Trágico accidente aéreo confirma que Cuba ya no puede ocultar las cosas como antes
Las cosas en Cuba ya no son exactamente como antes.
El accidente aéreo de un aparato de Cubana de Aviación, acontecimiento noticioso de gran magnitud, mostró una nueva generación que usa la tecnología con destreza.
El vuelo de La Habana a Holguín se estrelló poco después de despegar a las 12:08 p.m. en campos de cultivo el viernes 18 de mayo.
Treinta y tres minutos después, la cadena oficial de televisión cubana tuiteó al mundo la trágica noticia con escasa información. Pero para entonces, las fotos y videos de la columna de humo y la bola de fuego tomadas por los vecinos que corrían al lugar circulaban en internet y llegaban a manos de los periodistas independientes de la isla y los medios de comunicación internacionales.
Nosotros, en este lado del Estrecho de Florida, pudimos escuchar y ver el horrible acontecimiento mientras los cubanos lo experimentaban.
El escenario fue horrible, desgarrador y surrealista.
Durante todo el día, los cubanos con acceso limitado a las redes sociales como Facebook conocieron de fuentes de noticias independientes dentro y fuera de Cuba que el Boeing 737-200 había sido arrendado por su gobierno a la problemática compañía mexicana Global Air.
En marzo, los cubanos se enteraron por un informe en 14ymedio, la publicación digital dirigida por la bloguera Yoani Sánchez, que la compañía aérea nacional Cubana de Aviación estaba cancelando vuelos, una historia que también reflejaron los medios de prensa en el exterior.
El gobierno cubano ya no usaba su vetusta flota debido a problemas de seguridad… y ahora esto.
Los cubanos ahora saben también que las 112 personas que perdieron la vida abordaron inocentemente un avión de 39 años. Sola una persona ha logrado sobrevivir y permanece en el hospital en estado crítico.
Su gobierno no les hubiese contado la mayor parte de todo eso a los cubanos, pero se enteraron de todos modos, y rápidamente se presentaron en la oficina de Cubana de Aviación para exigir que les devolvieran su dinero en pasajeros ya comprados.
"No quiero subirme a un avión", dijo un joven a Hatzel Vela, un reportero del canal 10 WPLG que está en La Habana. "Oficialmente, ellos no dicen si los aviones están en condiciones de volar, pero sabemos por internet que los aviones no están en buenas condiciones".
Es alucinante para aquellos que tienen el mundo al alcance de la mano, acostumbrados a vivir con los últimos dispositivos electrónicos y rápidas conexiones, pensar que el acceso a información sobre algo que pudiera perjudicarles es un gran acontecimiento para los cubanos.
Pero en una isla donde la información ha sido estrictamente controlada durante las últimas seis décadas, es un gran avance.
Se puede decir que Cuba finalmente entra en los últimos años del siglo XX, aunque todavía le queda un largo camino por recorrer para que se nos una en el siglo XXI.
De hecho, fue fascinante ver a los medios de prensa cubanos, especialmente el diario oficial Granma y Cubadebate.com, acostumbrados al empaque dogmático de las noticias a través del lente de la conveniencia política, luchar para reportar datos relevantes de esta noticia de última hora en tiempos modernos. Al principio informaron erróneamente que el avión iba para Guyana, así como la cantidad de pasajeros y tripulación, que siguieron cambiando a lo largo del día.
Un hecho interesante: el nuevo gobernante Miguel Díaz-Canel visitó de inmediato el lugar del accidente, como cualquier líder político iría al lugar de un desastre, y ofreció entrevistas sobre lo que vio.
Y dijo que la probabilidad de "un gran número" de víctimas era elevado.
En la televisión cubana, mientras Díaz-Canel hablaba, en la esquina inferior derecha de la pantalla un intérprete seguía sus palabras en lenguaje de señas para sordos, como se hace en Estados Unidos con los preparativos para y durante la recuperación en casos de desastre.
En contraste, en la televisión cubana que vi un presentador de más edad presentaba partes noticiosos en un lenguaje burocrático difícil de descifrar y terminaba cada segmento con una versión de "firmado por el Ministerio de Salud" o "firmado por el Ministerio del Interior”.
Por otro lado, los funcionarios de alto rango de la aviación cubana ofrecieron entrevistas a los medios de prensa acreditados y explicaron que Cubana había estado arrendando el avión por menos de un mes sin problemas y que, según el acuerdo, Global Air era responsable del mantenimiento de la aeronave. No comentaron más y la información que proporcionaron favorece al gobierno, aunque no lo exime de responsabilidad. Pero para Cuba, ese nivel de respuesta a los medios es nuevo… y bienvenido.
En cuanto a Raúl Castro, aún jefe del Partido Comunista, se estaba recuperando de una operación de hernia y envió sus condolencias.
El trágico accidente aéreo está poniendo al gobierno de Díaz-Canel a prueba.
Y una cosa se ha hecho evidente: el gobierno cubano ya no puede darse el lujo de encubrir las noticias cuando hay un creciente ejército de ciudadanos equipados con teléfonos celulares y computadoras.
Ellos tienen derecho a saber. La propaganda ya no funciona, ni siquiera en Cuba.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de mayo de 2018, 4:30 p. m. with the headline "Trágico accidente aéreo confirma que Cuba ya no puede ocultar las cosas como antes."