FRANK CALZÓN: No hay que ignorar el rol de Cuba en el tráfico humano
El tráfico internacional de personas y el abuso sexual de menores son dos de los problemas más graves de derechos humanos. El viernes pasado, la Subcomisión de Asuntos Hemisféricos de la Cámara de Representantes federal realizó en Miami una audiencia sobre los abusos a los derechos humanos en Venezuela y Cuba.
La investigación se debió a que al compilar su informe más reciente sobre tráficos de personas, altos funcionarios del Departamento de Estado presionaron indebidamente al personal para que mejorara la clasificación de varios países, como Cuba, Malasia y Rusia.
En una audiencia en el Congreso en agosto, la subsecretaria de Estado Sarah Sewall defendió la clasificación al decir: “No hacemos comentario sobre las deliberaciones internas” y afirmó que “los hechos fueron compilados por la TIP (Oficina de Combate al Tráfico de Personas) y el equipo del Departamento de Estado, y se hizo de manera rigurosa y apegada a los hechos”. Sin embargo, según la agencia de noticias británica Reuters, varias personas de esos equipos revelaron que la clasificación del 2015 se suavizó a propósito en el informe emitido por la TIP. Reuters atribuyó a un portavoz del gobierno haber desestimado las alegaciones, diciendo que “algunos diplomáticos dicen que el personal debe dejar de actuar como ‘puristas’ ”.
El informe es una herramienta que se usa para avergonzar a gobiernos y hacerlos que implementen leyes para evitar el tráfico de personas para fines sexuales y de trabajo forzado, y enjuicien a los traficantes. Sin embargo, una de sus consecuencias no intencionales fue que cuando centró la opinión pública mundial en el pésimo historial de trabajados forzados y “turismo sexual” con menores en el Sudeste de Asia, muchos traficantes encontraron terreno fértil en Cuba. Lo que es más, dado el reciente flujo de miles de turistas, el turismo sexual está aumentando en la isla.
Fuentes en el Capitolio federal me dicen que la integridad del informe sobre el tráfico humano es uno de los asuntos que el Congreso explorará con la secretaria adjunta de Estado para las Américas, Roberta Jacobson, que ahora espera la confirmación como nueva embajadora en México y fue quien lideró las negociaciones para “normalizar” las relaciones con Cuba.
En el 2011, la Real Policía Montada de Canadá reportó que Cuba era el destino más popular en las Américas para el turismo sexual con menores. En el 2013, un canadiense de 78 años que regresaba de Cuba fue acusado de nueve cargos de turismo sexual con menores. El hombre se declaró culpable en 1995 y 1998 de posesión de pornografía infantil filmada en Cuba. Según el canal de televisión canadiense CTV News, todas sus supuestas víctimas eran niñas cubanas, “algunas hasta de 4 años de edad”. No es probable que el aumento sustancial de los turistas extranjeros que visitan ahora la isla haya reducido el tráfico de personas. El secretario de Estado John Kerry también debe responder a varias cartas que le han enviado legisladores estadounidenses sobre el asunto.
“La afectación percibida a la integridad del informe del 2015 puede provocar daños a largo plazo”, reportó Reuters. Mark Taylor, ex coordinador de informes y asuntos políticos de la TIP, dijo: “Solo hace falta un año de este nocivo efecto político para acabar con su credibilidad”.
Desafortunadamente, el legado del presidente Barack Obama probablemente quede manchado por más de un ejemplo en que las consideraciones políticas tomaron precedencia sobre los hechos. Otra manipulación de los informes del Departamento de Estado ocurrió a finales de mayo, cuando sacó a Cuba de la lista de gobiernos extranjeros que apoyan el terrorismo internacional. Eso sucedió mientras asesinos convictos de policías estadounidenses todavía disfrutan de “asilo político” en Cuba.
Suavizar el informe sobre el tráfico de personas fue, sin duda, una concesión a los hermanos Castro. Democracy Digest, un blog del National Endowment for Democracy, observó que las acciones del gobierno “difícilmente alivian las preocupaciones de disidentes cubanos de que el gobierno [estadounidense] está restando importancia a los derechos humanos y la democracia en momentos que busca un acercamiento con las autoridades comunistas de la isla”.
El rechazo al tráfico de personas y el abuso sexual de menores no está limitado a los “puristas” del Departamento de Estado. Es una postura que comparte ampliamente el pueblo de Estados Unidos.
Frank Calzón es director ejecutivo del Center for a Free Cuba en Washington DC.
cubacenter.org
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de noviembre de 2015, 2:33 p. m. with the headline "FRANK CALZÓN: No hay que ignorar el rol de Cuba en el tráfico humano."