JOSÉ MANUEL PALLÍ: Dominus Vobiscum Cubae
Como cubano, estoy de parabienes con la visita del primer Papa nacido en el nuevo continente (en Nativia, como diría una de nuestros más insignes estadistas) a la isla cuya belleza tanto deslumbró a don Cristóbal Colón. Es el primer Papa americano (en el sentido lato de la expresión) y por eso su visita, a Cuba y a cualquiera de las tierras incógnitas hasta aquel octubre de 1492, nos debe llenar de orgullo a todos los americanos. Y ese orgullo fue palpable en las multitudes que siguieron sus actividades en Brasil hace no mucho tiempo, y en Ecuador, Bolivia y Paraguay más recientemente. Seguramente en Cuba el Padre Jorge –como prefiere que lo llamen– encontrará el mismo grado de entusiasmo y de fervor.
Pero me preocupa un poco la visita de Francisco a los Estados Unidos, sobre todo por el marcado simbolismo de su viaje directo entre La Habana y Washington. Y no es que me parezca mal ese simbolismo, al contrario: me parece el énfasis ideal para el proceso de acercamiento entre Cuba y los Estados Unidos a partir de los anuncios del pasado 17 de diciembre.
Me preocupa porque esa asociación entre sus visitas pastorales a ambas naciones pudiera opacar, en medio del ronroneo de los motores de muchos que ya lo llaman “comunista”, el que parece ser el mensaje central de su papado: el mundo ya no da abasto y no puede tolerar más atropellos, ni en el plano físico o ecológico, ni en el plano socio-económico. Y esa simultaneidad pudiera no solo opacar el mensaje central de la visión apostólica de este Papa, sino encender un polvorín que pudiera hasta dañar al proceso de acercamiento entre los dos países que visitará este mes de septiembre.
Y es que como Bergoglio, fiel a sus raíces, ve al sistema o modelo que preconizan los centros de poder económico (poder del cual los Estados Unidos sigue siendo el epicentro en el mundo) como responsable de muchos de esos atropellos, y critica acerbamente a ese modelo (nefasto para el medio ambiente, consumista, individualista, negador del bien común, promotor de desigualdades ancladas en una visión del ser humano y de la vida misma poco menos que egocentrista) ya las tintas están más que cargadas entre algunos “americanos” (en el sentido restringido de la expresión) mucho antes de su llegada a los Estados Unidos.
Llega, además, en pleno despegue y despliegue de una campaña presidencial en la que campean la ignorancia y la banalidad, azuzadas en ambos casos por el miedo a lo “diferente” (de ahí la relevancia que la patética mediocridad de algunos de los candidatos le otorga al “problema” migratorio) y que exacerba los ánimos de nuestros vecinos más asustados por el mensaje de este Papa americano.
Quizás hubiera sido preferible que las dos visitas pastorales hubieran sido espaciadas en el tiempo, porque el contraste entre la forma en que los cubanos (en la isla) recibirán el mensaje del Papa Francisco –la misma forma en que lo recibieron los brasileños, los ecuatorianos, los bolivianos y los paraguayos– y el recelo que seguramente despertará en ciertos círculos de nuestro país, donde muchos de nuestros conciudadanos nunca se han sentido cómodos con el ecumenismo de la Iglesia católica, difícilmente sea provechoso para nadie.
Porque el ecumenismo de este Papa americano y diferente aterra a quienes se aferran a fábulas como las del “trickle down economics” o efecto goteo de la acumulación de riquezas por unos cuantos, fábula que hizo famosa San Ronaldo, el Esopo de nuestros tiempos. Y el miedo es, invariablemente, el peor de los consejeros.
Habrá, por supuesto, entre nuestros vecinos de Miami más de uno que me diga que en Cuba no le tienen miedo al Papa y su mensaje es bien recibido, justamente, porque el Papa es “comunista”. Eso no es sino parte de nuestro folklore…
Pero puesto a elegir y de primeras, me parece que es Cuba la que necesita con más urgencia que el Señor esté con ella. Aunque les confieso que cada vez que veo un “debate presidencial” entre los precandidatos pienso que no, que somos nosotros los que más necesitados estamos.
Abogado cubanoamericano.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de septiembre de 2015, 0:29 p. m. with the headline "JOSÉ MANUEL PALLÍ: Dominus Vobiscum Cubae."