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GUILLERMO DESCALZI: La post-muerte

Kurt Vonegutt, autor en boga en los años 50 y 60, escribió de bomberos, personas según él de una nobleza especial hechas como a propósito para la siguiente Experiencia Cercana a la Muerte, ECM, de un grupo que ‘pereció’ en un incendio forestal. Es una experiencia inusual por ser colectiva. Arvin Gibson, ingeniero nuclear, investigador de ECM, entrevistó al bombero Jake, jefe de los ‘difuntos’ del incendio. Se ‘vieron’ cerca de sus cuerpos, ‘volvieron’ y verificaron lo que ‘vivieron’ entre ellos. La historia está en Fingerprints of God, Huellas de Dios, de Gibson. Ocurrió en 1989, en un incendio de pinos y robles. Se abrían camino cuando los árboles a su alrededor estallaron con fuerza y el fuego los rodeó.

Uno a uno cayeron asfixiados. Jake pensó "Es todo, voy a morir". Con eso se encontró mirando su cuerpo en una zanja y empezó a sentirse en paz. A su alrededor vio sus compañeros sobre sus cuerpos. “Entonces apareció una luz” donde estaba su bisabuelo, su guía a lo largo de su ‘muerte’, y le dijo que era decisión suya si volver a la vida o no. Jake le explicó que sería devastador volver quemado y pidió quedarse. Le respondió que los que eligiesen volver no sufrirían quemaduras.

Las ECM, experiencias cercanas a la muerte como estas, pueden explicarse sólo si algo de nuestra conciencia llegase a estar fuera del cuerpo, conectándonos a otro algo que algunos consideran el “Consciente Transpersonal de la Eternidad”. Muchas de las ECM son de ‘muertes’ por horas, lo que imposibilita la actividad cerebral. El cerebro muere tras 10 minutos sin oxigenación.

Jake, tras ‘volver’ a su cuerpo, vio herramientas metálicas fundidas a su alrededor. Todos escaparon. El acontecimiento fue tan profundo que el grupo se arrodilló en acción de gracias. La única evidencia de lo pasado fueron sus pelos chamuscados y el equipo derretido. Cada uno había experimentado lo mismo. Todos confirmaron que sintieron ‘dolor de volver’. Todos se encontraron con difuntos de sus familias, que les dieron la elección de quedarse o regresar.

La ‘post-muerte’ de las ECM es en medio de una transición que siempre se presenta en el contexto de la vida de quienes ‘van y vuelven’. Cada cual se ‘encuentra’ con alguien familiar. Cada uno ubica su noción de Dios, del cielo y sus enviados según su tradición cultural. Digo cultural y no religiosa porque las formas religiosas son producto de nuestras culturas humanas. Vienen de muy atrás, con cientos de ramificaciones que han llevado a las formas religiosas de hoy. Hay ateos de culturas cristianas que ven a Cristo.

Las ECM se ubican en un concepto budista llamado Bardo, lo que ‘hay’ entre una vida y lo que viene luego, una transición entre dos estados. Las descripciones de sus ECM por parte de los retornados son interpretaciones de gente que trata de entender cosas que no encajan en la existencia. Proyectan y pintan realidades in-existentes con los esquemas situacionales de sus vidas, usos, costumbres, tiempo y espacio. Todo sale de cada uno como reflejos co-existentes en las facetas de un diamante vivo. No hay ECM, que se sepa, de regresos de más allá del Bardo.

Lo siguiente sale de Life Goes On, de Tijn Touber, en referencia a las investigaciones de un cardiólogo holandés, el Dr. Pim Van Lommel. Llevado a la curiosidad Van Lommel empezó a recopilar los recuerdos de quienes habían sufrido ‘muertes cardíacas’. En Conciousness Beyond Life el doctor indica que hay una relación indudable entre mente y conciencia, pero que eso no quiere decir que la mente tenga el monopolio y exclusividad de la conciencia.

El doctor analizó pacientes que habían sufrido muerte cardiaca y habían ‘regresado’ tras más de 10 minutos. Concluye que las post-muertes o ECM no son hechos psicóticos, que hay conciencia incorpórea y que eso es lo que ‘se da’ en las ECM. En otras palabras: El espíritu ‘existe’, aunque ‘existir’ es un término impreciso que usamos en ausencia de otro mejor.

Tras cinco minutos sin circulación (oxigenación) se sufre daño cerebral irreversible. El siguiente relato está en su libro: “Miré mi cuerpo y vi médicos y enfermeras luchando por mi vida. Podía oírlos. Entonces tuve un sentimiento acogedor en un túnel de luz vibrante. Fue maravilloso. Me dio paz y confianza. Floté. El sentimiento de acogida se volvía más y más fuerte. Me sentí en casa, amado, casi en éxtasis. De repente tuve dolor y ‘regresé’ a mi cuerpo. Estuve furioso que me hubieran devuelto”.

¿Será la vida una siembra, una encarnación, la muerte una cosecha? Las EMC son solo un puntito de lo que Dios nos tiene Arriba. Llegamos como almas. Algunos regresamos como almas en espíritus de un linaje muy antiguo. Otros devuelven su alma nada más, y hay des-almados que la perdieron antes de morir.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de enero de 2015, 1:00 p. m. with the headline "GUILLERMO DESCALZI: La post-muerte."

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