Opinión Sobre Cuba

Democracia y juego de palabras

Los líderes de la Unión Europea y los funcionarios que manejan ese bloque de 28 países como una representación legítima y poderosa de la libertad en el planeta, tienen derecho –por su larga experiencia y su sabiduría– a ser creativos, renovadores y tajantes para imponer un nuevo concepto de la democracia. Y lo han hecho. En un informe publicado ahora en Luxemburgo, aseguran que “Cuba es una democracia de partido único”.

La afirmación, contenida en un informe de 400 páginas sobre el desarrollo de los derechos humanos en el mundo a lo largo de 2016, ha sorprendido a muchos y de ahí que todavía las viudas de los países totalitarios, los nostálgicos del socialismo real, no hayan comenzado a reivindicar el historial de aportes a la humanidad de los personajes que encabezaron regímenes como el de Cuba, en Rusia, Rumania, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Mongolia y Polonia, entre otros.

El análisis de la UE tiene también unas líneas para los comicios que organiza la dictadura cubana con la intención de barnizar la supuesta salida de Raúl Castro de la silla presidencial. “La participación”, dice, “en el proceso político es amplia, con elecciones a escala local, regional y nacional”.

Si se hace una selección forzada de las citas de la pieza suscrita por los campeones de la libertad en Europa, tenemos este resumen obsceno: Cuba es un país democrático donde se celebran elecciones.

Por ese camino, surge la tentación de proponerles a los europeos que eliminen el pluripartidismo, las libertades individuales y el periodismo libre, por ejemplo, y pidan asesores de La Habana para habilitar el modelo cubano en aquellas complejas sociedades.

Los redactores del informe, sin embargo, son audaces e innovadores, pero suficiente agudos y previsores como para adornar o aliviar el tono placentero con el que tratan el castrismo con algunas observaciones críticas sobre la sociedad cubana y lo matizan con juicios más cercanos a la realidad como el reconocimiento de “las restricciones a la libertad de expresión, asociación y reunión, así como la ausencia de una prensa independiente”.

En el texto se admite también que en las elecciones de los comunistas tropicales los aspirantes que no representan posturas dominantes del partido o las organizaciones de masas no llegan a convertirse en candidatos.

Con esa información en su poder, los ilustrados teóricos de la UE, en su afán por complacer a los jefes de la dictadura y ser coherentes con la verdad, podrían reformar su propuesta y asegurar que Cuba es una democracia de partido único que ni es democracia ni ellos aceptarían para que controle la vida y el porvenir de los territorios de la vieja Europa.

Poeta y periodista cubano.

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