ANÓLAN PONCE: Ante el yugo y la estrella
La mente humana es un gran laberinto, impenetrable aún a las más altas tecnologías. Nadie puede descifrar los misterios de la mente humana y mucho menos lo que esconde una apariencia o una actitud.
¿Quién hubiera imaginado que Bruce Jenner escondía el deseo de ser mujer tras una atractiva apariencia masculina? Debe de ser un martirio ir por la vida con un cuerpo que no está en armonía con la mente. Quizás debido a ello, la transformación de Bruce a Caitlyn ha despertado gran compasión. Se entiende. Otras no.
Como la del ex secretario de Comercio bajo la administración de George W. Bush, el cubanoamericano Carlos Gutiérrez. quien hasta hace solo unas semanas apoyaba el embargo como punta de lanza para lograr la democracia en Cuba, y de súbito se ha transformado en un acólito de la nueva política de Obama después de sentirse “iluminado” tras una reunión con él. Nadie cambia de criterio tan a la ligera cuando existen fuertes convicciones. Parece que la afiliación de Gutiérrez a la política del embargo no era genuina, sino conveniente.
Pero cada cual es libre de escoger el camino a seguir en la vida, tema que aborda nuestro Apóstol en el poema Yugo y Estrella, en cuyos versos, que un buen amigo me recitó de memoria recientemente, la Patria insta a escoger entre dos caminos: el yugo—sombras y mentira; o la estrella—luz y verdad.
…Mira estas dos, que con dolor te brindo,/ Insignias de la vida: ve y escoge./ Este, es un yugo: quien lo acepta, goza./ Hace de manso buey, y como presta/ Servicio a los señores, duerme en paja/ Caliente, y tiene rica y ancha avena.
Gutiérrez viene a formar parte de quienes abogan por la eliminación del embargo para invertir en Cuba con los Castro, o coquetean con esa idea. Como el urbanizador y coleccionista de arte Jorge Pérez, que está ilusionado con reconstruir La Habana en un futuro, y viajó a esa ciudad para la reciente XII Bienal a comprar arte cubano. El dinero que invirtió estará ya en los cofres del régimen para financiar la dolce vita de los Castro, continuar atropellando a las Damas de Blanco y asesinando disidentes, y seduciendo a empresarios como el señor Pérez, quien afirma que él está por el arte y la comunicación entre los dos países y le gusta ir a Cuba a bailar.
Esta, oh misterio que de mi naciste/ Cual la cumbre nació de la montaña,/ Esta, que alumbra y mata, es una estrella./ Como que riega luz, los pecadores/ Huyen de quien la lleva, y en la vida,/ Cual un monstruo de crímenes cargado,/ Todo el que lleva luz se queda solo.
José Valdés-Fauli es un inversionista de Miami que también asistió a la XII Bienal y había visitado Cuba anteriormente. Confiado en cierta ley del Código cubano, se sorprendió al encontrar que la tumba de su abuelo en el Cementerio Colón había sido vendida y sus restos arrojados a una fosa común. “Nos quitaron todo y ahora nos van a quitar los muertos también”, expresó indignado. Valdés-Fauli peca de ingenuo. En un país donde no se respetan los derechos humanos de los vivos, ¡cómo espera que se respeten los de los muertos!
Pero el hombre que al buey sin pena imita,/ Buey torna a ser, y en apagado bruto/ La escala universal de nuevo empieza./ El que la estrella sin temor se ciñe,/ Como que crea, ¡crece!
Alfy Fanjul es un acaudalado cubanoamericano que desde hace poco mas de un año aboga por el levantamiento del embargo. Su sueño es enarbolar de nuevo la bandera familiar en la tierra de sus antepasados. En 2004, los Fanjul la emprendieron contra Sotheby’s por una posible violación a la ley Helms-Burton —que endureció el embargo— tratando de localizar una pintura de Joaquín Sorolla que les fue confiscada en Cuba y alegaban que Sotheby’s había subastado o conocía de su paradero. ¡Irónico! El señor Fanjul persiguió a Sotheby’s apoyándose en el embargo que ahora pide se levante para negociar con los Castro, quienes lo despojaron de todos sus bienes en Cuba, incluyendo la susodicha pintura.
Dos facciones se enfrentan hoy en el exilio: la estrella, los que queremos la libertad incondicional de Cuba y defendemos los derechos humanos de nuestro pueblo; y el yugo, los que soslayando estos, buscan mejorías económicas que lo condenará a continuar esclavo. José Martí fue siempre amante de la libertad, por ella dio su vida:
Dame el yugo, oh mi madre, de manera/ Que puesto en el de pie, luzca en mi frente/ Mejor la estrella que ilumina y mata.
A més de cien años de la muerte de Martí, la Patria, de nuevo, nos da a escoger.
AnolanPonce@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de julio de 2015, 1:34 p. m. with the headline "ANÓLAN PONCE: Ante el yugo y la estrella."