuál y cuáles nos iremos? ¿Miedo a los musulmanes, a los indocumentados, a Trump, al terrorismo, a los pobres, a la ‘disminución’ de la sangre y cultura tradicional en Estados Unidos, miedo al esnobismo y Wall Street, cuál y cuáles nos enrumbarán?
Parece que los papeles se estuvieran trastocando con la aparición de republicanos medio demócratas y demócratas medio republicanos, pero no nos asustemos, reduzcamos más bien nuestra ansiedad y ajustémonos los cinturones, we are in for a ride… Mientras tanto este podría ser el título, en latín masticado, de un nuevo libro: Ducibus Republicanus et Democratus Agonistes quoque: Las agonías de los líderes… Republicanos y demócratas por igual.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de enero de 2016, 11:30 a. m. with the headline "GUILLERMO DESCALZI: Reducción al miedo."