Fariñas y el poder que quiere deshacerse del opositor
Pongo punto final a esta columna el jueves 11 de agosto, cuando Guillermo “Coco” Fariñas cumple 20 días de huelga de hambre y sed en Cuba.
Esta vez, Fariñas pide a Raúl Castro, principalmente, que deje de ordenar a la policía y a las turbas progubernamentales el empleo de la violencia contra los opositores, así como el cese del hostigamiento a los cuentapropistas que no están conectados a la Seguridad del Estado.
Fariñas ha protagonizado 25 huelgas de hambre. Días después de la muerte, muchos cadáveres todavía lucen mejor de lo que él lucía al concluir su última huelga en el 2010. Fueron cuatro meses, dos semanas y un día. Ese mismo año murió, al cabo de 80 días de huelga de hambre, el preso político Orlando Zapata Tamayo.
Todavía recuerdo a Silvio Rodríguez decir en una conferencia de prensa en Puerto Rico que Zapata Tamayo había muerto por defender la causa del anexionismo. Tal como lo oye. El episodio permite medir en la descarada perversidad de la marioneta la maldad del titiritero. Si estos son los poetas…
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Esta historia fue publicada originalmente el 11 de agosto de 2016 a las 5:57 p. m. con el titular "Fariñas y el poder que quiere deshacerse del opositor."