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Fabiola Santiago

Candidato lanza campaña sucia y divisiva en busca del voto hispano en Miami-Dade | Opinión

¿Quién emprende la campaña más sucia de Miami-Dade?

Un fantasma del pasado divisivo de Miami: uno de los célebres hermanos Díaz de la Portilla, conocido por buscar cargos públicos y cabildear en nombre de clientes con negocios ante entidades gubernamentales.

Esta vez Renier, el hermano menor, ex miembro de la Junta Escolar y representante estatal durante un período, enfrenta a la titular Eileen Higgins en la campaña del Distrito 5 de la Comisión Miami-Dade.

Abogado de nombre conocido y miembro de lo que han denominado “una de las dinastías políticas de Miami,” no debería tener que rebajarse tanto. Pero Díaz de la Portilla está recurriendo a una estrategia de campaña despreciable: incitar la división entre las diferentes etnias.

No es el único.

En otras dos campañas reñidas entre cubanoamericanos y anglos, la carta étnica también se juega al lado de movilizar a los republicanos a votar propagando la mentira de que los demócratas son socialistas.

María Elvira Salazar vs. Donna Shalala para el Congreso.

Esteban Bovo vs. Daniella Levine Cava para alcalde del condado.

Pero Díaz de la Portilla es el transgresor más evidente.

El Distrito 5 incluye La Pequeña Habana, aburguesada y diversa, y los vecindarios circundantes: Miami Beach, de tendencia liberal y las islas ricas, el centro de Miami y franjas del área de Brickell Avenue.

Alrededor del 63% de los votantes registrados son hispanos, pero, a diferencia del incondicional republicano Díaz de la Portilla, hay más demócratas (37%) que republicanos (26%).

‘Vota por hispano’

De los cinco folletos electorales que la campaña de Díaz de la Portilla arrojó a los votantes en un solo día, tres transmitieron el mensaje, en español, de que debería ser elegido porque es el candidato hispano en la contienda.

“Criado en Miami con nuestros valores”, decía un volante, “uno de los nuestros”.

“Después de luchar por décadas para obtener representación, derechos y una voz, no podemos ceder el poder a personas de afuera como Eileen Higgins”, decía otro.

Higgins es oriunda de Ohio y habla español. Adoptó para su última campaña el apodo que le dieron los residentes de La Pequeña Habana, la mayoría de las veces con cariño: “La Gringa”.

Díaz de la Portilla, cuyo hermano Alex es comisionado de Miami a quien Higgins venció por este mismo puesto en la comisión en 2018, dice con grandes letras en uno de sus volantes más incendiarios: “Se cae de la mata. Un distrito hispano debe tener un comisionado hispano”.

El candidato Renier Díaz de la Portilla, quien le pide a los electores que voten por un hispano en este anuncio publicitario, está retando a la comisionada Eileen Higgins, la representante del Distrito 5 en la Comisión de Miami-Dade. El Distrito 5 incluye a La Pequeña Habana.
El candidato Renier Díaz de la Portilla, quien le pide a los electores que voten por un hispano en este anuncio publicitario, está retando a la comisionada Eileen Higgins, la representante del Distrito 5 en la Comisión de Miami-Dade. El Distrito 5 incluye a La Pequeña Habana.

Es un repugnante retroceso a la década de 1980 cuando los cubanoamericanos, recién llegados a la vida política estadounidense, luchaban para ser elegidos e hicieron convocatorias étnicas en un esfuerzo por conectarse con los votantes recién registrados.

Esta práctica no debería suceder en el Miami-Dade actual, donde los cubanos son el grupo mayoritario hispano y tienen considerable poder económico y político. Ya no podemos afirmar que no tenemos voz ni representación.

Promoviendo la división étnica

La política partidista también está tras el llamado a abrir una brecha entre los votantes anglos e hispanos en la comunidad, en lo que se supone debe ser una elección no partidista.

A diferencia de la mayoría de los demás comisionados, la demócrata Higgins usa el transporte público y señala “las marcadas desigualdades” y “la brecha de prosperidad” en su distrito.

La comisionada por el distrito 5 de Miami-Dade, Eileen Higgins, se enfrenta al abogado Renier Díaz de la portilla, quien le pide a votantes que lo elijan a el porque es hispano.
La comisionada por el distrito 5 de Miami-Dade, Eileen Higgins, se enfrenta al abogado Renier Díaz de la portilla, quien le pide a votantes que lo elijan a el porque es hispano. MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

Feroz defensora de los propietarios de negocios afectados por el prolongado proyecto de reconstrucción de Flagler Street, también defendió a los trabajadores bajo contrato en el Aeropuerto Internacional de Miami, dando testimonio en el Congreso sobre inhumanas condiciones de trabajo y salarios deficientes.

Por el delito de preocuparse por la gente de la clase trabajadora, Díaz de la Portilla también ha designado a Higgins como simpatizante comunista en anuncios que aparecen en la televisión en español.

Un anuncio utilizado durante las elecciones primarias mostraba una foto manipulada de Higgins con una boina estilo Che Guevara con la etiqueta “la compañera.”

Por su parte, “La Gringa” adoptó el dicho, “Cuando estés en Roma, haz como los romanos”.

Contraatacó con un anuncio acusando a De la Portilla de estar “apoyado por intereses especiales vinculados a China y al comunista Nicolás Maduro” en Venezuela, lo que él negó.

Es como si la campaña tuviera lugar en América Latina en lugar de Miami.

Se está lanzando una retórica similar en la campaña por la alcaldía, presentada por Bovo y sus seguidores como un referéndum sobre la absurda teoría de que, bajo los demócratas, Estados Unidos se convertirá en una nación socialista al estilo Cuba-Venezuela.

Y, en la contienda por un escaño en el Congreso contra la titular Shalala, quien ha sido estridentemente anti-Maduro y anti-Bernie Sanders, Salazar, ex periodista, declara en un anuncio televisivo ampliamente visto, que llegó a Miami con $5 en el bolsillo.

Pero ella nació aquí en Miami en 1961.

Es una mentira innecesaria para atraer a los cubanoamericanos.

A muchos votantes no les hace gracia.

“Me parece ofensivo que un político intente apelar a hostigamientos étnicos”, dijo Marta Laura Zayas, una maestra cubanoamericana que vive en La Pequeña Habana. “Me están diciendo que debido a que soy hispana, no soy lo suficientemente sofisticada para saber quién es el mejor candidato con respecto a los problemas. Y me dicen que creen que soy racista. Me enseñaron a apreciar y reconocer mis raíces para que supiera de dónde vengo y, al mismo tiempo, a ser agradecida y respetuosa con Estados Unidos para saber hacia dónde me dirijo”.

Añadió: “Como comunidad, no debemos permitir que los políticos humillen a los hispanos con anuncios como estos. Este tipo de anuncio refleja los pésimos valores de esos políticos y nos da más razones para no votar por ellos “.

No, este no es el Miami crédulo de nuestros padres, donde los políticos podían avivar fácilmente la herida de la pérdida —y ganar.

O, donde en efecto, la discriminación nos llevó a votar por los hispanos.

Jugar la carta étnica en Miami-Dade ahora es lo que hacen los candidatos cuando no tienen mucho más que ofrecerles a los votantes.

Twitter: @fabiolasantiago. Correo: fsantiago@miamiherald.com.

Fabiola Santiago
Opinion Contributor,
Miami Herald
Award-winning columnist Fabiola Santiago has been writing about all things Miami since 1980, when the Mariel boatlift became her first front-page story. A Cuban refugee child of the Freedom Flights, she’s also the author of essays, short fiction, and the novel “Reclaiming Paris.” Apoye mi trabajo con una subscripción digital
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