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Opinión Sobre Cuba

NICOLÁS PÉREZ: Sé valiente y cállate

Si escribes todos los miércoles en un periódico como el Nuevo Herald, el más importante en español de los Estados Unidos dentro de una comunidad esquizofrénica como la cubana de Miami, extremista y dividida entre una zurda masoquista que pretende darle borrón y cuenta nueva a los horrores que vivieron bajo el castrismo, y una derecha que llegó aquí en diferentes épocas, sin dispararle un condenado chícharo al castrismo, algunos rompiendo su carné de miembros del Partido Comunista en la escalerilla del avión, y hoy parece que ayer salieron de una celda de castigo de la cárcel de Boniato, aunque aquí no hay personas más moderadas que los ex presos políticos cubanos, quizás porque carecen de complejos de culpa, que como decía Cantinflas, “Ahí está el detalle”. No hay nada que nos torture más y nos haga correr desesperadamente hacia los extremos que un recio complejo de culpa por no haber estado al lado de la patria cuando ella nos necesitó.

Por lo que es una misión peligrosa en este periódico expresar lo que verdaderamente sientes y opinas sobre lo que observas a tu alrededor, sin perder amistades invaluables incluso dentro de tu propia familia.

Pero si escogí ser periodista en una sección de este periódico que se llama Opiniones, por una cuestión de principios tengo que opinar para que no me cueste trabajo mirarme la cara frente al espejo cada mañana cuando me afeito.

A mi edad estoy más cerca de allá que de aquí, por lo que me queda una sola satisfacción, a esta altura de mi vida muchos tienen una convicción absoluta de que lo que piensan es lo correcto, yo no, siempre pienso que mi versión de los hechos puede estar equivocada, pero me he hecho el firme propósito de no callar una sola verdad que sienta o algo que me indigne sobre lo que ocurre en el mundo, América Latina o en esta comunidad.

Sentarme frente a la computadora todos los lunes o los martes para escribir este artículo me pone los pelos de punta, porque a nadie le gusta buscarse enemigos gratuitos, envidio a aquellos periodistas que llamo ideológicos o profesionales que viven a costa del anticastrismo, que opinan a mansalva, digan verdades o no, se equivoquen o no, y a todos les importa tres pepinos porque siempre al final del camino la vida sigue su agitado curso.

También como periodista tengo que ser actual y la noticia del día es Guillermo Fariñas.

Aunque soy más escurridizo que el jabalí y más azorado que el venado tuve con él la relación más estrecha que he tenido jamás con un disidente. Nos reunimos en tres ocasiones, le dediqué dos columnas en este mismo periódico, esta es las tercera, y lo invité a mi casa con un grupo de amigos donde mi esposa le cocinó un arroz con picadillo excepcional.

Creía y creo, que aunque tengo pequeñas discrepancias con él, estoy de acuerdo con la mayoría de sus puntos de vista para lograr la libertad de Cuba.

Admiro su extraordinario valor personal, y pongo por delante que todo el mundo tiene el derecho a hacer u opinar lo que le de la realísima gana, pero recientemente Fariñas acaba de hacer algo inapropiado y cometió un error triste; uno de los líderes más importantes de la disidencia y Premio Sajarov, jamás debió involucrarse en un anuncio político pagado por televisión en una campaña política de Miami.

En el almuerzo de mi casa, en programas por televisión y a los periódicos declaró que millonarios exiliados habían intentado comprarlo ofreciéndole millones de dólares, que detrás de ellos estaba el gobierno de Cuba, y añadió con temeridad, que también habían intentado comprar a Oswaldo Payá.

Inmediatamente lo desmintieron la esposa y un hermano de Oswaldo.

Tratando de defenderse, reveló la fuente de su información, y aseguró que en una reunión en casa del dirigente del Movimiento Cristiano de Liberación Osmel Rodríguez en Miami, cuando Fariñas relató que millonarios exiliados habían intentado sobornarlo, Osmel le aseguró que lo mismo le había sucedido a Oswaldo Payá, pero de inmediato Rodríguez también lo desmintió.

Respeto a El Coco y esta pérdida de credibilidad ojalá no lo lance a una nueva huelga de hambre para recuperarla, que sería un suicidio; su salud él sabe que no se lo permite.

En una ocasión un periodista le preguntó a Briggitte Bardot que consejo le daría a una actriz novel, y la estrella de Y Dios creó a la mujer le respondió de inmediato: “Sé bonita y cállate”.

No sé si seguiré siendo su amigo después de este artículo que me salió del alma, pero si en este instante El Coco Fariñas me pidiera un solo consejo sobre qué hacer ante todo este laberinto donde está metido por su mala cabeza, le respondería sin pestañear: “El pez muere por la boca, sé valiente y cállate”.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de noviembre de 2014, 2:00 p. m. with the headline "NICOLÁS PÉREZ: Sé valiente y cállate."

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