La Oficina de las Mentiras Oficiales para hacer a América veraz de nuevo
Para estar a tono con la tendencia del espíritu estadounidense de categorizar y demonizar que predomina en estos tiempos trumposos –y sintiéndome impulsada por una fuerte sensación de optimismo, como dijo el presidente en su discurso– voy a crear mi propia agencia de vigilancia y mi propia base de datos para mantenerme al tanto de los engaños del gobierno.
La voy a llamar “La Oficina de las Mentiras Oficiales”.
Prometo solemnemente publicar regularmente una lista de todos los crímenes cometidos en contra de la inteligencia del público estadounidense.
El nombre a la cabeza de la lista: Donald John Trump.
El número 2: Michael Thomas Flynn.
El número 3 –y esta numeración no refleja la relativa magnitud de las mentiras, sino la cronología de las fichas de dominó que van cayendo una a una en la administración de Trump: Jefferson Beauregard Sessions III.
Ese nombre tan pomposo que está en mi base de datos, la cual de ahora en adelante será conocida por sus siglas en inglés como TOOL (TONTO), pertenece al secretario de Justicia Jeff Sessions, el senador que famosamente dijo con respecto al presidente Bill Clinton en 1999 durante el incidente del sexo con la interna: “Nadie está por encima de la ley”. El, que fulminó desde su púlpito conservador durante las audiencias de deposición de Clinton: “Aquellas personas que cometen perjurio deberán ser destituidas de su cargo”.
No obstante, con menos de un mes en el cargo, Sessions ha sido sorprendido por periodistas del Washington Post en un posible caso de perjurio. Y digo “posible” porque colegas noticiosos describen en reportajes cuidadosamente redactados que Sessions “ocultó información” sobre el hecho de que el año pasado durante la campaña habló dos veces con el embajador ruso.
Pero yo puedo decirlo: ¡El mintió!
Existe video de los hechos. Dos senadores preguntaron a Sessions durante sus audiencias de confirmación si había tenido algún contacto con Rusia durante las elecciones, y Sessions dijo que no. Eso le ha merecido mucho más que un rating de mentirosón de parte de la venerable PolitiFact, la única base de datos que los estadounidenses necesitarían si no estuvieran enganchados de Fox, Breitbart y todo tipo de formas de envío de noticias falsas y retorcidas.
Puede que la mentira de Sessions sea algo diferente de la mentira de Flynn al vicepresidente Mike Pence de que él no había hablado con los rusos, a pesar de que el ex asesor de Seguridad Nacional de Trump había sido grabado en una escucha telefónica mientras hacía precisamente lo contrario. Pero es igual de escandalosa. Flynn fue obligado a renunciar a su cargo. Al secretario de Justicia no le quedó más remedio que recusarse a sí mismo el jueves de las investigaciones sobre el escándalo de Rusiagate de la campaña de Trump. Pero, mejor aún, él debería seguir sus propias palabras al pie de la letra y renunciar.
Eso es lo menos que debería hacer. ¿No estamos deportando a personas del país por mentir?
El debería ser puesto en algún tipo de lista.
Después de todo, nuestro Presidente enamorado de la ley y el orden –quien nunca ha tropezado con un hecho que él no pudiera convertir en mentira para adaptarlo a su narrativa– adora las bases de datos, y, mientras más discriminatorias, mejor. Trump está creando VOICE, una oficina dedicada a sacar una lista semanal de crímenes cometidos por aquellos a quienes los supremacistas blancos gustan de llamar “extraterrestres ilegales”. El Equipo de Víctimas de Delitos de Inmigración (The Victims of Immigration Crime Engagement), al mando del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), trabaja del mismo modo que la odiosa sección de “crímenes negros” de Brietbart y la base de datos sobre musulmanes que Trump se comprometió a crear durante su campaña.
Por si los abogados como Sessions, bautizados en honor de generales de la Confederación, tengan más probabilidades de salir indemnes de haber dicho mentiras que los generales como Flynn y los inmigrantes del país, voy a asegurarme de que el nombre de Sessions quede ahí para la posteridad en mi base de datos TOOL.
Al igual que la del Presidente, mi base de datos es una medida de precaución imprescindible para evitar que seamos engatusados por los grupos de intereses especiales e ignorados por los medios de prensa. Se están diciendo demasiadas mentiras en Washington. Eso no nos da seguridad alguna. Yo digo que debemos Hacer Estados Unidos Veraz de Nuevo. Lo mismo que el “de nuevo” de Trump, el mío está sujeto a especulaciones y a un retroceso en el tiempo. Deducir qué quiero decir de verdad será la labor de ustedes, mis queridos lectores.
Y ahora que pienso en eso, me vendría bien un poquito de ayuda por parte de ustedes.
Siguiendo el ejemplo de la caza de seres humanos de ICE, quienes están animando a todos los chivatos en Estados Unidos a que denuncien a todo pobre diablo sin papeles que conozcan, me veo obligada a pedirles a ustedes que me ayuden a llenar mi base de datos, mis queridísimos soplones. Echen para alante a sus políticos. ¡Déjenme saber todos los nombres y las mentiras que puedan!
¡Esto es un movimiento!
Ahora no hay quien nos pare.
Fabiola Santiago: fsantiago@miamiherald.com, @fabiolasantiago
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2017, 2:58 p. m. with the headline "La Oficina de las Mentiras Oficiales para hacer a América veraz de nuevo."