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Opinión Sobre Cuba

ANÓLAN PONCE: ¡El Alcázar no se rinde!

La frase que da título a este artículo dramáticamente ilustra el espíritu soberbio y gallardo de los españoles. En julio de 1936, al comienzo de la Guerra Civil Española, el coronel José Moscardó se negaba a entregar municiones bajo su control al Ministerio de Guerra del gobierno republicano. Amenazado por este, Moscardó se sublevó en el Alcázar de Toledo junto a fuerzas de la Guardia Civil bajo su mando y familiares de estos. Conminado a rendirse a través de una llamada telefónica de su hijo Luis, a quien habían tomado de rehén, comunicándole que de no acatar la orden, a él lo fusilarían, el valiente coronel contestó: “Hijo, encomienda tu alma a Dios, prepárate a morir. ¡El Alcázar no se rinde!”

Las palabras del heroico coronel contrastan con el espíritu conformista y derrotista que se ha puesto de moda entre algunos exiliados cubanos, y que sobresale en el artículo Los cubanoamericanos, agentes de cambio en Cuba [Perspectiva, 25 de septiembre], escrito por el exitoso empresario cubanoamericano Mike Fernández, y que por razones de un viaje no pude abordar en su momento.

Es admirable la cruzada altruista y de buena voluntad que se propone el Sr. Fernández, pero la grave omisión de los Castro en su fórmula para reconstruir a Cuba invalida su visión y la convierte en un sueño imposible. Si el Sr. Fernández se atreve, como afirma, decirle a otros en Cuba que el capitalismo funciona, terminará sus días en una cárcel cubana, malnutrido y sin dientes como Alan Gross. ¡Que le diga adiós a “jugar con los nietos, disfrutar en la playa y leer un libro” como sueña hacer en su vejez! Todo capital que aporte producto de su fructífera labor en un país libre estará malgastado arando el rancho árido de los Castro y sus secuaces. Y lo único que estará avanzando con ello es la agenda castrista, porque “la nueva Cuba” a la cual él se refiere continuará siendo la de los Castro.

El Sr. Fernández simplifica el acto de perdonar y aclama este como medio esencial para la solución cubana; pero se apresura en conceder ese perdón a los Castro. Las hermanas gemelas Eva y Miriam, víctimas del Holocausto y mencionadas por él, perdonaron años después de ser libres, no mientras Hitler aterrorizaba Europa y ellas eran sometidas en Auschwitz a los horribles experimentos del Dr. Mengele. El famoso perdón de Nelson Mandela solo ocurrió después de encontrarse él libre y Sudáfrica encaminada a la democracia. ¿Qué podemos deducir? Que el perdón solo se da cuando el agravante ha dejado de existir.

Para el pueblo cubano eso no ha sucedido: aún continúan bajo la férrea opresión castrista. ¿Debemos perdonar a los verdugos que continúan castigándolo?

El sentimiento de perdón no puede borrar la memoria histórica. A Mike Fernández le agradecemos, quienes integramos el comité para construir el Memorial Cubano, una generosa contribución que nos permitió terminar ese monumento, el cual reconoce individualmente, 10,000 nombres de víctimas de la brutal tiranía de los Castro. Es irónico que quien nos ayudó en tan noble proyecto, ahora nos proponga pactar con los asesinos de esas víctimas y perdonarlos. Esos muertos exigen justicia, no para ellos, porque “morir por la patria es vivir”. La exigen para nuestro pueblo esclavizado y que su muerte no haya sido en vano. ¡Cómo no valorar ese pasado y tratarlo con especial respeto!

Dice el Sr. Fernández que la opción a seguir, aunque con dolor, es borrón y cuenta nueva. Yo digo que hay otra, pero con honor. Continuar luchando como hasta ahora, y no cerrar el capítulo. No es que seamos viejos malgeniosos; somos verdaderos exiliados, esos que brillantemente describió Gloria Leal en Banderas del exilio [Perspectiva, 13 de julio]. Ese exilio, emulando a Moscardó, continuará luchando, porque la hora del perdón no ha llegado para los cubanos: los Castro continúan en el poder.

Por ello, siguiendo el ejemplo del gallardo coronel le decimos a Mike Fernández: “Fusile usted los principios y razones por las cuales sus padres lo trajeron a este país. Ponga usted su dinero al servicio de los verdugos de Cuba. Nosotros no lo haremos. ¡El Alcázar, perdón, el exilio no se rinde!”

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de noviembre de 2015, 11:13 a. m. with the headline "ANÓLAN PONCE: ¡El Alcázar no se rinde!."

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