Al apoyar a Trump, los veteranos de Bahía de Cochinos se enfrascan en una batalla presidencial indigna
En un intento desesperado de última hora de cortejar a los influyentes electores cubanoamericanos de Miami, Donald Trump se presentó en la sede de la Brigada 2506, los veteranos de la fallida invasión de Bahía de Cochinos en 1961.
Cualquier otro día, estos octogenarios que arriesgaron la vida para derrocar a Fidel Castro cuando eran jóvenes imparten un valioso testimonio de historia viviente a visitantes, académicos y periodistas en un museo lleno de recuerdos en La Pequeña Habana. Desafortunadamente, el martes pasado se sumaron a una batalla que no merece la pena, la sucia campaña presidencial en la que no tienen nada que buscar, ciertamente no de esta forma. Apoyaron a un magnate y celebridad que representa la clase de gobierno autoritario que estos hombres combatieron. Un candidato que tiene nexos con una Rusia agresiva como la que penetró a Cuba durante décadas, dejando a la isla en ruinas sin el beneficio del glasnost y la perestroika.
Y como si esas no fueran razones suficientes para no involucrarse en la carrera, la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos ha decidido apoyar a Trump –un candidato tan peligroso y mal preparado que líderes del Partido Republicano lo han abandonado– sin haber hecho esto antes en una elección presidencial. Los veteranos dicen que esta decisión de ellos es sin precedentes, pero que se sintieron obligados a darle su apoyo.
La participación de los miembros de la Brigada en la política, sin embargo, sí tiene precedentes.
Quizás la Brigada como organización ha tenido el tino de no apoyar a ningún candidato presidencial. Pero sus miembros han tenido presencia en los círculos políticos desde hace décadas, haciendo campaña y apoyando a cualquiera que defienda la línea dura contra los Castro, republicanos todos, naturalmente. De hecho, la asociación ha expulsado a miembros que no concordaban con sus opiniones políticas, como si uno pudiera borrar la participación de alguien en un hecho histórico con un voto o decreto. El demócrata Alfredo Durán, quien sirvió en el gobierno del presidente Jimmy Carter, fue expulsado por sus opiniones contra el embargo.
Pero ahora la Brigada apoya a Trump, quien en dos ocasiones documentadas por Bloomberg y Newsweek –y muy probablemente violando el embargo de Estados Unidos a Cuba– ha enviado equipos a la isla para investigar oportunidades de negocios.
“Me honra el apoyo de verdaderos combatientes por la libertad”, dijo Trump.
Usar a personas que han sido heridas, que todavía se sienten traicionadas por el presidente John F. Kennedy –y para quienes la pérdida de la patria sigue siendo algo muy real– es tan manipulativo como usar a empleados de Trump National Doral para que digan cosas positivas porque sus empleos dependen de eso.
Las dos cosas son reprensibles, y muy típico de Trump. Pero la política barata con el tema de una Cuba encadenada por una dictadura de casi 58 años siempre anda por ahí en tiempos de elecciones.
Esta podría ser la elección presidencial clave para que la política de Estados Unidos con Cuba tome el lugar que le corresponde como un tema serio de política exterior. Pero existen operativos políticos que no están dispuestos a dejar pasar un ciclo electoral sin color folclórico en lugar de sustancia, sin echar mano a la manida fórmula de evocar Bahía de Cochinos, comparar el Miami Herald con el periódico Granma y de ver a un comunista en cada opositor político.
Esta es la realidad: la campaña de Donald Trump se acercó a los veteranos de Bahía de Cochinos porque se está quedando atrás en la Florida, un estado que debe ganar y donde el voto hispano cuenta, y que favorece masivamente a Hillary Clinton, incluidos los cubanoamericanos. Trump necesita todos los votos cubanos que pueda conseguir, pero importantes donantes cubanoamericanos al Partido Republicano no sólo están votando por Clinton, sino que están recaudando fondos para la campaña de la candidata demócrata. ¿Y todos esos políticos que la Brigada ha apoyado durante décadas y que ahora también enfrentan la reelección? No se les vio ni el pelo en la actividad de Trump con la Brigada. Eso sí es algo sin precedente.
El apoyo de la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos a Trump no tiene ningún sentido. Suena falso, trillado, como el cafecito que Trump pretendió tomar en su última visita al Versailles, todo frente a las cámaras.
Fabiola Santiago: fsantiago@miamiherald.com, @fabiolasantiago
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2016, 2:45 p. m. with the headline "Al apoyar a Trump, los veteranos de Bahía de Cochinos se enfrascan en una batalla presidencial indigna."