El corazón del odio
La sospecha recaería sobre todos en una cacería de indocumentados a manos de su gobierno, todos porque Trump pone en una misma canasta a los hispanos ‘legales’ que necesiten asimilarse, ‘we will ensure assimilation’, y los indocumentados, y que Dios nos libre de la certificación ideológica que quiere para otros, los del Medio Oriente.
“We will have an ideological certification to ensure they share our values”. Certificaremos, dice, ‘su’ ideología y valores, lo que eventualmente tocaría a todos como patrón del comportamiento americano. ¿Se dará cuenta que esto quiere decir un estado de uniformidad en el país de la libertad individual? Eso es socialismo, nacional socialismo para quienes lucharon contra el fascismo en Europa.
Está enfrentándonos en un ambiente electoral inédito de odio sin barreras… aparte de la Gran Pared que separará nuestras vidas, un muro de Berlín con torres de guardia, sensores subterráneos y del aire, it’s going to be beautiful, algo ‘bello’… ¿Bello?
Su discurso sobre inmigración es extremadamente duro no solo en contenido, también –y especialmente– en tono, una caricatura de horror basada en la realidad de algunos para crear un ambiente que cubra al país entero. Ese es el país que propone, con un antagonismo de reflejos chiitas y sunitas en el Medio Oriente, precisamente el que quiere certificar que no venga acá.
Su nacionalismo es como el de Berlín en 1936, un nacional socialismo olímpico en una lucha de vida y muerte. These are matters of life and death, son cuestiones de vida o muerte.
The days of wait to be legalized are over, se acabaron los días de esperar a ser legalizados. We will remove any illegal that has been detained, deportaremos a cualquier indocumentado detenido –y la insinuación es que serán deportados si los detienen por una infracción de tráfico, por ejemplo.
We will triple ICE deportation officers… Local police will be happy because these thugs won’t threaten them any more. Va a triplicar la fuerza de deportación y la policía estará feliz ‘porque ya no será amenazada por esos matones’. ¿Matones? Hay algunos, y bastantes en las ‘maras’, pero… ¿los que recogen nuestra lechuga y tomates, las que tienden nuestras camas y atienden nuestros niños, ellas y ellos son matones?
There are at least two million criminal illegal aliens… we will begin moving them out on day one: Hay al menos dos millones de criminales ‘ilegales’. Empezaremos a deportarlos desde el primer día. Allí está su ‘nueva’ cuota, no serán 11 pero van a ser por lo menos dos millones que empezarían a ser deportados de inmediato. Those people are gone, it will be over. Esa gente ya está ida, el asunto estará concluido.
El ‘asunto’, it, trae ecos de la ‘cuestión’ judía… ¿Sabrá lo que dice? Vean la manera como habló y gesticuló y díganme si no les recuerda por lo menos al Duce para no compararlo con ‘el otro’ cuyo nombre es anatema.
I just came back from a wonderful meeting with the president of Mexico. Fue penoso ver a Peña Nieto con un discurso contemporizador ante Trump en Los Pinos, ofreciéndole civilidad antes de recibir su cachetada desde Phoenix. No tuvo los pantalones para ponerlo en su sitio y fue especialmente curioso verlo de acuerdo con Trump en lo de la inmigración indocumentada: Este flujo (armas, droga, dinero… y gente, incluye gente) debe ser frenado, necesitamos un enfoque integral acerca de la frontera... Podemos aclarar y superar los malos entendidos. ¿Sabría Peña Nieto lo que dijo?
¿A cuál elegir cuando la ley y la moral se oponen? Sí, quizás sería legal separar familias y niños en un gobierno de Trump pero… ¿será moral?
Trump pretende ganar con veneno. Es una lástima pero mejor es la libertad de expresión que el poco confort que daría callarlo. Mientras tanto, aquí el ala derecha del nacionalismo sigue harta de la hispanización de Estados Unidos y Trump la aprovecha. Jamás había escuchado de los presidentes que conocí, desde Johnson para aquí, ni de sus rivales, algo tan venenoso como el discurso de Trump.
Mantenemos la ilusión de que el capitalismo está casado con la democracia. No es así, se casa con cualquiera y es polígamo. En China se casó con el comunismo. Anteriormente se alió con el fascismo. Hoy aquí amenaza aliarse con el trumpismo porque no les quepa duda, el trumpismo, si gana, no será la democracia capitalista a la que estamos acostumbrados.
Periodista, escritor y filósofo peruano.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de septiembre de 2016, 5:34 a. m. with the headline "El corazón del odio."