Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión Sobre Cuba

ALEJANDRO RÍOS: Martí como Noé

Mi hijo menor me llama desde la casa de su novia para decirme que sintonice ESPN donde van a estrenar el documental Brothers in Exile sobre dos paladines del beisbol cubano, los hermanos Liván y Orlando, el Duque Hernández.

Mientras que el diario The New York Times abusa de la paciencia del pueblo cubano mediante una cantaleta de editoriales de donde no obtendrá ningún beneficio, los televidentes de este país, una vez más, pudieron escuchar a dos víctimas del sistema contando sus respectivas ordalías.

¿En qué país un pelotero de alto rendimiento debe esperar viajar al extranjero para recopilar en el hotel donde se hospeda el jabón y el champú que podrá llevar de retorno a su familia, mientras el “seguroso” que vigila a la delegación le advierte que quienes transporten en sus maletas mercancía no autorizada serán castigados a no volver a participar en otros juegos fuera de la isla? La anécdota, punto de giro en su vida, hizo que Liván Hernández considerara finalmente la deserción.

¿Ignora el venerable diario que tan decente padre de familia y estelar pitcher, el Duque Hernández, no pensaba seguir a su hermano pero la claque policial deleznable de su barrio no dejaba de acosarlo, al mismo tiempo que lo suspendían de por vida como jugador, ante lo cual no tuvo otro remedio que fugarse de aquel infierno?

El documental refleja estas y otras anécdotas de zozobras y triunfos en medio de un régimen que ahora pide el agua por señas pero que no dudó, ni un instante, en arrinconar a uno de los más importantes compositores nacionales, Frank Domínguez, quien acaba de morir en su exilio mexicano, satisfecho por haber dejado atrás tanta desventura.

Esa dictadura decadente no merece la más ínfima de las dádivas que inmediatamente revertirá en su provecho el clan Castro, que ya se alista para su continuismo de pesadillas.

Disculpen la disquisición porque lo que quiero realmente es invitarlos este sábado a la presentación de otra persona que añade valor a la cultura nacional, aunque las instituciones oficiales lo ignoren allá en la isla con su habitual desfachatez.

Este poeta minucioso hizo que mi padre un día se me apareciera en la casa con un haiku, al escucharlo por radio celebrando forma tan especial de la lírica japonesa.

Se percibe a su alrededor un hálito de auténtica cubanidad, nada impostada —como una suerte de protección amable ante los embates del país devastado que dejó atrás—, en cada gesto de su conversación y en la forma plácida que hilvana su literatura.

La morralla castrista se da el lujo de prescindir de peloteros gloriosos, eternos compositores y escritores como el que tendré el privilegio de presentar este sábado con un libro, exquisitamente publicado en España, que me reconcilia felizmente con nuestro atribulado José Martí.

Orlando González Esteva, autor exiliado y soberano, en estos tiempos de premuras, omisiones y frivolidad, se ha sumergido en la vasta obra martiana en busca de un bestiario disperso y casi mágico.

Nos ahorra una aventura insondable y en Animal que escribe. El arca de José Martí, regala un Apóstol sin pedestal, andando sobre sus suelas extenuadas, en pos de una fauna solo visible a los ojos del poeta.

Y no es petulancia cuando hablo de reconciliación con una figura que el castrismo ha secuestrado y vaciado con una tergiversación política que sortea su brío humanista. Yo lo recuerdo ubicuo y de yeso en mi educación y Orlando me lo devuelve persona.

Les ruego nos acompañen el sábado 15 de noviembre a las 4:00 p.m. en el Koubek Center del MDC.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de noviembre de 2014, 1:20 p. m. with the headline "ALEJANDRO RÍOS: Martí como Noé."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA