JOSÉ MANUEL PALLÍ: Rodiles
Me pareció muy buena la entrevista al disidente / opositor cubano Antonio Rodiles –excelentes las preguntas– publicada el domingo 7 de diciembre, y aunque no estoy de acuerdo con las posturas del joven Rodiles en varias de sus respuestas, aplaudo sin reservas su decisión de regresar a Cuba en el entendimiento de que el trabajo político –lo que él describe como la búsqueda de una base social– no puede hacerse sino en las calles de Cuba. Al igual que Menoyo en su momento, cubanos como Rodiles demuestran un valor que los distingue.
Rodiles está en todo su derecho de tomar las posiciones que toma frente al embargo –que no comparto– y de centrarse en un logro específico: que Cuba ratifique –e implemente– sus compromisos internacionales con los derechos humanos. Aunque, francamente, no alcanzo a comprender por qué para acceder a ese logro haga falta tener una actitud crítica hacia los cambios y los espacios que ya se han ido dando y abriendo en Cuba en los últimos años. Aquí en Miami hay gente que pareciera desear fervientemente que el incipiente sector privado en Cuba fracase lo más estrepitosamente posible, aunque no creo que ese sea el caso de Rodiles.
Le deseo a Rodiles la mejor de las suertes en su labor de abrir espacios para la comunicación fluida y el debate cívico entre cubanos, aunque tampoco comparto su preferencia, en el terreno de las ideas políticas, por “la visión liberal clásica”. Rodiles opina que no tiene sentido hablar hoy del “plattismo” –que data de los albores del siglo XX (Rodiles dice que del XIX, pero...)– porque ha quedado obsoleto en “un mundo con dinámicas distintas”. Pero el liberalismo clásico data del siglo XVIII, lo que lo hace aún más desfasado con respecto al mundo de hoy.
Aunque son varios los postulados del liberalismo clásico que me gustaría ver implementados en la Cuba del futuro, la lectura de esa visión liberal clásica que hacen muchos “expertos” aquí en Miami hoy día –lectura que Rodiles adopta en algunas de sus respuestas– ha desvirtuado, en mi humilde opinión, muchos de esos postulados del liberalismo “original” que a mí me parecen valiosos. Esos "expertos" se aferran a una serie de dogmas –postulan un liberalismo tan inmutable como pretende serlo el socialismo cubano– justamente porque esas "dinámicas distintas" del mundo de hoy no les dejan otra escapatoria que aferrarse, por miedo al cambio, a esos dogmas. Hasta el actual líder de la Iglesia Católica en el mundo tiene un perfil menos dogmático que los popes del neoliberalismo... Dinámicas distintas indeed.
Rodiles, siendo joven y, obviamente, inteligente, podrá escapar, espero yo, a esa visión dogmática del liberalismo clásico que, aparentemente, le lleva a desconocer al “pueblo” como un ente abstracto e inasible conceptualmente. Aunque la entrevista no lo menciona, cabe suponer que para Rodiles el “bien común” también sea una abstracción sin sentido.
En un mundo tan interdependiente como lo es el de hoy –que a eso nos han llevado las “dinámicas diferentes” a las que se refiere Rodiles– la obcecación con la libertad individual como prioridad exclusiva y excluyente puede resultar dañina, y hasta peligrosa. La gran pregunta que requiere respuesta –y confieso que yo no la tengo– es como hacer para ser libres en conjunto, y no solo como individuos. No se puede ser libre hoy día sino en el marco de una sociedad en la cual todos disfrutamos de esa libertad, una sociedad en la que todos “nos sentimos” incluidos.
Abogado cubanoamericano.
jpalli@wwti.net
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de diciembre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "JOSÉ MANUEL PALLÍ: Rodiles."