Fabiola Santiago

FABIOLA SANTIAGO: Zombis y políticos

Antes de ver al ex alcalde de Miami Maurice Ferré haciendo campaña por el gobernador Rick Scott en un anuncio televisado; lo único que me había asustado más que el diluvio de anuncios políticos sucios en televisión había sido el comercial de Las Noches de Horror de Universal en Orlando.

Pero ver al leal demócrata respaldar al gobernador del Tea Party fue un shock tan grande para mí que sobrepasó ver en la pantalla de mi televisor de pronto a esos muertos vivientes caminando y tumbando una puerta cerrada para devorar mi tranquilidad.

Siempre trato de apartar la vista del televisor cada vez que aparecen zombis y políticos, pero siempre me toman desprevenida y los veo. Son como una gripe mala que te llega cuando menos la esperas y causa repugnancia.

“No tendrías este problema si tuvieras TiVo”, me dice una de mis hijas cuando me quejo de la febril arremetida de contenido de mal gusto al que tenemos que someternos en la época electoral.

Ella es una fanática de los zombis y una hispana de la generación milenaria de la Florida que no tiene planes de votar en estas elecciones, lo cual me deja pasmada cuando me lo deja caer de forma casual. Ella solía estar tan llena de opiniones que siempre bromeábamos de que el pleito que no ganara lo iba a dejar tan enredado que sería igual que si lo ganara.

Hago un intento por sacarla de su estado de desgano electoral.

Le digo que el gobernador, cuyos recortes a la educación por $1,300 millones le impidieron graduarse a tiempo, está aspirando a la reelección. Ella tuvo que extender sus estudios un semestre adicional para tomar un curso requerido que se había cancelado debido a los recortes al presupuesto. Y lo que fue peor, después de graduarse no había posiciones de maestra vacantes en el sur de la Florida debido a los cortes a la educación de Scott y a los despidos de maestros que vinieron con esto. No importaron sus esfuerzos por graduarse con altas notas y con una especialidad necesaria.

“Hashtag #descargamaterna”, responde mi hija sin ceder un ápice y evocando vocabulario de moda. No me queda otro remedio que hacer una nota mental para acordarme de desheredarla.

Pero lo cierto es que estas elecciones son tan repugnantes que envidio su capacidad de desconectarse. Y, lamentablemente, estamos lejos de ser los únicos a quienes les falta inspiración para votar.

Según las encuestas, los votantes afroamericanos e hispanos de la Florida — y en otros estados que también enfrentan elecciones determinantes — están decepcionados con el proceso político y la incapacidad de ambos partidos de ocuparse de los temas que son importantes para ellos.

En la Florida, donde Scott y el candidato demócrata Charlie Crist se encuentran virtualmente empatados, es crucial que los votantes negros y latinos acudan a las urnas. Sería un mensaje terrible para los políticos, que ya se sienten que somos prescindibles, permitir que nuestro desencanto se convierta en desvinculación.

O en una venganza macabra, como la que está tramando Ferré.

El demócrata de toda su vida está aún disgustado porque el Partido Demócrata no apoyó su candidatura al Senado cuando sus cifras de encuesta estaban por el piso, por lo que ahora está haciendo campaña al gobernador republicano que está contra todo lo que aboga el Partido Demócrata, especialmente el derecho al voto, los derechos de la mujer y un trato más benevolente a los inmigrantes. Estos no son temas sin importancia. Al contrario, debieran motivar a la gente a votar temprano, o en casos que no se pueda ir a las urnas, a solicitar su boleta ausente por la internet (lo pueden hacer hasta el miércoles) para asegurarse de que su voto cuente.

En esta campaña puede resultar difícil diferenciar a los funcionarios públicos de los zombis, pero nuestra única línea de defensa es votar.

  Comentarios