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Fabiola Santiago

George Zimmerman vuelve a probar que es una persona furiosa que se salió con la suya

George Zimmerman, acquitted in the death of Miami teenager Trayvon Martin, listens in court in Sanford, Florida, during a 2013 hearing on charges, including aggravated assault, after a fight with a girlfriend.
George Zimmerman, acquitted in the death of Miami teenager Trayvon Martin, listens in court in Sanford, Florida, during a 2013 hearing on charges, including aggravated assault, after a fight with a girlfriend. Orlando Sentinel

La noticia sobre un joven desarmado de 17 años y de Miami Gardens abatido a tiros tiros mientras visitaba a su padre en Sanford, Florida, llamó mi atención desde el primer día. A medida que los detalles se desarrollaban —Trayvon Martin regresaba a casa desde una tienda con una lata de té Arizona y un paquete de dulces Skittles en el bosillo una noche lluviosa cuando se encontró con el vigilante del vecindario— sabía que algo siniestro había ocurrido.

No mucho antes de eso, yo había llegado a mi vecindario pasada la medianoche y había visto a mi joven yerno trotando tranquilamente. Debo decir mi joven yerno blanco. Él había estado haciendo esto todas las noches, me dijo, para hacer ejercicio y relajarse después de su largo turno de cocinero.

“¿No tienes miedo?”, le pregunté.

“¿Por qué?”, dijo.

“¿Alguien en el vecindario o el guardia de la entrada ha preguntado qué estás haciendo afuera a esta hora?”

“No”.

Y lo único que se me ocurrió en ese momento fue que, si hubiera sido mi yerno afroamericano quien estuviera afuera a medianoche, habrían llamado a la policía para preguntarle quién era y qué estaba haciendo.

Trayvon era negro; el aspirante a policía Zimmerman, un hispano blanco.

El caso del asesinato de Trayvon Martin siempre ha estado relacionado con el prejuicio y la ira, y los resultados mortales cuando ambos se combinan.

Pero fue difícil probar más allá de una duda razonable ante un jurado del centro de la Florida que George Zimmerman albergaba esos sentimientos y actuó de acuerdo a ellos cuando persiguió, confrontó y mató a balazos a un adolescente que no se metía con nadie, que estaba donde pertenecía, en el vecindario de su padre.

Cinco años después de su absolución, Zimmerman ha eludido la justicia, pero no el asesinato de Trayvon, y mucho menos quién es él. Todos estos años, Zimmerman nos ha mostrado que es un hombre violento y con prejuicios que salió impune del asesinato.

Zimmerman ha estado involucrado en situaciones de conducción agresiva y en actos de violencia doméstica contra mujeres en su vida, quienes, muertas de miedo, no siguieron en el proceso y los cargos fueron retirados. Zimmerman hace alarde de sus pinturas de la bandera confederada y de sus asociaciones con nacionalistas blancos quienes donaron dinero para su defensa y cuidado personal.

Él acosó a Trayvon y ahora ha sido acusado de acosar y hostigar al investigador privado Dennis Warren, contratado por la compañía Cinemart Productions para encontrar personas que participen en un documental sobre la muerte de Trayvon.

Después que Zimmerman se enteró que su familia había sido contactada, dice Warren, recibió 21 llamadas telefónicas, 38 mensajes de texto y siete mensajes de voz en poco más de dos horas de parte de Zimmerman, la mayoría de ellos amenazantes y agresivos.

Warren le pidió a Zimmerman que parara, como la policía se lo aconsejó, pero él continuó, enviando un mensaje de texto con un artículo en el que fue citado diciendo: “Sé cómo tratar a las personas que me j----, lo vengo haciendo desde febrero de 2012 [cuando mató a Trayvon]”. Y: “Cualquiera que j--- a mis padres será alimento de caimán”.

También le envió esta otra joya al productor del documental en una amenaza aparente de hacerle daño a la esposa de Warren: “Ayude a la señora Warren y adviértale [a Warren], voy a encontrarlo. Y traeré el infierno conmigo”. Igualmente, dijo que Warren también estaba “en camino hacia el interior de un caimán. ¿10-4?”

Y cuando lo llamó una sargento del Condado Seminole, quien también intervino en sus casos de violencia doméstica, la llamó “prostituta” y cosas peores.

“Hija de p---, ¿qué es lo que quieres?”

“¿Para qué me está llamando hija de p---?"

Y, en lugar de mostrar remordimiento por el asesinato que cometió, Zimmerman se refirió a Trayvon de manera peyorativa como “el chico ese Martin”. Zimmerman, quien debe presentarse ante el tribunal el 30 de mayo, parece aún más envalentonado estos días para actuar como el matón que es. Uno solamente puede esperar que no supere esta acusación tan fácilmente como todas las demás, aunque es sólo un cargo menor.

Sígame en Twitter @fabiolasantiago.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de mayo de 2018, 0:59 p. m. with the headline "George Zimmerman vuelve a probar que es una persona furiosa que se salió con la suya."

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