Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión Sobre Cuba

José Martí y el periodismo

Pintura de José Martí en el museo del Instituto San Carlos de Cayo Hueso, Florida.
Pintura de José Martí en el museo del Instituto San Carlos de Cayo Hueso, Florida. El Nuevo Herald

“La prensa debe ser el examen y la censura, nunca el odio ni la ira que no dejan espacio a la libre emisión de las ideas. Nunca se acepta lo que viene en forma de imposición injuriosa; se acepta lo que viene en forma de razonado consejo”.

José Martí

En este 28 de enero se cumple el 165 aniversario del nacimiento de nuestro Apóstol José Martí (1853-1895) y hemos escogido para evocar su recuerdo, su tránsito por el periodismo cuando el Maestro inició su labor del ramo en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, en el periódico manuscrito de los estudiantes El Siboney, en el que apareció su soneto ¡Diez de Octubre!, en el que exalta el gesto independentista de Carlos Manuel de Céspedes. Después, el 23 de enero de 1869, desde la imprenta habanera Isis, se edita Patria Libre, en el cual disfruta de la extraordinaria importancia que en su único número ocupa sus páginas el drama patriótico-simbólico Abdala. Martí utiliza el periodismo para divulgar sus ideas políticas y se recuerda: “El amor, madre, a la Patria no es el amor ridículo a la tierra, ni a la yerba que pisan nuestras plantas; es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca”. A tan temprana edad, ya Martí tenía un horizonte para guiar sus pasos en los menesteres libertarios.

En México en 1875, forma parte del elenco de la revista Universal, donde colaboraba también lo más granado en la literatura y la poesía, entre ellos, Manuel Gutiérrez Nájera, uno de los primeros representantes del modernismo. En 1880 tras su llegada a Nueva York, escribe en la revista The Honor. Y, finalmente, el 14 de marzo de 1892 comienza a publicar el periódico Patria, que es el órgano oficial del Partido Revolucionario Cubano y el 10 de abril es nombrado el jefe supremo, es decir, el delegado del partido mencionado, con el fin de impulsar la guerra libertaria y unir a los cubanos para ello, que fue el principal factor del éxito de dicha empresa bélica. No es posible, pues, en esta columna dejar reseñadas todas las publicaciones en las cuales Martí se distinguió como periodista.

El periodismo de Martí nunca estuvo encaminado a denigrar a las autoridades españolas que gobernaban Cuba, generalmente bajo abusos y atropellos de los cubanos. El periodismo de Martí se ajustó a la más impoluta ética. No en balde, el profesor cubano Manuel Gayol Fernández, en su obra Teoría Literaria, al explicar el género del periodismo, se refiere a las cualidades morales del periodista y acota: “El periodista –como el crítico y el historiador– tiene que ser imparcial y veraz. Todas sus cualidades morales, que son fundamentales, podrían resumirse en la llamada ética periodística: veracidad en la información, serenidad e imparcialidad en la crítica, sinceridad en los propósitos, dignidad en las polémicas…”

La libertad de expresión es uno de los más preciados bienes que disfrutan los pueblos, pero la misma no puede ser vehículo para insultar, denigrar y emitir opiniones sin base fáctica. La ética periodística no puede ser abandonada, y quien lo haga corre el riesgo de perder la credibilidad de sus lectores. Ejemplos pululan a diario cuando escuchamos y leemos lo que se dice y se escribe sobre nuestro presidente Donald Trump, quien es imputado de narcisista maligno, racista, mentiroso y otros deleznables epítetos, pasando por alto que apenas un año de estar en la Casa Blanca, el ascenso económico de EEUU está a la vista y la solución del DACA, herencia que dejó el ex presidente Obama, quien pudo haber resuelto el asunto cuando tenía el Congreso dentro de su órbita demócrata, tiene en nuestro presidente su apoyo para que el Poder Legislativo encuentre, en definitiva, la fórmula jurídica que proteja a los Dreamers. El Presidente se preocupa por devolverle a EEUU su prestigio y su coraje ante tantos conflictos externos e internos que orean en el panorama mundial. El buen periodismo no puede estar ajeno a estas faenas de quien fue elegido por el pueblo para guiar a esta nación por el camino que refleje su trayectoria democrática y próspera.

Martí nos legó el apotegma según el cual: “La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla”. ¡Gloria eterna a nuestro Apóstol en momentos en que nuestra común Patria sufre y padece de una añeja dictadura ajena a todos sus postulados!

Abogado cubano. Reside en Miami.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de enero de 2018, 7:31 a. m. with the headline "José Martí y el periodismo."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA