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Fabiola Santiago

FABIOLA SANTIAGO: No hay lugar para el racismo

Yo no llamaría “conducta juvenil” al comportamiento de los policías de Miami Beach que descaradamente se enviaron correos electrónicos racistas, intercambiaron textos durante entrenamientos pidiendo fotos de mujeres desnudas, además de haber enviado ilegalmente una foto de la autopsia de un hombre negro que murió acribillado por balazos de la policía.

Tampoco pienso que haber tolerado una “mentalidad de locker room” bajo el ex jefe de la policía, Raymond Martínez, logra explicar la razón por la cual toda esta conducta ofensiva — y al menos en un caso, potencialmente criminal — se continuó tolerando en el Departamento de Policía de Miami Beach.

Sé que, cuando habló de estos temas el jueves, no fue la intención de la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle minimizar el daño que causaron las acciones de estos policías — ahora bajo investigación — al calificarlo en esos términos. Pero la semántica es importante.

El racismo no es una conducta juvenil. Es un despreciable comportamiento adulto con el propósito de reducir el valor de seres humanos y no debe tener lugar de manera alguna en un departamento de policía. Ése es el mensaje claro que se debe enviar.

Si ha de producirse alguna vez un cambio en la cultura policiaca, empecemos por llamarle a la conducta colectiva de los 16 policías que participaron en diversas ofensas por su nombre: una seria infracción de la confianza del público en un momento en que a este país le sobran razones para desconfiar de la policía.

Lo que estos policías han hecho socava la piedra angular de la tarea policiaca, la cual requiere cooperación de la comunidad a la que se supone que sirvan y protejan.

“Hechos como estos disminuyen la legitimidad del departamento”, me dijo el viernes Raimundo Socorro, director de la Escuela de Justicia del Colegio Universitario de Miami-Dade. “Una de las cosas que aprenden en la academia es que no se toleran correos electrónicos racistas ni cualquier otra cosa que degrade a otro individuo. Aprenden eso desde el primer día y hemos expulsado alumnos por hacer comentarios peyorativos sobre una raza o una cultura”.

Las lecciones de la academia de la policía sobre el arte de practicar una decencia básica y humana, sin embargo, parece haberse perdido en estos policías, quienes comparten ahora el dudoso honor de incorporarse al Salón de la Vergüenza del Sur de la Florida junto con los tres policías del departamento de policía de Fort Lauderdale que fueron recientemente despedidos por enviar correos electrónicos racistas.

Los policías de Miami Beach utilizaron el acceso al Internet y al sistema de correo electrónico de la ciudad para propagar el arte del odio enviando memes peyorativos acerca de personas negras, mujeres e inmigrantes indocumentados.

Y lo que el comandante Ángel Vásquez supuestamente hizo fue adecuadamente caracterizado por el nuevo jefe de la policía de Miami Beach, Dan Oates, como una “conducta vergonzosa y criminal”. Vásquez le mandó a personas fuera del departamento de policía la foto de la autopsia del chofer Raymond Herisse, quien fue fatalmente baleado por la policía de Miami Beach en un controversial tiroteo durante el Fin de Semana Urbano de la Playa en 2011.

Para variar, este departamento con una historia de mala conducta policiaca tiene por fin un jefe que está obrando correctamente y abordando los asuntos con firmeza, de manera expedita y públicamente. La transparencia es esencial para restaurar la confianza del público. Se necesita un cambio profundo y consciente en una cultura en la que el mal comportamiento parece haber sido muy preponderante.

¿No sabían estos tontos lo fácil que es rastrear la huella de alguien en el Internet? ¿No saben estos policías que los investigadores utilizan los medios sociales para ubicar a criminales y que realizan disecciones de récords en las computadoras para resolver crímenes?

¿O acaso pensaron que estaban por encima de la ley?

“Encima de la ley... y estúpidos”, dice Socorro.

Así es.

Hasta los juveniles y los atletas en el locker room tienen mejor juicio que ellos.

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2015, 9:08 p. m. with the headline "FABIOLA SANTIAGO: No hay lugar para el racismo."

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