El mal gobierno, el que no hace nada para protegernos
En las series policiales de la tele, durante los interrogatorios de sospechosos, siempre hay un policía bueno y un policía malo. Pero en la visión política que predomina hoy en día, sobre todo en esta temporada de verborrea antigubernamental, no hay gobierno bueno. Entiendo el razonamiento de mis amigos conservadores y libertarios que rechazan los gobiernos paternalistas, metiches y omnipresentes. En realidad, el buen gobierno ni se nota hasta que no te hace falta. Como por ejemplo, si te pierdes en los Everglades y necesitas que los Rangers te rescaten, o si te quedas varado en alta mar y llamas a la patrulla costera o cuando te están asaltando y llega la policía justo a tiempo. El mal gobierno no es tanto el que se excede sino el que no hace nada para protegernos. Esa es la función primordial de todo gobierno, proteger a la población, porque no vivimos precisamente en el paraíso terrenal libre de todo pecado.
Pero en el universo paralelo de Tallahassee lo bueno es malo, el calentamiento global, la regulación, y la supervisión son palabras prohibidas. Ese capitalismo salvaje nos deja a todos con la única opción de sálvese quien pueda. Las consecuencias que hemos visto recientemente son desastrosas. Vamos por partes.
Esta semana otra joven ilusionada por la búsqueda de la belleza encontró la muerte en una clínica de cirugía estética en Hialeah. Tenía 27 años y tres niños. Y no es la primera vez que ocurre. Las clínicas de cirugía plástica en muchos de nuestros centros comerciales son máquinas de hacer dinero con licencia estatal y sin casi ninguna supervisión del gobierno estatal según nos dice el Dr. Gustavo León.
El Dr. León es profesor en la Universidad de Miami, fue presidente del Board de Medicina de la Florida y también del comité estatal contra el fraude al Medicare. El considera que gran parte de la responsabilidad por estas tragedias recae sobre la legislatura estatal. Nos dice que la mayoría de estas clínicas no son operadas por médicos e insiste en que la práctica de la medicina no puede ser regulada como un simple negocio.
Algunas de estas clínicas emplean médicos que no tienen licencia y la gran mayoría no tienen seguro de mala práctica. Según el exfiscal y abogado Juan González es muy difícil lograr compensación justa para las víctimas como Linda Pérez, quien a los 18 anos sufrió daño cerebral irreversible cuando se sometió a una operación para aumentar los senos en una clínica de Coral Gables. El médico que está demandando por tan serios daños no tiene seguro de mala práctica.
Otra área en la que el buen gobierno brilla por su ausencia es la de la vivienda, específicamente la regulación de condominios. Siete millones de personas en la Florida viven en condominios .El gobierno estatal, específicamente el Departamento de Regulación Profesional (DPR) no hace mucho para protegerlos. “El DPR no hace casi nada”, nos dice el representante estatal de Miami José Félix Díaz, quien se ha movilizado para ayudar a muchos residentes de condos que viven en su distrito.
La reciente serie investigativa que realizó este diario conjuntamente con Univisión 23 revela serios problemas, como la proliferación de fraude electoral en las elecciones de las juntas de condominios y los malos manejos del dinero para el mantenimiento y contratos para mejoras. Lo más alarmante es que la agencia estatal no hace nada por corregir estos entuertos. El representante Díaz se reunió con el director de DPR, Ken Lawson, recientemente, y nos dice que Lawson considera que estas disputas se resuelven mejor en las cortes. El problema es que solo los dueños de codominios de lujo pueden permitirse contratar abogados para librar estas costosas batallas legales. Entretanto siguen lloviendo las quejas de los propietarios. El representante Díaz nos contó un caso insólito, el del presidente de una asociación de condominios que fue al cajero automático del casino de los Miccosukees y retiró $600,000 de la cuenta del condominio para jugar. Lo perdió todo.
Muchos son los que están perdiendo debido al clima antirregulatorio que impera en Tallahassee. Yo preferiría apostarle al buen gobierno, el que nos protege de forma firme y eficiente. Tanto el gobernador Rick Scott como su candidato Donald Trump deberían aprender que los buenos gobiernos no se manejan como los buenos negocios.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de mayo de 2016, 3:34 p. m. with the headline "El mal gobierno, el que no hace nada para protegernos."