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El desparpajo de la fiscal Bondi y el candidato Trump

Pam Bondi, procuradora general de la Florida, y el candidato presidencial republicano Donald Trump. Bondi recibió una donación de $25,000 de la Universidad Trump.
Pam Bondi, procuradora general de la Florida, y el candidato presidencial republicano Donald Trump. Bondi recibió una donación de $25,000 de la Universidad Trump.

Pese a que tiene nombre de cómico argentino, Pam Bondi, la procuradora general de la Florida, no tiene “herencia hispana” como diría Donald Trump. La fiscal, rubia y de ojos azules, fue la primera política en la Florida en respaldar públicamente la campaña presidencial del magnate neoyorquino y ciertamente la primera en tirarle una toalla a costa de los ciudadanos que juró proteger y defender como la primera abogada del estado.

El caso que mantiene a Trump alterado, la demanda civil contra la “universidad” que lleva su nombre, es lo que lo ha motivado a proferir ataques raciales sin precedentes contra el juez federal Gonzalo Curiel. Según Trump, Curiel, un respetado juez y ex fiscal nacido en Indiana, no es capaz de ser imparcial en el caso sobre Trump porque “es un mexicano”. Quizás hubiese sido mejor juzgar el caso aquí en la Florida bajo la supervisión de la rubia y amistosa fiscal estatal. Ahí está el detalle, como diría Cantinflas, mexicano al fin. El caso nunca llegó a la Florida aparentemente porque la fiscal Bondi recibió una oportuna contribución del señor Trump.

Entre el 2008 y el 2011, la oficina del procurador general de la Florida recibió decenas de quejas de estudiantes de la Universidad Trump y sus afiliados que consideraban que les habían tomado el pelo y mucho dinero. Uno de estos, Charles Jacobson, residente de Delray Beach, se quejó en el 2011 que le habían cobrado $26,000 por asistir a un seminario Trump de tres días en West Palm Beach. “Nos prometieron que nos iban a hacer ricos”, le dijo Jacobson a un reportero del Orlando Sentinel, “pero lo que hicieron fue llevarme a la bancarrota”.

La oficina de la fiscal estaba en plena investigación de estas alegaciones en el 2013 cuando Bondi decidió pedirle personalmente a Trump una contribución de campaña. La fiscal había expresado interés en sumarse a una demanda del estado de Nueva York contra Trump University. Pero Bondi cambió de parecer solo días después de recibir una contribución de $25,000 de la Fundación Trump, algo que es ilegal porque las organizaciones caritativas no pueden hacer donaciones políticas.

Bondi dice sentirse “devastada” porque se le acusa de haber actuado de forma impropia. Como abogada y funcionaria de la ley, Bondi no se siente ofendida cuando Trump cuestiona la integridad de un juez federal simplemente por su apellido. Tampoco le perturba que un candidato a la presidencia desconozca el principio fundamental de la separación de poderes. A primera vista, todo parece indicar que lo único que le importa a nuestra fiscal es el cash. O quizás albergue la ilusión de convertirse en la Procuradora General de la nación si gana su candidato.

Lo cierto es que muchos republicanos que apoyan a Trump, incluyendo a los presidentes de la cámara y el senado federal, han condenado públicamente los comentarios de Trump sobre el juez Curiel como racistas e inaceptables.

Aquí en Miami-Dade muchos republicanos han ido más lejos. El alcalde de Miami, Tomás Regalado, se niega a apoyar a Trump por sus comentarios antihispanos. Lo mismo han dicho los senadores estatales Anitere Flores y René García. Los alcaldes del condado Miami-Dade y de Hialeah prefieren no apoyar a nadie en la presidencial.

Nadie le pide a Bondi que haga lo mismo. Hay muchísimas personas decentes, respetables y patrióticas que apoyan la campaña presidencial de Trump. Pero ningún fiscal que se respete iría en persona a pedirle dinero a alguien cuya empresa está siendo investigada. La justicia verdadera “ni se compra ni se vende”, como dice el pasodoble.

Lo mejor que podría hacer Bondi a estas alturas es reabrir la investigación sobre la supuesta estafa o al menos darle al señor Jacobson de Delray los $25,000 que recibió de Trump para compensarlo por los $26,000 que perdió en los inventos del magnate.

Pero la fiscal Bondi está demasiado ocupada para rendir cuentas. Hoy estará compartiendo el escenario con Trump en un mitin político en Orlando. ¡Qué desparpajo!

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de junio de 2016, 10:17 a. m. with the headline "El desparpajo de la fiscal Bondi y el candidato Trump."

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