HIRAM GONZÁLEZ: El camino hacia la democracia
Creemos que el levantamiento del embargo es moralmente aceptable cuando se liberen a todos los presos políticos y se legalice la existencia de una oposición política. Hacerlo antes es una vergüenza y una humillación.
Creemos que todo gobierno que no sea producto de elecciones libres y multipartidistas o viole sistemáticamente la Carta Democrática Interamericana debe estar sujeto a penalidades de parte de la OEA o a su expulsión, pero por falta de valor y principios se prefiere el silencio cómplice. Ante esa pasividad, esa organización debe desaparecer, porque en vez de ayudar a fortalecer la democracia la debilita.
La oposición habla de democracia y de respeto a los derechos humanos, pero no dice cómo llegaremos a lograrlo y eso crea incertidumbre y miedo entre la población.
Creemos necesario que la oposición presente una ruta de acción para que el país se encamine a la democracia y despeje el miedo que un cambio de sistema puede ocasionar a la población.
Estamos conscientes que iniciar un proceso de democratización es muy difícil de lograr mientras los Castro controlen el poder y el pueblo se mantenga callado llorando dentro de sus casas y no en las calles, demandando la solución de los problemas sociales que ahogan a la población
La oposición debe pedir constantemente la renuncia de Raúl Castro para que facilite la creación de un gobierno de transición instaurado por la nueva nomenclatura y con el apoyo y participación de la oposición política para que restablezca de inmediato la legalidad constitucional anulando la Constitución Socialista de 1976 con sus modificaciones posteriores, porque fue aprobada por un referéndum sin la participación de las demás corrientes políticas del país, y restaurar la Constitución de 1940, que fue legalmente aprobada a través de una Asamblea Constituyente donde participaron todos los partidos políticos, incluyendo el Partido Socialista Popular (comunista) y aunque nunca fue abolida por el pueblo cubano fue ilegalmente sustituida en 1976 después que Fidel Castro gobernara por decreto por 17 años.
La restauración inmediata de la Constitución de 1940 es imprescindible para restablecer el pluralismo político, las libertades públicas y los derechos que esa Constitución otorga a los ciudadanos y se empiecen a organizar los partidos políticos y las posteriores elecciones de acuerdo con la ley electoral de 1943.
Debemos recordar que el Artículo 37 de la Constitución de 1940 dice:
“Es ilícita la formación y existencia de organizaciones políticas contrarias al régimen del gobierno representativo democrático de la República, o que atenten contra la plenitud de la soberanía nacional”.
Mientras ese Artículo esté vigente en la Constitución, el partido comunista o cualquier otro que no cumpla con esa disposición no podrá participar en el proceso político del país.
El gobierno de transición no puede tener poderes legislativos más allá de los necesarios para mantener el orden público, incentivar la iniciativa privada, eliminar las barreras impuestas a los cuentapropistas, facilitar la inversión extranjera y empezar a reconstruir el país, garantizar la paz, el respeto a los derechos humanos y hacer cumplir la Constitución de 1940. Compete a un Congreso elegido por el pueblo legislar con cuidado el cambio de una sociedad sometida a los interés del estado a una sociedad sometida a los intereses de la república y al bien de todos los cubanos.
El nuevo gobierno tiene que eliminar en la población el miedo que origina un cambio de mando con su secuela de venganzas y ajustes de cuentas, por lo que inmediatamente el gobierno de transición deberá emitir una Amnistía General contra todos los crímenes cometidos contra el pueblo cubano desde el primero de enero de 1959, para que la nueva república nazca libre de los pecados y dolores del pasado, que hará del castrismo un crimen sin castigo como lo fue el apartheid en Sudáfrica. Como decimos los cubanos, “borrón y cuenta nueva”, y aunque se nos revuelva el estómago, esa es la solución más sabia y patriótica y la única que nos hará regresar, sin más sangre, dolores y venganzas a la patria de Martí “con todos y para el bien de todos”.
Los cuerpos dedicados a la represión política deben ser eliminados inmediatamente e incorporados sus miembros a la protección del orden público y los agentes más represivos deben ser trasladados o despedidos con paga por un tiempo prudencial.
Ningún ciudadano podrá ser despojado del lugar donde vive por sus antiguos propietarios ni podrá ser demandado por la posesión o el usufructo de bienes confiscados. La responsabilidad recae enteramente en el Estado cubano.
Todas las empresas estatales se pondrán en subasta pública y se devolverán aquellas propiedades confiscadas a sus legítimos propietarios o en su defecto compensar económicamente a los damnificados.
Todos los servicios gratuitos o subsidiados que ofrece el régimen, sin discriminación alguna serán mantenidos hasta que el Congreso de la república los ratifique o modifique.
Debe establecerse una Comisión de educadores e historiadores para eliminar de las escuelas el adoctrinamiento marxista y restablecer la verdad en los libros de texto, aunque no serán retirados ningún libro de la circulación por causas políticas, como lo especifica la Constitución de 1940 en su artículo 23.
“Sólo podrá ser recogida la edición de libros, folletos, discos, películas, periódicos o publicaciones de cualquier índole cuando atente contra la honra de las personas, el orden social o la paz pública, previa resolución fundada de autoridad judicial competente y sin perjuicio de las responsabilidades que se deduzcan del hecho delictuoso cometido”.
Se debe solicitar a las Naciones Unidas, a Estados Unidos y a sus aliados una ayuda masiva para el pueblo cubano, como la que se le brindó a Berlín Occidental cuando el boqueo soviético. Millones de toneladas de alimentos y medicinas deben llegar al país lo más rápidamente posible para ser distribuidos por la Cruz Roja y otras organizaciones similares y muchos millones de dólares serán necesarios para restaurar calles y carreteras, derrumbar edificios en mal estado, reparar otros, construir viviendas y llevar agua y electricidad a todas las partes del país.
Fundación Frank País.
http://fundacionfrankpais.net
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de agosto de 2015, 1:24 p. m. with the headline "HIRAM GONZÁLEZ: El camino hacia la democracia."