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Opinión Sobre Cuba

DORA AMADOR: Obama, el diplomático audaz

Más que mi antiguo malestar por su cinismo o ignorancia, ahora solo sonrío y sigo adelante cuando leo o escucho a políticos, sobre todo republicanos o de esa índole, criticando y acusando al presidente Barack Obama por ser un hombre “carente de liderazgo, flojo, cobarde”, etc., ante situaciones que surgen en el ámbito nacional o internacional. No obstante, sigo temiéndole un poco al tóxico y torcido surtidor de esos criterios, sean autónomos, genuinos, del político que demuestra su escasa materia gris o copiado y dicho en un sound bite para dar la talla en su partido, no despintarse, vamos.

Tengo ejemplos suficientes y muy recientes que respaldan lo que digo, pero quiero dirigirme de inmediato a lo que me interesa: Cuba.

En los próximos días, la Asamblea General de Naciones Unidas votará de nuevo sobre el embargo de Estados Unidos contra Cuba. Sin dudarlo un minuto, el presidente debe ordenar abstenerse en la votación y de esa forma condenar el embargo de forma unánime ante el pleno de la ONU. Sabemos que ese voto no es vinculante, pero tendría una fuerza moral inmensa y necesaria ante el Congreso y el mundo sobre el serio compromiso de Obama de darle fin al embargo, una estrategia política fracasada y “éticamente inaceptable”, como le llamó Juan Pablo II.

Cierto, sería dar un paso sin precedente, pero de eso se trata precisamente. De dar los pasos por convicción, no por pisar huellas. Alguien tiene que abrir brechas, caminos nuevos que conduzcan a nuevos resultados, en este caso, la apertura total del mundo a Cuba y de Cuba al mundo. De la eventual democratización de Cuba, del establecimiento de un estado de derecho, donde se respeten los derechos humanos y los ciudadanos cubanos sean tratados como dignos hijos de Dios, por todos: sus gobernantes, los negociantes extranjeros o nacionales, sus conciudadanos. Es así como se hace la transición pacífica a la democracia, no hay otra. Esos espacios enormes y oportunos que brindaría la abolición del embargo darían oportunidades también sin precedentes a los ciudadanos cubanos, e incluyo a los opositores, que a fin de cuentas son todos, todo el pueblo, la única diferencia es que no participa en demostraciones callejeras, ni publica documentos, ni crea grupos de oposición. Y conste que los admiro y los he defendido por décadas en estas páginas, y hay veintenas de grupos contestatarios que exigen más o menos lo mismo: libertad para los presos políticos, libertad de expresión, asociación, formación de partidos políticos y elecciones libres y democráticas supervisadas por organismos internacionales que las avalen. Maravillosa, heroica propuesta al gobierno que no va a aceptar jamás, y así pasarán 50 años más, mientras los jóvenes huyen o mueren en su constante intento de escapar de su país. Es la hora de cambiar en este momento, de hacer una inesperada y brillante jugada en el tablero de ajedrez.

En cuanto a la Base Naval de Guantánamo, ¿no se pasó ya la hora de que los Estados Unidos se la devolviera a Cuba después de tantos años de inmoral ocupación desde 1902? A ver, ¿qué cubano o cubana quiere que Guantánamo siga siendo una base estadounidense? Es como si, digamos, en Texas existiera una basa naval cubana, ¿lo permitiría Estados Unidos?

El presidente Barack Obama tiene ante sí grandes oportunidades, después de los pasos no menos audaces que ha dado a partir del 17 de diciembre de 2014, de ignorar las acostumbradas críticas que ha recibido por todas sus iniciativas desde que fue elegido presidente por primera vez y ejercer sus poderes ejecutivos para dejar el embargo sin efecto práctico si los republicanos insisten en mantenerlo. “Si Obama usa su autoridad ejecutiva respecto al embargo, éste se quedaría como un trozo de queso que tiene tantos agujeros que ya no le queda queso. Sería una reliquia”, advirtió Robert Muse, un abogado en Washington con experiencia en las leyes estadounidenses relacionadas con Cuba.

Apuesto por los pasos que está dando Obama, que encajan bien con la cultura del encuentro y del diálogo inspirada por el papa Francisco. Veo buena voluntad, y los cambios que queremos vendrán.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de octubre de 2015, 0:53 p. m. with the headline "DORA AMADOR: Obama, el diplomático audaz."

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