CARLOS ALBERTO MONTANER: Los errores del padre Eduardo M. Barrios
En una carta publicada en el Nuevo Herald el 27 de octubre por el jesuita Eduardo M. Barrios, en la que el sacerdote rechaza los cinco errores que yo le atribuyo a su correligionario, el papa Francisco [Los cinco errores del papa, Perspectiva, 11 de octubre], niega que la expresión “función social” aparezca en ningún documento eclesial.
El padre Barrios se equivoca. A continuación sigue el epígrafe del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia que demuestra lo que yo afirmo:
178 La enseñanza social de la Iglesia exhorta a reconocer la función social de cualquier forma de posesión privada, en clara referencia a las exigencias imprescindibles del bien común. El hombre «no debe tener las cosas exteriores que legítimamente posee como exclusivamente suyas, sino también como comunes, en el sentido de que no le aprovechen a él solamente, sino también a los demás». El destino universal de los bienes comporta vínculos sobre su uso por parte de los legítimos propietarios. El individuo no puede obrar prescindiendo de los efectos del uso de los propios recursos, sino que debe actuar en modo que persiga, además de las ventajas personales y familiares, también el bien común. De ahí deriva el deber por parte de los propietarios de no tener inoperantes los bienes poseídos y de destinarlos a la actividad productiva, confiándolos incluso a quien tiene el deseo y la capacidad de hacerlos producir.
Sé que la Iglesia Católica no se opone a la empresa privada, pero en lugar de desdeñar como “ejemplitos” algunos casos concretos que yo cito, el padre Barrios debe, a la luz de la DSI, aclarar si, de acuerdo con esta forma de entender la existencia de la propiedad, es moralmente aceptable que un católico posea varias viviendas subutilizadas, cuando hay tantas personas que no tienen techo; costosos bienes suntuarios, cuando hay tanta pobreza en el mundo; o capital ocioso en los bancos, cuando pudiera utilizarlo para fomentar el trabajo.
Los españoles tienen una frase elocuente en su refranero: “una cosa es predicar y otra dar trigo”. Predicar es extremadamente fácil.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de octubre de 2015, 11:45 a. m. with the headline "CARLOS ALBERTO MONTANER: Los errores del padre Eduardo M. Barrios."