SEBASTIÁN ARCOS CAZABÓN: Sangrando con Rodiles
El pasado 5 de julio, Antonio Rodiles fue arrestado violentamente por la Seguridad del Estado cubana cuando intentaba una vez más acompañar a las Damas de Blanco en su caminata dominical. Rodiles, uno de los más conocidos e ilustrados miembros de la oposición cívica cubana, fue interceptado e introducido a la fuerza en un automóvil. Una vez dentro del auto y con las manos esposadas, Rodiles recibió un puñetazo que le destrozó la nariz. Para los que no han visto el video que circula en internet, el golpe le ocasionó una fractura del cartílago y el hueso nasal que requirió cirugía. El puñetazo no fue resultado del forcejeo entre Rodiles y sus captores; fue un golpe calculado para ocasionar trauma, dolor y miedo.
¿Por qué tratan así a un opositor pacífico? Hay un largo historial operativo de la Seguridad del Estado cubana que lo explica. El régimen tolera a la oposición pacífica para no espantar a los gobiernos democráticos que, quiéranlo o no, lo legitiman con sus diplomáticos y lo sustentan con sus inversionistas. Pero cada vez que alguno de esos opositores hace algo que el régimen considera peligroso, la maquinaria represiva –la aplanadora, como ellos mismos le llaman– se ensaña con ese opositor. Pasó con Ricardo Bofill a finales de los 80, cuando armó el primer grupo de resistencia cívica en la isla, y después con Arcos Bergnes, cuando extendió ese movimiento por toda la isla. Pasó con Morejón Almagro por Concilio Cubano, y con el Grupo de los Cuatro por “La Patria es de Todos”. Pasó con Oswaldo Payá por el Proyecto Varela, y con Oscar Elías Biscet por el Proyecto Emilia. Pasó con los sancionados durante la Primavera Negra del 2003, con las Damas de Blanco y con Laura Pollán. Ahora le toca a Antonio Rodiles.
¿Qué ha hecho Rodiles para merecer esta atención? Rodiles es sofisticado, coherente y buen comunicador, pero hay otros con esas cualidades que han eludido –hasta ahora– la aplanadora. Rodiles es más peligroso porque combina el activismo intelectual con la acción cívica, acompañando a las Damas de Blanco, compartiendo estrategias y riesgos, en contraste con una oposición que en su mayoría, sigue lastrada de caudillos y proyectos exclusivos. Cada domingo, Rodiles demuestra que el principal campo de batalla para alcanzar la libertad plena está en las calles de Cuba.
Hay otros espacios y estrategias útiles para promover la libertad verdadera –en lugar del cambio-fraude que vende el castrismo– pero no hay duda que la calle es el más importante. Quién mejor lo sabe es el régimen, y perder la calle lo desvela. ¿Qué pasaría si más cubanos se suman a esa marcha silenciosa de las Damas de Blanco –como bola de nieve cuesta abajo– hasta llegar a decenas, o cientos de miles? No dudo que el régimen recurrirá a la represión, confiado de que Obama está empeñado en continuar su luna de miel con el castrismo a toda costa. Pero un Tiananmen cubano mancharía irremediablemente la imagen reformista que vende el régimen. Esto explica el peligro que representan Rodiles y los compatriotas que marchan y sangran juntos cada domingo.
En momentos en que el régimen ha logrado confundir a los defensores de la libertad en casi todas partes, cuando hasta los EEUU antepone el pragmatismo a los valores fundamentales, esos que marchan cada domingo por las calles cubanas son los que mantienen viva la esperanza de la libertad verdadera. No tratan de obstaculizar el proceso de normalización –el enemigo no es Obama– sino de aprovechar la nueva coyuntura para recordar que el problema de Cuba no es económico, sino político, y que como dice Tania Bruguera, el mejor momento de reclamar la libertad verdadera es siempre, es ahora.
Hoy yo sangro con Rodiles y con los que marchan cada domingo por las calles cubanas, porque ellos son, al decir de José Martí, los que llevan en sí el decoro de muchos hombres. Con ellos va el pueblo cubano entero, va la dignidad humana.
Director Asociado, Instituto de Investigaciones Cubanas
Florida International University.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de julio de 2015, 1:28 p. m. with the headline "SEBASTIÁN ARCOS CAZABÓN: Sangrando con Rodiles."