El Grito de Yara en la historia de Cuba
Este 10 de Octubre se cumplen 149 años del surgimiento de la Guerra de los Diez Años, dirigida por Carlos Manuel de Céspedes, cuyas causas fundamentales fueron enunciadas en la Declaración de Independencia, entre cuyos postulados, leemos: Nosotros consagramos estos dos venerables principios: nosotros creemos que todos los hombres somos iguales; amamos la tolerancia, el orden y la justicia en todas las materias; respetamos las vidas y propiedades de todos los ciudadanos pacíficos aunque sean los mismos españoles, residentes en este territorio; admiramos el sufragio universal, que asegura la soberanía del pueblo…”, es decir que en dicha Declaración se postula el camino de como habría de ser una republica democrática, como después se consagró en la Constitución de Guáimaro, de 10 de abril de 1869.
¿Cuál es el panorama politico, económico, social y cultural de la Cuba de hoy? La respuesta es bien sencilla: se desconocen los principios que Céspedes había plasmado en la comentada Declaración de Independencia. Y vamos a una obligada referencia al tema migratorio.
En nuestra Historia, pues, han estado presentes las emigraciones, pero con acentuada diferencia. La emigración de la Guerra de los Diez Años, según la autorizada opinión del historiador cubano Ramiro Guerra, fue marcadamente diferente a la del 95. La gran mayoría de la emigración del 68 estaba formada por familias fugitivas de Cuba, a causa de la violencia de los voluntarios. Un por ciento muy elevado de esas familias emigrantes poseían algún acomodo, gracias a lo cual les facilitó venir al extranjero, pero al igual que hizo el castrismo, sus bienes les fueron confiscados, por lo que se encontraron desprovistos de fuentes que les permitieran una vida holgada.
Los emigrados de la Guerra de los Diez Años se dedicaron a coadyuvar con los insurrectos en la isla y contribuyeron al envío de no menos de catorce buques, de vapor y de vela, utilizados para enviar auxilios a Cuba, en momentos en que la contienda bélica estaba en pleno apogeo. En el 95-98, los emigrados cubanos en los Estados Unidos eran en su inmensa mayoría obreros del ramo de tabaco, establecidos con sus familiares en Cayo Hueso, Tampa y otras poblaciones de la Florida; en Lousiana, en Nueva York y otros estados del Este. Estos emigrados, muchos de los cuales adoptaron la ciudadanía americana y se adaptaron a su nuevo ambiente social, económico y político, sin entibiamiento de sus sentimientos patrióticos de cubanismo, antes bien, exaltados por su ausencia de la tierra nativa, contribuyeron para los fondos del Partido Revolucionario Cubano y donativos especiales en el curso de la guerra.
Las huellas de los próceres del siglo XIX fueron continuadas en la isla cuando la llamada revolución cubana que se anunciaba tan verde como sus palmas y tan cubana como su música, se transformó en un estado totalitario al declararse marxista-leninista, y muchos cubanos emprendieron el camino del rescate de su libertad, con un inefable saldo de fusilados, presidio político y un exilio integrados por más de dos millones de compatriotas.
El panorama político, económico, social y cultural que vive actualmente nuestra Patria, es harto dramático porque el cubano de a pie viene sufriendo ascendentes calamidades producto del régimen castrista que absorbió el quehacer creativo de ese cubano, desde que en la década del sesenta fueron confiscadas las propiedades del ramo azucarero, mercantil e industrial, que constituyen la fuente del progreso de las naciones. Para concluir esta columna, recordemos que la efeméride del Grito de Yara, nos trae sensibles emociones porque aquellos próceres nos legaron su ejemplo de amor por la libertad de la tierra en que nacieron.
No perdemos la esperanza de hacer realidad los versos de Heredia: ¡Cuba! al fin te verás libre y pura/como el aire de luz que respiras,/ cual las ondas hirvientes que miras/de tus playas la arena besar.
Abogado cubano. Reside en Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de octubre de 2017, 2:46 p. m. with the headline "El Grito de Yara en la historia de Cuba."