DANIEL F. CALDERÍN: 24 de febrero, contraste de dos fechas
Este 24 de febrero se conmemora el 120 aniversario del comienzo de la guerra que dio lugar siete años más tarde, el 20 de mayo de 1902, a la instauración de la República de Cuba. El camino fue largo y difícil, lleno de obstáculos, sangre y dolor. En 1878, después de la heroica lucha de la Guerra de los 10 Años, se firmó el armisticio conocido como “La Paz del Zanjón” que dio fin a la lucha armada de los patriotas cubanos contra el coloniaje español. El Convenio del Zanjón propuesto por el ejército mambí contenía cláusulas que trataron de preservar el honor de la causa libertadora. El general español Arsenio Martínez Campos, conocido como El Pacificador, fue consecuente con las aspiraciones de los cubanos y aceptó muchas de las proposiciones del convenio. El escritor cubano Elías Entralgo describió la Paz del Zanjón como: “Dos impotencias, la impotencia cubana para expulsar la dominación española y la impotencia española para exterminar la rebelión cubana, confluyeron en una transigencia”.En el interregno de 1878 a 1895 Cuba entró en una etapa de transición. El gobierno de Madrid les permitió a los cubanos participar en las Cortes españolas celebrando elecciones para diputados, que aunque restringidas les abrían a los criollos cierta participación en el gobierno. Se organizó un partido, El Autonomista, pero después de un breve período de restringidas libertades, elementos conservadores en la isla trataron de imponer de nuevo estrictos controles a las aperturas políticas. Muchos, sobre todo obreros tabacaleros, decidieron exilarse a Tampa y Cayo Hueso y crearon importantes fábricas de tabaco torcido. La cercanía a los Estados Unidos creaba una actividad económica más activa con la nación americana que la que existía con la metrópoli en la península Ibérica, aunque un férreo control político se ejercía desde España. Esta dualidad política fue la causa de algunas intentonas bélicas que fallaron. Pero desde New York, Tampa y Cayo Hueso la figura excelsa de José Martí se erigía como un líder capaz de organizar a los patriotas exilados así como a los héroes de la pasada Guerra de los Diez Años, como Antonio Maceo, Máximo Gómez, Guillermo Moncada, Bartolomé Masó y muchos otros, para comenzar de nuevo la gesta libertadora interrumpida por el armisticio del Zanjón en 1878.
La fecha del levantamiento fue informada por una proclama firmada por José Martí, por el General Mayía Rodríguez y el Comandante Enrique Collazo y fue dirigida a Juan Gualberto Gómez, hombre de confianza de Martí en La Habana. La fecha fue el 24 de febrero de 1895. La guerra libertadora de 1895 fue una de las epopeyas más nobles y heroicas libradas en el continente americano y solamente duró 3 años. En 1898 estalló en la bahía de La Habana el acorazado norteamericano Maine, lo que provocó la Guerra Hispano-Americana. Como resultado España perdió el control de Cuba y firmó su rendición el 10 de diciembre de 1898 en lo que pasó a la historia como el Tratado de París, y comenzó a la intervención de los Estados Unidos en Cuba. Para muchos cubanos de la época y muchos ahora en el presente, la intervención americana fue una intromisión que descarriló la marcha de la Guerra de Independencia hacia un triunfo total de las fuerzas mambisas, pero los hechos corroboran la buena fe del gobierno americano. Comenzó con la Resolución Conjunta del Congreso de los Estados Unidos aprobada por el presidente McKinley con el reconocimiento en su texto de que: “La isla de Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente”. Los gobernadores John R. Brooke y Leonard Wood fueron buenos administradores que prepararon el camino para la instauración ordenada de la República de Cuba el 20 de mayo de 1902 cuando se izó por primera vez la gloriosa bandera de la estrella solitaria en el castillo del Morro de la Habana.
El otro 24 de febrero
Raúl Castro, el hombre que hoy gobierna Cuba, designado por el dedo de su hermano, igual que en el pasado se nombraban los reyes en las monarquías, fue la persona que ordenó el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, pulverizando en el aire a tres ciudadanos americanos y a un residente legal: Armando Alejandre, Mario de la Peña, Pedro Morales y Carlos Rojas. Según un artículo de Wilfredo Cancio Isla, publicado en el Nuevo Herald en el 2006, esa orden fue revelada en una grabación de la propia voz de Raúl Castro. Gerardo Hernández, un espía de la Red Avispa condenado a dos cadenas perpetuas por su participación en esta criminal acción, fue recientemente canjeado con otros dos espías por Alan Gross por la presente administración, en un vergonzoso acuerdo con la tiranía castrista.
El 24 de febrero de 1895, una fecha gloriosa en la historia de Cuba, celebrada con orgullo todos los años en la antigua república precastrista, fue manchada en 1996 con ese horrible asesinato aéreo ordenado por Raúl Castro.
Miembro del Colegio de Periodistas Cubanos en el Exilio y de la Unión de Colaboradores de Prensa.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de febrero de 2015, 1:00 p. m. with the headline "DANIEL F. CALDERÍN: 24 de febrero, contraste de dos fechas."