Desde el exilio a una hermana en Cuba
Para Anllele: tras la muerte de un símbolo*.
Durante años pensé conocer al ser humano, al menos a medias; especialmente a quien se dice familia. No supe hasta ahora que albergabas tanto odio. Me sorprende y siento pena por ti. Siempre te conté entre mis hermanas a pesar de las diferencias políticas que nunca intercambiamos. Nunca respeté la idea comunista, pero sí el derecho del ser humano a elegir su creencia cualquiera que esta sea. El fundamento de la verdadera democracia es el respeto al prójimo en sus ideas aun cuando su plataforma sea discutible y cuestionable.
Sin embargo, creo firmemente que ninguna ideología, ni siquiera alguna fe religiosa, merece ofender a un padre o hijo o hermano del modo en que tú lo haces. Tu reacción habla mucho de ti como ser, pues como dice el proverbio: de la abundancia del corazón habla la boca; y la tuya profiere solo odio y resentimiento. ¡Qué triste!
Siempre he tenido un problema con leer improperios que se ajustan a ofender y se escapan del campo de las ideas para erigirse en enjuiciamientos del carácter de la persona humana. Gran diferencia entre defender una tesis y ofender sin la tesis y sin el más elemental sentido de lo común, sobre todo si se ofende a un hijo, un hermano o un padre. En la sociología suelen llamar a eso juicio de valor, y en algunos sectores religiosos, fundamentalismo. Se trata de un análisis basado en un conjunto particular (solo personal) de creencias, formas de vida o de valores que por esas cosas del ser humano, terminan casi siempre en el linchamiento físico o espiritual de la persona humana.
¿Conoces esos detalles? No lo creo. ¿Me conoces a mí? Tampoco. No tienes la dicha del hermano varón que toda hermana siempre quiere tener. Si me hubieras conocido mínimamente, no hubieses osado ofenderme, me amarías orgullosamente como tu hermano sin importar diferencias políticas.
Pero entiendo que tu frustración es fruto del desespero ante una realidad desbordante, sobre todo porque después de haberte aprendido todas las respuestas, te han cambiado todas las preguntas. Y para eso, no estabas programada.
Vocablos como amor, amistad y familia fueron vaciados de tu cerebro. Y en su lugar implantaron odio, desprecio y división para acentuar la diferencia con quien no des-piensa como tú sin importar el vínculo sanguíneo. Pero te informo que la pluralidad de pensamiento es algo inherente al ser social, no monopolio de un partido político que asfixia la capacidad trascendente de la persona humana.
La Ideología que pone madres contra hijos, hermanos contra hermanos dista mucho de ser paradigma de la moral social, individual o familiar. De hecho, nada hay de civismo en la fórmula Socialismo o muerte, pues el uno implica a la otra. Mira a tu alrededor y verás la miseria en que vive nuestro pueblo. Un pueblo sin medicina, alimentos ni libertad. Un pueblo temeroso, como tú, de expresarse a sí mismo. Un pueblo adoctrinado en el paternalismo, tan confundido que desea vivir en el extranjero con los beneficios de la democracia capitalista pero sin responsabilidad cívica ante su patria, ni aquí, ni allá.
El desgobierno cubano sólo ha engendrado injusticias y desigualdades de las que tú eres vivo ejemplo. Si en algo han sido iguales los cubanos de la isla, ha sido en la pobreza moral y espiritual que carcome el alma y la sociedad de nuestro pueblo. La ideología que defiendes, lejos de crear un hombre nuevo, creó un hombre falso que ha ido a refugiarse en la ilegalidad y la violencia, en la mentira y la hipocresía, en el alcoholismo y el suicidio, en el pingerismo y la prostitución. Un ser, no hombre, subvertido que sale de su patria y luego regresa a lucrar con la pobreza de amigos y familiares abofeteándoles la cara con el dólar americanos. Un ser, no hombre, que sigue haciendo del tonto útil para un sistema que divide.
Nada que hablar, por otra parte, del alto índice de divorcios, embarazos precoces, abortos desmedidos, hijos sin padres, escasez de alimentos y medicinas, insalubridad callejera, desempleo e inseguridad ciudadana, robos y asesinatos a causa de pacotillas, todos indicadores de una sociedad que toca fondo en su miseria: la pobreza generalizada. No hay triunfo en nada de eso. Ni el partido ni la premisa que hoy defiendes permiten el bienestar material sino que el cubano viva en una intensa indigencia para poder controlarlo mejor. De ahí vocero como tú, privilegiados por el régimen, que salen a trompetear falsos logros y conquistas al mejor estilo de un comentario de Atalaya.
Hay un daño profundamente antropológico en el cubano de la isla. Muchos se quejan del falso statu quo pero nadie achaca las vicisitudes al de-gobierno imperante sino a la imposibilidad de resolver por sí mismo la existencia diaria. Hay mucho además de fragilidad personal que algunos creen como la causa fundamental del resquebrajamiento socio-espiritual de la persona humana ante la ausencia de respuestas. Las secuelas son imborrables y las experiencias inenarrables. Desde la violencia social y el encarcelamiento al opositor, la represión a las Damas de Blanco, los destierros bendecidos por la Iglesia hasta el hacinamiento en las cuarterías de barrios marginales, se inflige un daño físico y psicológico que atrofia la conciencia del ser en su totalidad. De ahí que muchos, como tú, repitan consignas por conveniencia o por temor para seguir sobreviviendo desde la hipocresía y el disimulo y evitar así los desmanes de la represión. Pululan entre ellos los des-cabezados, incapaces de pensar por sí mismos, sustraídos de su voluntad personal para vivir un voluntariado impuesto por decreto: el maleficio de comer como el gato, con los ojos cerrados.
¡Pobre de quien no vocifere consignas desdeñables contra su hermano! ¡Pobres de mis hermanos víctimas de la dictadura! ¡Pobre de ti, de tu vida pequeña y raquítica!
Que todo se dificulta, es una verdad de Perogrullo: el techo, el pan, la salud, las relaciones humanas, lo cual parece suceder por degeneración espontánea. Esas carencias nos presentan a un ser forrado de exterioridades que le permiten practicar el doble discurso, la doble moral y la doble vida ante la fractura y debilidad de su mundo interior. Nada, ni consignas ni pancartas, dan la respuesta.
Ni qué decir del profesional que termina de mesero o del médico que prefiere vender viandas. Cervezas, frutas y hortalizas producen mejor savia para vivir. Esa es la realidad.
Seis décadas de populismo doctrinal no han brindado más que muerte, exilio, y sobre todo, un asistencialismo que sólo promueve dádivas, acentuando los problemas y deferencias sociales, sin ocuparse de estructuras seriamente sentadas en el bienestar de la persona humana. Las instituciones, por ejemplo —si existiera alguna en Cuba—, sin importar cuan alto sean sus fines, no funcionan. Por lo tanto, el individuo no puede ejercer sus derechos, porque entre otras cosas, también ignora sus derechos. Anda y deambula entre callejones sin salida, mutilado en su ser más íntimo, desesperanzado, con una única meta en la nariz: un trozo de pan o salir de Cuba.
¿Alguna vez ejercitaste el privilegio del voto? No contestes, es pura retórica. ¿Vives y te expresas libremente? No contestes, es pura retórica. ¿Por qué emigra el cubano? No contestes…, es pura retórica.
Sí, los más lúcidos, se aferran a la idea de la diáspora sin importar a qué confín del globo terráqueo vayan a parar. Tres millones de cubanos son testigo de ello.
No es cuestión de ideología, ni del discurso manido del bloqueo o del imperialismo. Se trata de una realidad tangible y cercana. Vuelve la vista a tus vecinos, a los barrios marginales, a los niños descalzos, a los hospitales infestados, a las escuelas destruidas, a los huecos de la calle, a las casas apuntaladas, a toda esa miseria material y espiritual, y te darás cuenta de que el único gran logro de la Revolución cubana ha sido la Gran Ciudad de Miami.
¡Otra verdad de Perogrullo! El necio defiende lo indefendible a causa de intereses creados y criados a la sombra del egoísmo. De ellos habla el Apóstol en un poema que tanto a ustedes gusta, Yugo y estrella:
Este, es un yugo: quien lo acepta, goza:
Hace de manso buey, y como presta
Servicio a los señores, duerme en paja
Caliente, y tiene rica y ancha avena.
para resumir más adelante:
Pero el hombre que al buey sin pena imita,
Buey vuelve a ser, y en apagado bruto
La escala universal de nuevo empieza.
Muchas serían mis perugrulladas en las que no cabe ninguna de las tuyas. Tus prebendas, militante, son la obsesión de un odio que pretende desesperadamente convencer a alguien de que are la tierra con arpas de violín. Y digo más, tu adoctrinamiento es tan brutal que si ahora Cuba fuera verdaderamente libre, no sabrías qué hacer con la Libertad. Tendrías que empezar por replanteártelo todo tras largo años de vivir una mentira, pues en verdad no tienes punto de referencia ni anterior ni del mundo actual. Si tuvieras acceso a la información libre cuestionarías la miseria en que vives.
Soy capaz de entender que hasta los treinta alguien puede ser comunista, a los treinta y cinco, raya con la estupidez, pero a los cuarenta, está liquidado como ser humano.
A Dios gracias hay muchos hermanos que no se han dejado cercenar la inteligencia y piensan. No practican la cultura del odio. Hay esperanza. Sólo por ellos te escribo esta carta.
En cuanto a Martí, otro dato menor a sotto voce: Los militantes como tú lo conocen poco y lo leen nada. Mal repiten si acaso frases fuera de contexto y con ello se gradúan de martistas. Creen ser albacea de su pensamiento al cual no tienen derechos los cubanos fuera de la isla. La arrogancia es galopante.
La figura del Apóstol ha sido exacerbada en las últimas décadas al punto de la irritación. Deshonesta campaña han tergiversado la obra escrita del Apóstol. Ha venido mucha gente a desagraviar su ego des-Martizando el texto a sus intereses. Frases como Mi honda es la de David o Con todos y para el bien de todos, han saltado del papel a las ruinas una pared de barrio. Pero el mayor de todo el sarcasmo ha sido adjudicarle la autoría del Moncada. Apólogas como tú lo han trocado en el Alfred Rosenberg del castrismo. Razón suficiente para que muchas generaciones de cubanos lo odien sin conocerlo, al punto incluso, de generarse un rechazo de conjunto hacia nuestros padres fundacionales y su historia. En verdad, nada quiere saber el pueblo de un Martí partidario de persecuciones, encarcelamientos, destierros y fusilamientos. Un Martí intolerante e irrespetuoso del criterio ajeno. Un Martí odiador. El por qué es muy simple:
1- Martí es el Autor Intelectual del Moncada,
2- El Moncada, el motor impulsor de la Revolución,
3- y la Revolución, hoy 2016, tiene al pueblo cubano sumido en la crisis moral, social, económica y espiritual más que grande que haya sufrido nación alguna.
4- Por lo tanto…, al carajo Martí.
Pero nada más lejos de la verdad. El Apóstol es más que octosílabos y frasecillas fuera de contextos. Para él, servir no fue una decisión moral, sino una obediencia al deber, un llamado a la responsabilidad social verdadera. Es el Hombre con un estilo de vida sobrio y austero, despojado de toda ambición personal que nos conduce a la dignidad plena del hombre. El Homagno que murió por ti y por mí. El Homagno que vive en mí a pesar de ti.
Te reitero, por último, el e-mail que provocó tu rabia desmedida:
A mis hermanos, Cubanos Todos,
Muere un símbolo del mal. Y nosotros los cubanos alzamos nuestra bandera tan alto como sea posible. Honramos así a tantos hermanos que nacieron y murieron sin conocer la verdadera libertad, a los que se aventuraron en el estrecho de la Florida a costa de su propia vida, a las víctimas del Remolcador 13 de Marzo, a los vilmente asesinados Hermanos al Rescate, a las Damas de Blanco, y a tantos presos y fusilados. No puedo decir que siento respeto ante la muerte de quien no respetó la vida de millones de cubanos.
Celebro, Sí, en Voz Alta y me siento cada vez más libre.
¡Viva mi Cuba eternamente Libre!
Créeme, la Patria no es el ideal enfermizo que confundes con un partido. Es alzar la voz por el que sufre y aborrecer a quien lo oprime. Te quiere, tu hermano,
José Raúl Vidal y Franco
Profesor, investigador de la obra de José Martí. Vive en Miami.
* Respuesta a los insultos de mi hermana al enterarse del júbilo en Miami tras la muerte de un símbolo del mal.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de diciembre de 2016, 7:27 p. m. with the headline "Desde el exilio a una hermana en Cuba."