FABIOLA SANTIAGO: Legisladores pisotean derechos de la mujer
No tomamos en serio la versión republicana retrógrada de la Florida de lo que acertadamente se ha dado en llamar nacionalmente como “La guerra contra las mujeres”.
Fue fácil ignorarlos porque los intentos de pisotear los derechos reproductivos de las mujeres han sido torpes e inefectivos.
Por ejemplo, el republicano de Miami Lakes, José R. Oliva, en el pleno de la Cámara amonestó a una representante de Planned Parenthood por un hipotético embrión sobre la mesa de un médico tras haber sido abortado. Con las protecciones federales sostenidas firmemente durante décadas y las investigaciones que han exonerado a la agencia de salud femenina de delito alguno, ese comportamiento histérico resultó tan fácil de descartar como las vallas publicitarias de pornografía abortiva en el Turnpike y la I-95.
Pero me declaro culpable de subestimar la capacidad de hombres a quienes les encantan las armas de fuego y el deporte de matar adorables animalitos de llevar a cabo una batalla para quitarle el derecho a la mujer de tomar una decisión sobre un embarazo no deseado. Interpretaron el silencio de la mujer (basado en la esperanza de que los cerebros prevalecieran sobre la demagogia en una guerra que no pueden ganar) como un permiso para proceder.
Y aquí estamos, en los inicios de lo que promete ser un sangriento campo de batalla en la Legislatura de la Florida, con legisladores en camino de prohibir casi todos los abortos en el estado.
Un panel de justicia criminal de la Cámara, presidido por Carlos Trujillo, republicano por Doral, votó el 23 de enero 8-3 por avanzar con la legislación HB 865, la cual podría convertir el realizar un aborto u operar una clínica de abortos en un delito de primer grado en la Florida. Este podría representar una sentencia de hasta 30 años de prisión. No les importó que esa misma mañana la Corte Suprema de Estados Unidos revocara una prohibición similar de abortos en Dakota del Norte.
Trujillo es también el promotor de un proyecto de ley que avanza rápidamente y que regularía las clínicas de abortos como centros quirúrgicos, lo cual obligaría a algunos a cerrar.
El proyecto de ley HB 865 patrocinado por el representante Charles Van Zant, republicano por Keystone Heights, trata de educarnos sobre las creencias del “Movimiento de personas”, que echa leña al fuego de este nuevo esfuerzo: “La Legislatura considera que toda vida humana viene del Creador, tiene un valor inherente que no puede ser cuantificado por el hombre, y comienza en el desarrollo biológico de un óvulo humano fertilizado”.
Si la vida humana no viene de la fertilización de un óvulo y esperma, sino del Creador, entonces debemos considerarlo a Él también responsable de darle vida a los osos y otros adorables animales que a los republicanos les gusta cazar en sus viajes a Texas para celebrar fiestas de recaudación de fondos.
Pero la lógica y la ciencia están ausentes en los hombres machistas cuyo sueño es gobernar sobre los úteros.
Los republicanos de la Florida, con reservas hacia todo lo que sea un programa social, se niegan a costear programas que ayudan a trabajadores pobres –¡personas que sí tienen a sus bebés!– mientras están dispuestos a pagar los gastos de una batalla legal federal en un tema como el aborto, que no es de la incumbencia del estado.
¿Por qué? Este es un año de elecciones. Tratan de complacer a los evangélicos ultraconservadores que operan los medios de comunicación de las áreas rurales de la Florida. ¿Y qué mejor baraja para poner en juego que decirles que un presidente republicano nombraría a magistrados conservadores a la Corte Suprema, quienes revocarían la ley del país sobre el aborto, Roe vs. Wade?
Por su parte, las mujeres de la Florida no pueden continuar ignorando las voces mojigatas en Tallahassee cuando discutan el más personal de todos los temas. Si se les sigue permitiendo sus tácticas manipulativas, el espectáculo continuará. Acosarán a mujeres y proveedores de servicios, y en el proceso crearán un ambiente de intolerancia en el estado.
No les permitan pisotear derechos que son el resultado de difíciles luchas ganadas con mucho esfuerzo décadas atrás.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de enero de 2016, 2:59 p. m. with the headline "FABIOLA SANTIAGO: Legisladores pisotean derechos de la mujer."