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Resolución de Año Nuevo: Padres proactivos a beneficio de nuestros niños

El comienzo de un nuevo año trae nuevos planes, expectativas y la oportunidad para iniciar el 2015 con una actitud positiva y siendo proactivos en la educación de los niños. Muchos padres cuentan que están continuamente reaccionando a los problemas y situaciones que se presentan con ellos mismos y sus pequeños hijos.

Para comenzar el 2015 de manera proactiva, los padres deben iniciar un plan para cuidarse a sí mismos, su salud, dieta, y establecer un plan de ejercicios, ya que cuidándose más, pueden ser más efectivos con sus niños. Parte de este nuevo plan debe incluir el tomar una actitud proactiva, siendo defensores de sus pequeñitos y tomando medidas preventivas para que sus hijos tengan éxito cuando comiencen la escuela.

Los investigadores y economistas están de acuerdo en que los primeros años de edad son de mayor importancia para establecer una base sólida y que los niños tengan un futuro mejor. Esta base incluye la salud física, emocional y las destrezas académicas necesarias al cumplir los cuatro años de edad. Una de las claves principales para lograr el éxito académico es la importancia del desarrollo lingüístico y su influencia en la inteligencia de los niños. Es por esta razón que los padres deben de establecer una actitud proactiva para prevenir los problemas desde una temprana edad. Esto no es nada nuevo, ya que en 1995, los investigadores Hart y Risley indicaron que la inteligencia de los niños está directamente relacionada con el número de palabras que han escuchado desde que nacen hasta los tres años de edad.

El vocabulario que tiene un niño a los cuatro años de edad, está directamente correlacionado con los resultados de las pruebas estandarizadas de tercer grado. Lo que escuchan los niños durante esta temprana edad y las interacciones con los adultos tienen un gran impacto y consecuencias para toda una vida. Los padres de niños inteligentes y avanzados hablan más con sus hijos que aquellos de niños que no son tan avanzados.

Los adultos deben estar bien conscientes de las interacciones diarias y el uso del vocabulario con los niños desde que nacen hasta que cumplen los cuatro años. Según los estudios de Moon, Lagercantz, y Kuhl, (2013), los bebitos comienzan a aprender y a percibir el lenguaje durante las últimas diez semanas de embarazo; estas revelaciones afirman aún más la importancia del desarrollo lingüístico como base para el aprendizaje.

Los niños aprenden el lenguaje mediante la interacción con adultos y otros niños. En este nuevo año los invito a invertir más tiempo para hablar con sus hijos y establecer conversaciones amenas con tópicos relacionados con la vida cotidiana de ellos. Durante estas charlas traten de intencionalmente analizar el vocabulario que utilizan con ellos. Hay padres que dicen que los niños se sienten mejor cuando ven la televisión, ya que están más tranquilos y no molestan. ¡Hay que tener cautela con esta estrategia!

La comunicación entre padre e hijo debe ser diaria, contínua, y frecuente desde que nace el niño. Cuando los niños son pequeños, los padres pueden usar el auto diálogo, ya que los bebés no pueden contestar. Un ejemplo es cuando le están cambiando el pañal o lo están alimentando. La madre o el padre le puede ir diciendo lo que están haciendo. Al comunicarnos con los niños, debemos hacerlo despacio, pronunciando y entonando bien las palabras.

Los padres deben establecer contacto visual con los niños cuando se comunican con ellos. Cuando los padres interactúan con los niños, pueden hacerlo hablando, cantando, leyendo cuentos, rimas y utilizando el vocabulario de lo que ven a su alrededor.

Nunca corrija al niño de manera negativa cuando no dicen bien las palabras, nunca diga “no es así”, “está mal dicho”. Si el niño dice: “mira el tato”, usted dice: “si, mira el gato”, “¿Qué hace el gato?”. Si nos dice: “Papá lota.”, usted dice: “Papá tiene la pelota.” Poco a poco pueden ir ampliando el vocabulario haciendo de esta actividad un juego. Siempre trate de modelar el lenguaje que usted quiere que su hijo utilice.

El leer cuentos debe de ser una actividad diaria. Esta ayudará a que los niños obtengan un vocabulario más amplio. Al terminar el cuento, pueden hacer preguntas que requieran que el niño describa las ilustraciones en el cuento, que narren el cuento en sus propias palabras, preguntando qué sucedió primero, después, hasta llegar al final del cuento. El uso de los títeres con cuentos, rimas y canciones, motiva a los niños a dialogar. No podemos olvidar cuando estamos de compra, y cuando viajamos en automóvil, estas son oportunidades únicas y especiales para ayudar a desarrollar el lenguaje.

Si sabemos que estos primeros años son de importancia vital, donde se establece la base para el desarrollo de la inteligencia y el éxito académico, hagamos una resolución en este nuevo año de hablar más con los niños para que tengan un futuro mejor. ¡Feliz año nuevo!

Marisel Elias-Miranda es directora administrativa para los Programas de la Primera Infancia de las Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade

melias@dadeschools.net

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de enero de 2015, 5:54 p. m. with the headline "Resolución de Año Nuevo: Padres proactivos a beneficio de nuestros niños."

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