Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión Sobre Cuba

Isla a la deriva

Leo en la prensa oficial cubana sobre la odisea de una ama de casa, quien concurre varias veces al llamado “consolidado”, del gobierno, donde arreglan las socorridas ollas eléctricas de presión Reina y termina por encontrar la solución en un taller de cuentapropistas electrónicos, donde el precio de la operación resulta elevado para sus ingresos, pero preferible.

Las pequeñas cosas se vuelven ordalías en la vida cotidiana de la isla y el alivio no termina por hacerse realidad. Me recuerda a mi padre con aquel televisor alemán Rafena, comprado por sus méritos de trabajador vanguardia durante los tempranos años sesenta, y de cómo cada vez que lo conectaba en la casa se fundía y debía regresar al dichoso consolidado donde apenas lo enmendaban hasta la próxima rotura.

Por supuesto que la única diferencia entre aquella época realista socialista y esta de maltrecho capitalismo salvaje, es la presencia del cuentapropista, a nivel de barrio, como atenuante.

La cubanidad es incierta y siempre dependiendo de la dádiva ajena, antes fueron los “hermanos países socialistas”, luego el socialismo del siglo XXI, y hoy las esperanzas se cifran en la política que seguirá la nueva administración estadounidense, aún sin determinar, más allá de unos escarceos retóricos sin mayores consecuencias.

El golpe bajo de la eliminación del decreto “pies secos, pies mojados” no solo ha significado la incertidumbre y desesperación de miles de cubanos varados en territorio de nadie mientras hacían la peregrinación hacia la frontera sur de los Estados Unidos, sino la creación de una economía alternativa, “por la izquierda”, principalmente en vecindarios de Miami, para los que logran acceder por otros puntos y deben permanecer, generalmente, meses ilegales en tanto se pueden acoger a la Ley de Ajuste Cubano (el año y un día) que sigue vigente.

Ya hay cientos de compatriotas indocumentados cobrando en efectivo, sin ingresar impuestos, y conduciendo por las calles sin licencia, en espera, discreta, de los beneficios de la vieja ley de 1966.

Hay un breve documental de la organización Estado de SATS donde unas niñas negras, hijas de opositores, cuentan desdichas que sufren en sus respectivas escuelas, donde son acosadas y maltratadas hasta por compañeros de aula, impelidos a golpearlas.

Hechos, ciertamente penosos, ignorados por celebridades y líderes de opinión norteamericanos, de origen negro, que tienden a desdeñar lo obvio en sus frecuentes visitas o cantos de alabanza extemporáneos a la dictadura castrista.

Un país a la deriva, desarticulado, intoxicado de patriotismo, como el que presentó el dramaturgo Carlos Celdrán la pasada semana con el grupo Argos Teatro, cortesía de la organización miamense FUNDarte, bajo el título cómplice de “10 millones”.

Cuatro personajes hacen el largo y tortuoso camino del socialismo, al cual se han visto obligados sin alternativa, para terminar, paradójicamente, cerrando el círculo en la estampida, la fuga, la búsqueda de la vida en otra parte.

Un infante que se deshace entre la crueldad dictatorial de su madre revolucionaria, ciega de poder, y el progenitor que solo quiere ser una persona común, sin aspavientos ideológicos, y termina por contravenir el dogma y colocarse en la oposición, a su pesar.

El niño-adolescente transcurre por todas las desavenencias de la construcción del hombre nuevo, el adoctrinamiento, la doble moral.

En Miami, la obra predica entre conversos. Para el público habanero fue, tal vez, la primera confrontación reflexiva, artística, con los crímenes acontecidos durante el silenciado éxodo del Mariel.

Aplausos extendidos al final de la función expresan un entendimiento común. Somos espectadores y parte del mismo drama y existe cada día más la convicción de que sin libertad, definitivamente no habrá país.

Crítico y periodista cultural.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de marzo de 2017, 5:42 a. m. with the headline "Isla a la deriva."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA