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Opinión Sobre Cuba

En el Día del Abogado

Hasta la vigencia de la Cuba republicana, se celebraba el 8 de junio el Día del Abogado en tributo y recordación al Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz (1841-1873), uno de los próceres de la gesta independentista cubana, de extraordinaria trascendencia por su papel protagónico en las luchas contra la Metrópoli española en la segunda mitad del siglo XIX.

A partir de 1959 se modifica la denominación de ese día por la del Día del Jurista y finalmente se adoptó la actual de Día del Trabajador Jurídico, modificaciones que envuelven un propósito demagógico y fuera de contexto.

El fin de esta columna no es concentrarse en la denominación del genuino Día del Abogado, sino en echarle un vistazo a la tesis de Agramonte, la cual defendió ante el tribunal constituido, luego de haberse graduado como licenciado en derecho civil y canónico en la Universidad de La Habana en 1865.

La tesis fue expuesta por Agramonte en acto solemne con el título de “Estudio bajo el punto de vista del principio racional, sobre el Derecho reformado por Justiniano en comparación con el anterior a su época”. Las condiciones históricas concretas en aquellos momentos estaban bajo el imperio del coloniaje español con su secuela de arbitrariedades y desconocimiento de los elementales derechos del cubano de la isla, cuyas condiciones fueron el motivo central del planteamiento de dicha tesis.

Consecuente con ello, el entonces letrado enfatizaba que “la sociedad no se comprende sin orden, ni el orden sin un poder que lo prevenga y lo defienda, al mismo tiempo que destruya todas las causas perturbadoras de él. Ese poder, que no es otra cosa que el Gobierno de un Estado, está compuesto de tres poderes públicos, que cuales otras tantas ruedas de la máquina social, independientes entre sí, para evitar que por un abuso de autoridad, sobrepujando una de ellas a las demás y revistiéndose de un poder omnímodo, absorba las públicas libertades…”, y si alzamos la vista al panorama político y social que vive Cuba desde hace 57 años, se advierte que los ideales de Agramonte han sido olvidados.

Más adelante, Agramonte indicaba: “Detener la marcha del espíritu humano, ha dicho un célebre escritor, privándole de los derechos que ha recibido de la mano bienhechora de su Creador, oponerse así a los progresos de las mejoras morales y físicas, al acrecentamiento del bienestar y felicidad de las generaciones presentes y futuras, es cometer el más criminal de los atentados, es violar las santas leyes de la Naturaleza, es propagar indefinidamente los males, los sufrimientos, las disensiones y las guerras, de que los pueblos no han cesado de ser las víctimas”. Volviendo la vista hacia Cuba, nos tropezamos con un régimen que desconoce los derechos humanos que implícitamente ya venían postulados en esa tesis del Mayor.

Una de las preocupaciones de Ignacio Agramonte fue encauzar el destino de una Cuba libre e independiente por el Estado de Derecho, y en mérito de ello, fue que el 16 de septiembre de 1895, se proclama en Jimaguayú, un potrero situado a 32 kilómetros de la ciudad de Camagüey y lugar donde cayera en combate, la Constitución de ese nombre, por la cual la revolución gestaba la independencia y creación de Cuba en República democrática, Carta Magna que forma parte de las constituciones mambisas que fueron promulgadas en la manigua cubana.

Actualmente se debate el calvario que vive Cuba bajo el régimen comunista, el cual tuvo el obsequio que le hizo el presidente Obama al restablecer las relaciones diplomáticas y permitir el tráfico bajo el turismo y otros rubros de matiz económico, que significan fuentes de ingresos para ese régimen. El cambio de ejecutivo en la Casa Blanca pudiera hacer una revisión a fondo de esa política de Obama que no ha tenido repercusión en el cubano de a pie. Para quienes abogan por los viajes a Cuba, hay que recordarles que José Martí, al respecto, escribió en 1887: “¿A qué iríamos a Cuba? A oír chasquear el látigo en espaldas de hombre, en espaldas cubanas…”.

Desde esta columna reciban mis colegas cubanos del exilio y los que en la isla ejercen con dignidad la profesión, un saludo en homenaje y tributo al Mayor General Ignacio Agramonte, en el Día del Abogado.

Abogado cubano. Reside en Miami.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de junio de 2017, 2:42 p. m. with the headline "En el Día del Abogado."

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