Kamala Harris, hija de inmigrantes y multicultural, es la candidata ideal para Miami
Kamala Harris, “radical” para la extrema derecha y no lo suficientemente progresista para la izquierda, encaja perfectamente en Miami, una metrópolis de inmigrantes por excelencia donde tanto trabajadores como multimillonarios hacen el Sueño Americano suyo.
Durante su presentación formal como la candidata vicepresidencial del demócrata Joe Biden, este dijo que la selección histórica de esta mujer de color e hija de inmigrantes de Jamaica y la India, representa la “historia de Estados Unidos”.
Bien podría haber estado hablando de Miami y la Florida, ciudad y estado profundamente ligados a la emigración del Caribe y a la historia de los negros en Estados Unidos.
Con el tema de del carácter presidencial en la boleta electoral, Biden eligió bien, sobretodo teniendo en mente a los votantes del estado indeciso de Florida, al nombrar a una mujer fuerte y con vasta experiencia en temas de leyes.
Después de cuatro años de las fatigosas diatribas antiinmigrantes del presidente Trump, la selección de Harris nos enaltece como mujeres, como inmigrantes, como un pueblo multirracial.
Como estadounidenses.
Sí pertenecemos aquí, la selección de Harris le afirma a los caribeños y asiáticos americanos.
AMENAZA PARA TRUMP
Biden eligió tan acertadamente que el presidente ha estado empeñado en una de sus diatribas continuas de insultos en Twitter desde el anuncio del pasado miércoles. Y su campaña emitió una declaración afirmando falsamente que Harris tildó a Biden de “racista” cuando debatieron durante las primarias.
El Partido Republicano de Florida y sus representantes, conociendo el atractivo del historial de ley y orden de Harris para los independientes que votan por republicanos, promovieron varias narrativas huecas, todas resucitando su fantasma electoral favorito, fabricado en Miami: el socialismo.
Pocas más absurdas que la vicegobernadora Jeanette Núñez, quien tuiteó que Harris “ha acogido las políticas socialistas de la extrema izquierda...” — la misma Harris que los seguidores de Bernie Sanders no querían en la boleta presidencial.
A Núñez la callaron rápidamente quienes le recordaron que Donald e Ivanka Trump donaron a las campañas políticas de Harris en 2011, 2013 y 2014 para el cargo de fiscal general en California. Y también que Núñez misma había llamado a Trump en 2016 “el mayor estafador que existe”.
HARRIS COMO “BEBÉ ANCLA”
Con la candidatura de Harris, también ha surgido resistencia similar a la que hubo con Barack Obama.
Ni siquiera 24 horas después de que Harris dominara el escenario en Wilmington, Delaware, y mostrara lo que sabe hacer bien, la maquinaria política conservadora estaba tejiendo la falsa teoría que Harris no califica para convertirse en vicepresidente a pesar de su nacimiento en Oakland, California.
¿Por qué?
Porque sus padres no eran ciudadanos estadounidenses cuando nació en 1964.
“Anchor baby”, Bebé Ancla, la llamó una publicación de Facebook de amplia circulación.
Si nacer de padres no ciudadanos fuera el barómetro para tener derecho a ser un estadounidense de primera clase, eso significaría que cientos de miles de miamenses nativos, incluidos los partidarios republicanos de Trump, tampoco serían aptos. Ninguno de los padres del senador Marco Rubio eran ciudadanos estadounidenses cuando él nació en 1971.
Es notable que mientras Harris se dirigía directamente a abordar los problemas que realmente importan, con la visión aguda de una ex fiscal (la economía, el coronavirus, los derechos al voto), el equipo de Trump se lanzó de inmediato al ataque en contra de los inmigrantes y al ataque racial.
HARRIS Y TEMAS DE INMIGRACIÓN
Los demócratas que intentan ganar Florida están eufóricos de ver a Harris en la boleta y respiran con alivio después de haberse preocupado de que la congresista Karen Bass, con su historia de declaraciones favorables a Cuba, estuviera en la lista de finalistas.
“Estoy encantada con ella”, dijo María de los Ángeles (Nena) Torres, profesora de Estudios Latinoamericanos y Latinos en la Universidad de Illinois en Chicago, quien forma parte del comité Cubanos por Biden del Partido Demócrata. “Es una mujer de color y conoce la historia de los inmigrantes, [de tener] padres comprometidos con la educación”.
Harris es una demócrata centrista similar a Biden, solo que como californiana ha estado más cercana a la historia latina.
“De todas las mujeres que estuvo investigando, ella es la única que tenía un poco de alcance con los latinos”, dijo Torres, quien fue asesora del equipo de transición de Obama y del comité de la plataforma demócrata en 1988. “Los activistas inmigrantes piensan que ella no hizo lo suficiente —pero oye, tomaré lo que pueda”.
Harris “sí hizo oposición, —un poco, no mucho—, contra el programa “Secure Communities” (Comunidades Seguras)”, dijo Torres.
Secure Communities es el controvertido programa de deportación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que requiere la cooperación de las fuerzas del orden locales y estatales con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
En los debates demócratas, Harris criticó la política de deportación del ex presidente Obama.
“No estaba de acuerdo con mi presidente porque la política consistía en permitir la deportación de personas que, según la propia definición de ICE, no eran delincuentes”, dijo Harris. “Como fiscal general y funcionario principal de la ley del estado de California, emití una directiva a los alguaciles de que no tenían que cumplir con las órdenes de retención y, en cambio, deberían tomar decisiones basadas en el mejor interés del público sobre la base de su comunidad”.
Harris también señaló que las víctimas no denunciaban delitos por temor a ser deportadas, lo cual también es un problema en el condado Miami-Dade bajo el gobierno de Trump.
Biden reaccionó exageradamente, diciendo que era “inmoral” criticar a Obama, quien en aquellos tiempos fue apodado “Deportador en Jefe” por los defensores de inmigración y algunos políticos latinos.
Obama más adelante se redimió, dando protección a los niños “Dreamers” al prevenir la deportación bajo el programa DACA (Acción Diferida para los que Llegaron en la Infancia). Y a los padres de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales les dio el derecho a solicitar protección temporal contra la deportación y permisos de trabajo.
Harris le expresó a Biden su verdad en los debates. Fueron momentos dolorosos para Biden. Después de todo, se trataba de dos personas que se conocían. Pero eso solo hace que su relación sea única, una fábula para esta época.
HARRIS NO ES ‘RADICAL’
Ninguna de las opiniones de Harris sobre la inmigración hace de Harris una socialista o una radical.
El camino hacia la ciudadanía para los “Dreamers”, quienes fueron traídos a este país cuando eran niños y abrazan a Estados Unidos como su patria, cuenta con un amplio apoyo a nivel nacional, incluso entre los republicanos, pero Trump ha intentado repetidamente acabar con DACA.
No, Harris no es un figura decorativa como Sarah Palin.
Ella está plenamente dentro de la corriente principal de la América moderna en un momento crucial de las relaciones raciales.
Trump no quería que Joe Biden fuera el designado.
Luego, no quería a Kamala Harris como su compañera de fórmula.
“Extraordinariamente desagradable”, la llamó el misógino presidente.
Su pesadilla de reelección se ha cumplido: mala gestión del coronavirus, una economía desastrosa y una mujer negra fuerte y brillante, descendiente de inmigrantes, de primera generación, en la boleta electoral demócrata.
Como decimos en Miami, “¡dale!”.
Twitter: @fabiolasantiago. Correo: fsantiago@miamiherald.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de agosto de 2020, 2:59 p. m..