FPL a la defensiva
Por primera vez en muchos años la Florida Power & Light (FPL), el monopolio que nos alumbra la vida, está a la defensiva, y ya era hora. Esta semana, el Departamento Estatal de Protección Ambiental (DEP) por fin se puso las pilas y le dio a FPL 21 días para responder concretamente sobre cómo está resolviendo los problemas de los canales de enfriamiento de la planta nuclear de Turkey Point en el sur de la Florida.
Michael Sole, uno de los vicepresidentes de FPL, dijo en respuesta: “Nosotros tomamos muy en serio nuestra responsabilidad de administrar los canales de enfriamiento”. También porque las consecuencias podrían ser catastróficas si esto no se atiende a tiempo y a fondo. Según DEP los problemas en los canales de enfriamiento han contribuido a la peligrosa salinización de la Bahía de Biscayne. Esos problemas se detectaron hace ya seis años y empeoraron durante la sequía del 2014. Todo esto salió a la luz pública hace seis semanas en un estudio realizado por el Departamento de Protección Ambiental del condado Miami-Dade. La investigación científica reveló la presencia de tritio en la bahía.
El tritio, como explicamos en una columna anterior, es un isótopo radioactivo de hidrógeno que se usa como un marcador para detectar contaminación. Su presencia en nuestras aguas indica que hay contaminación y que existe una filtración en los canales de enfriamiento.
El hecho de que haya tomado años llegar a este punto es inaceptable. Como nos dice la comisionada de Miami-Dade Daniella Levine Cava, “la FPL tiene una responsabilidad especial de asegurarle al público que está actuando de forma correcta. En este caso hizo falta la presión del público para lograr respuestas”.
José Javier Rodríguez, representante estatal de Miami, considera que el DEP no ha estado haciendo su trabajo, que es proteger al público, y que “por fin se ha despertado de un largo letargo”. Hasta la semana pasada han sido los jueces los que le han reclamado a FPL y no los administradores responsables de hacerlo. El representante Rodríguez considera que las contribuciones millonarias de FPL al gobernador y a muchos legisladores son un factor. Dios me libre de tan malos pensamientos.
Lo cierto es que algunos legisladores del sur de la Florida han decidido tomar cartas en el asunto. La senadora estatal de Kendall Anitere Flores convocó a una reunión especial para tratar el tema de la contaminación y la salinización el viernes. Flores piensa que quizás es hora de que la legislatura estatal “lleve a cabo el escrutinio que debe hacer el estado; es un tema del cual DEP debió haber estado muy al tanto”.
Bianca Cruz, vocera de la planta nuclear de FPL, nos explica que la compañía ha demorado tanto en responder porque “es un problema tan complejo que hay que recabar muchos datos y evaluarlos”. Aun así, seis años me parece un poco exagerado. Cruz insiste en que ya se están tomando medidas, como llevar el agua salina recalentada de regreso a la planta en vez de tratar de enfriarla in situ.
Por si fuera poco, esta semana una corte de apelaciones estatal rechazó la aprobación por parte del Gobernador y el gabinete a un plan propuesto por FPL para construir un corredor de gigantescos postes de tendido eléctrico entre Homestead y Coconut Grove.
La FPL es una gran compañía que provee servicios esenciales y muchísimos empleos. Pero es también un monopolio que requiere mucho más escrutinio que cualquier otra compañía.
La mejor respuesta a las preocupaciones legítimas de los que vivimos cerca de la planta nuclear de Turkey Point es algo que ocurrió el miércoles. Con una inversión de $660,000 y en asociación con la Universidad Internacional de la Florida, la FPL inauguró un moderno complejo para promover el desarrollo de la energía limpia con paneles solares. Ojalá que esta iniciativa prospere y se multiplique.
Periodista cubanoamericana
Twitter: @PedaleaBernie
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de abril de 2016, 3:27 p. m. with the headline "FPL a la defensiva."