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Opinión Sobre Cuba

La música cubana, del ajiaco al Picadillo, con tocatta y fuga incluida

La banda Picadillo en Miami.
La banda Picadillo en Miami. El Nuevo Herald

Fernando Ortiz nos colocó como ofrenda de esa cazuela humeante con elementos disímiles que conforman la cultura cubana.

Las danzas de Cervantes, la Danza de los ñáñigos y Danza lucumí, de Ernesto Lecuona, o el rescate que iniciara Bola de Nieve con su exquisito, lúdico repertorio criollo son parte de este reconocimiento sensorial de nacionalidad.

Con la aparición del sonido Irakere en 1967 se reunieron fuerzas importantes en la fusión cultural cubana, convergiendo así en tiempo y espacio grandes virtuosos de la escena nacional, algunos de ellos reclutados de la Orquesta de Música Moderna por Chucho Valdés, quien se da el lujo de liderar una banda de grandes protagonismos. En esta, memorables intérpretes como Paquito D’Rivera y Arturo Sandoval crearon improvisaciones fuera de serie y genuinos golpes rítmicos sazonados por arreglos tan modernos que incluían instrumentos eléctricos copulando con tambores afrocubanos.

En 1978 llega Afrocuba con su manera sui géneris de hacer música bailable, fusionando el jazz latino con elementos de la música sacra, tras un profundo estudio de toques y cánticos, develan secretos nunca antes narrados al gran público. El valioso aporte de esta agrupación en su paso por la Nueva Trova cubana junto a Silvio Rodríguez forma parte fundamental de la banda sonora de muchas generaciones.

NG La Banda irrumpe en 1988 en la escena cubana. Esta agrupación única y versátil, creada por el flautista José Luis Cortés “El Tosco”, llegó renovando la música bailable y transformando la salsa en timba, llevando el albur cotidiano al coro que acompaña el tumbao, convirtiendo el escenario en campo de batalla con arsenales dotados de grandes instrumentistas, excelentes cuerdas de metales y “subastas de la cintura”.

La crónica urbana y el modo charanguero de Los Van Van nos regalaron en el año 1969 un nuevo modo de pensarnos y bailarnos. Con ello cambiaron el universo sonoro, mental, conductual de la música cubana. Juan Formell fue el genio que pudo traducirnos con sinceridad, virtuosismo y sabrosura como lo que somos: un ajiaco cultural.

Quienes pensaron que la música cubana no se dejaría marcar por la diáspora estaba equivocado. Los ejemplos serían infinitos: Emilio y Gloria Estefan con su inconfundible fusión en Miami Sound Machine son canónicos en este sentido.

Habana Abierta demostró que en la diáspora se puede enriquecer un trabajo con ingredientes propios y apropiaciones foráneas. Hablamos de cubanos formados o nacidos en varias partes del mundo sumando a esta historia musical contemporánea hecha en Cuba, elementos exóticos en su cocción, atravesando acentos, idiomas y modismos impuestos por las tipologías culturales adquiridas en las rutas de asentamiento.

Picadillo es un grupo musical nacido en la necesidad histórica de contar lo que ha sido la tocatta y fuga de estos años. Conscientes de su espeso acervo cultural los integrantes de esta original banda recrean con gestos y códigos fusionados de manera exquisita su ritual para un nuevo lenguaje.

Se trata de la cohesión de talentosos creadores que nacieron en el exilio o se marcharon de la isla en su temprana juventud sin romper jamás con su herencia.

Recomiendo escuchar Las cosas de la vida, su ópera prima, producida de forma independiente.

Esta banda cubana formada en Madrid en el 2010 fusiona la música del sur de Estados Unidos con el son, el danzón, la canción francesa y el blues. Integrada por Sol Ruiz, cantante cubana nacida en Estados Unidos, y Rey Rodríguez, músico cubano asentado en España –voces líderes del proyecto– así como el trompetista y percusionista José Luis González, cubano residente en Madrid, fue fundada por el brillante productor y compositor habanero Héctor Agüero Lauten.

Agüero Lauten hila con excelente dramaturgia un trabajo coral e intelectual asido a planos de disímiles locuciones y sensibilidades que narrarán, en su coherente resultado, nuestro legado contemporáneo, ese sedimento cultural mobile, isla sonora y portátil en que nos hemos convertido los cubanos.

Escritora. Reside en Cuba.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2016, 3:29 p. m. with the headline "La música cubana, del ajiaco al Picadillo, con tocatta y fuga incluida."

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