Viejito comunista
Muchos de los que vivieron los primeros momentos de la revolución cubana teniendo una edad de entre 14 y veintipico de años se hicieron alfabetizadores, jóvenes rebeldes, milicianos, cederistas y federadas. Las metas se multiplicaban y subir cinco picos o caminar los 62 kilómetros terminaba siendo credenciales de alto valor social.
Era común verlos con una pistola al cinto alardeando de sus proezas en Girón o en la limpia del Escambray. Era la época de las Escuelas de Instrucción Revolucionaria, del manual de Marxismo en el sobaco y el ateísmo simplificado. En aquellos prodigiosos años 60 se vivió una auténtica fiebre de juventud y en consecuencia apareció un prejuicio ideológico contra la tercera edad.
Un poeta entonces (y aún) desconocido escribiría unos encendidos versos bajo el provocador título de Si la vieja de enfrente tomara el poder donde se describía en el más puro estilo coloquial las retrógradas medidas que dictaría la hipotética señora, seguramente burguesa y resentida, en una palabra: gusana.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2017, 7:41 p. m. with the headline "Viejito comunista."