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Opinión Sobre Cuba

JANISSET RIVERO: Jorge Valls o la encarnación de la República martiana

Hay cubanos luz, nacidos y formados en la República que Cuba fue. Jorge Valls Arango era uno de ellos. La Cuba que ha logrado sobrevivir en el destierro se va quedando a oscuras cada vez que uno de estos cirios se nos va.

Nacido en el complicado año 1933, año en el que la República se batía entre el autoritarismo y la nueva revolución, Valls encarnó los mejores valores del humanismo cristiano. Con la facilidad para el verbo, la contemplación artística y el pensamiento filosófico, estudió Filosofía en la Universidad de La Habana, en aquellos tiempos convulsos en los que los mejores hijos de Cuba tuvieron que dejar las aulas universitarias para salvar la Patria. Por eso Jorge se hizo miembro del Directorio Revolucionario Estudiantil de José Antonio Echeverría y sufrió la muerte sangrienta de sus entrañables amigos del Directorio durante el Asalto a Palacio y luego en Humboldt 7.

Cuentan que exiliado en México en 1958, para sobrevivir tanto él como sus compañeros del Directorio, se presentaba a concursos de oratoria y retórica que ganaba siempre, logrando con ello el pan para él y los suyos.

Opuesto al giro comunista del régimen implantado en 1959, en 1964 fue el testigo incómodo de la defensa en el caso de Armando Marcos Rodríguez Alfonso (Marquitos), a quien consideraba inocente, hecho que le valió veinte años y cuarenta días de prisión política.

Sus compañeros de presidio recuerdan a Jorge disertando sobre estética, sobre los antiguos griegos, sobre el cristianismo, y los derechos humanos, en aquellas tertulias rodeadas de los barrotes de la prisión política. Dentro del horror de aquellos años, Jorge y sus hermanos de cautiverio lograron crear poesía, arte, y en muchos casos, algunos de los que habían ingresado a la prisión política siendo analfabetos, encontraron en Jorge un maestro incomparable, un mago que le abría ventanas a sus almas.

En una entrevista incluida en su libro de ensayos Filo, contrafilo y punta, nos alerta sobre la futilidad de la violencia que aborrecía: “Si hace falta golpear para ser respetado se ha fracasado, porque no se es respetado sino temido. Pero, si por desafiar el dolor o la muerte, el inerme y más débil acaba siendo respetado porque alguien ha creído en él, entonces se ha vencido para siempre”.

Lo conocí en Caracas, en 1987, cuando era apenas una adolescente. Aquel hombre delgado de larga melena, que había escrito versos acuciantes en las celdas de castigo, versos cuya urgencia y humanidad desnudaban el espíritu, parecía más un estoico de la Grecia clásica que un cubano.

Luego, ya en Miami, pude escuchar sus conferencias sobre historia de Cuba, sus conocimientos sobre la República, sus disertaciones sobre Martí.

Jorge no parecía ser de nuestro tiempo. Tuvo el coraje de vivir de acuerdo a una eticidad que ya no es común, a un cristianismo puro, que llevó con una sencillez aplastante. Jorge era el más sabio, y el más humilde, el más dado a todos, el más desprendido de la riqueza material, el hombre más libre que he conocido.

“Ser hombre es crear lo que no ha sido y entregárselo a otro a que lo guarde”. Hoy esa afirmación suya cobra más vigencia.

Se nos va muriendo una parte esencial de la nación cubana, de la República. Con la desaparición física de hombres y mujeres de la talla de Valls (y la lista es larga): Carlos Ripoll, Juan Clark, Antonio Jorge, Raquel Lavilla, Juan Antonio y Rafael Rubio Padilla, Nena Segura Bustamante, Miguel Isa, Luis Fernández Caubí, entre muchos, se nos escapa una posibilidad de acceder a conocimientos y vivencias fundamentales para entender nuestra identidad.

Si el castrismo se ha instalado en Cuba para borrar del mapa quienes somos y quienes logramos ser. Si lo anticubano es lo que rige a Cuba hoy, más que nunca hemos de tomar ese legado, entregado a las generaciones nuevas, de la mano de esos sabios de ayer, y atrevernos a soñar la nueva República martiana que ellos encarnaron, para que no muera la esperanza.

Escritora exiliada y miembro del Directorio Democrático Cubano.

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de octubre de 2015, 1:44 p. m. with the headline "JANISSET RIVERO: Jorge Valls o la encarnación de la República martiana."

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