GUILLERMO I. MARTÍNEZ: ¿Qué pasará con la Ley de Ajuste Cubano?
Los titulares de la prensa lo dicen todo.
“A Obama le encantaría visitar La Habana” antes de entregar el poder a quienquiera que sea su sucesor el 20 de enero de 2017. Esto no es una especulación. Lo dijo el vocero de la Casa Blanca Josh Earnest.
Todo esto en medio del acercamiento diplomático y económico que ya parece ser realidad entre los dos países después de 55 años. (Aunque vale la pena aclarar que el restablecimiento de relaciones está costando mucho más trabajo y tiempo del esperado.)
Mientras esto ocurre, en Cuba hay miedo que Estados Unidos cambie la Ley de Ajuste Cubano pasada en 1966 para facilitar la entrada al país de cubanos que huían del comunismo. Son cientos de miles –probablemente millones– los que se han favorecido con dicha ley cuya premisa era que había que darle un escape a los que no querían vivir bajo el primer gobierno comunista del hemisferio.
Ahora que el acercamiento está a la vuelta de la esquina, una pregunta se cae de la mata: ¿Y ahora qué debe hacerse con la Ley de Ajuste Cubano? En Cuba muchos jóvenes se apresuran a salir del país por miedo a que Estados Unidos elimine dicha ley por ya no ser necesaria.
Funcionarios estadounidenses se apresuran a decir que no hay planes para derogar dicha ley.
Pero en el Congreso, Carlos Curbelo, representante republicano del sur de la Florida, dice que va a presentar un proyecto de ley que modifique las condiciones bajo las cuales los cubanos pueden entrar y al año y un día, obtener su residencia y comenzar a viajar a Cuba.
Curbelo tiene la razón. Él quiere que los cubanos que entren a Estados Unidos tengan que esperar cinco años –hasta conseguir su ciudadanía– antes de poder comenzar a viajar a Cuba.
Es una propuesta modesta. Hay quienes creemos que la ley debe ser derogada en su totalidad (algo que no va a ocurrir en el futuro cercano). No tiene sentido establecer relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba y a la vez darles preferencias migratorias a los cubanos.
Ojo que no soy de los que critico a los recién llegados. Si bien es cierto que hay un grupo que se han especializado en cometer fraude contra el Medicare y regresarse a Cuba antes de que los puedan arrestar y juzgar, también es cierto que la mayoría sólo quiere trabajar para vivir mejor.
Estos últimos quieren vivir mejor ellos y poder ayudar a sus familiares en la Isla. No los critico. Sus ambiciones son loables.
Lo que no me cuadra es la razón por la cual los cubanos deben gozar de este privilegio después que Estados Unidos y Cuba normalicen sus relaciones diplomáticas y comerciales.
En ese caso: ¿Cuál es la diferencia entre un joven que quiere venir de Cuba y otro que quiere venir de Haití, de El Salvador, de México, o de cualquier otro país del mundo?
Y consideremos en forma muy particular el caso de los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. De nuevo: ¿Cuál es la diferencia entre los cubanos y los que viven bajo el temor constante de una deportación a sus países de origen? ¿Cuál es la razón por la cual Estados Unidos tiene que darle la mano a los cubanos y una patada al resto de los migrantes del mundo?
Curbelo tiene razón.
No hay explicación por la cual los cubanos pueden ir y venir a Cuba cada vez que le venga en ganas, mientras cientos de miles de indocumentados viven bajo el temor de una deportación en cualquier momento.
Forzar a los cubanos a esperar a que obtengan la ciudadanía es un punto de partida. Me parece más lógico que se trate a los cubanos igual que se trata a cualquier otra persona de América Latina o del mundo que quiera venir a Estados Unidos a vivir y trabajar. Después de todo, una vez que se restablezcan las relaciones entre los dos países, ¿cuál es la diferencia entre los cubanos y los que quieren venir de otras partes del globo terráqueo?
Repito: creo que la mayor parte de los que llegan ahora tienen el mismo empuje y ganas de progresar que los que llevamos más de medio siglo en este país. Hay diferencias entre los dos grupos. Es obvio. Los exiliados históricos vinimos a Estados Unidos huyendo del comunismo. Los que salen de la Isla ahora buscan una vida mejor.
¿Por qué hay que darle un trato preferencial a las decenas de miles de cubanos que siguen inmigrando a Estados Unidos todos los años? ¿Por qué no darle también trato favorable a los indocumentados que ya están en Estados Unidos y que han probado que trabajan duro y no han cometido crímenes?
En fin, quiero que alguien me explique todo este barullo. Yo no lo entiendo.
Guimar123@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de mayo de 2015, 0:16 p. m. with the headline "GUILLERMO I. MARTÍNEZ: ¿Qué pasará con la Ley de Ajuste Cubano?."