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Opinión Sobre Cuba

OSCAR PEÑA: Mal empate


Un automóvil norteamericano antiguo cruza una calle de la Habana Vieja el pasado abril. Al fondo se destaca el Capitolio Nacional.
Un automóvil norteamericano antiguo cruza una calle de la Habana Vieja el pasado abril. Al fondo se destaca el Capitolio Nacional. TNS

Si de pronto queremos comparar con algo ilustrativo como ha estado Cuba todos estos años es aceptable pensar en una vieja locomotora de tren que llevaba más de 50 años parada sin arrancar motores.

A partir de ahora con el efectivo acto de solidaridad del gobierno y el pueblo norteamericano han sido sepultadas las excusas de las autoridades de Cuba para mantener plaza sitiada. La vieja locomotora cubana ha arrancado sus cansados motores y ha echado andar. Es un andar muy lento, pero andar al fin.

En una sociedad rebasando las tres generaciones que han existido programadas para vivir con una total dependencia del estado es más saludable que los cambios sean graduales que acelerados. Después de 56 años de gobierno totalitario, la situación idónea y posible para Cuba no es el derrumbe de su sistema, sino la evolución del mismo.

No debemos tener ningún problema con que los primeros pasos sean económicos. El orden de los factores no altera el producto. También son derechos cubanos faltantes que vamos alcanzando, lo importante es comenzar la evolución e ir cambiando esa vieja política en Cuba de todo prohibido.

Hoy Estados Unidos y la comunidad internacional han hecho su parte y se han abierto a Cuba, sin embargo, y sin tapar la verdad y reconocer que el gobernante cubano Raúl Castro –a diferencia de su hermano– ha demostrado ser un hombre realista, pragmático y hoy útil al país al estar enfocado en los problemas nacionales y no extranjeros, ahora se necesita que su gobierno se abra a Cuba, porque hasta hoy ni la alta dirección, y por ende sus estructuras dependientes han dado muestras de esa necesaria buena voluntad nacional.

No está solo el gobierno de Cuba en esa posición. Hay un empate nacional entre el extremismo oficial y el de sus críticos internos y externos. Existe débil voluntad de buscar consensos y caminos entre todos los cubanos. Y lo más grave: hay en los dos extremos una búsqueda afanosa de buscar justificaciones, de inventar acciones, hechos, leyes, causas y pretextos para obstruir o descarrilar el arranque de la vieja locomotora cubana.

Cuba necesita salir de ese mal empate.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de junio de 2015, 4:13 p. m. with the headline "OSCAR PEÑA: Mal empate."

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