Opinión Sobre Cuba

DORA AMADOR: La esperanza no defrauda

Me parece mentira, ¿vivo un sueño? Sí, es el sueño hecho verdad gracias a la sacudida que me ha dado Dios en una semana y la histórica y fecunda iniciativa –otra de ellas– que nos ha dado el Papa Francisco: Estados Unidos y Cuba restablecen relaciones diplomáticas. Esto implica muchas cosas de importancia capital, transformará la vida de millones de cubanos de allá y de acá, que hemos sufrido por más de 50 años las hostilidades entre los dos países. Una política de aislamiento que jamás funcionó, jamás. Un estúpido error de presidente tras presidente estadounidense. Más el secuestro nuestro por parte de los poderosos y autoritarios congresistas cubanoamericanos, que afirmaban en Washington hablar en nombre de todos los exiliados. Ciertamente nunca hablaron por mí.

¡Dios, tu tiempo no es nuestro tiempo, pero cómo demora a veces! ¡Qué día el 17 de diciembre inolvidable ya! Después de tantos años de denuncias de injusticias, de lucha a través de estas páginas por la libertad de Cuba, y por el levantamiento del absurdo embargo. Mi voz ha sido expresada por el Papa Francisco y por el presidente Barack Obama.

Veo que se allana el sendero, se endereza lo torcido, lo escabroso se iguala, se prepara el camino del Señor, que es amor y reconciliación.

El pasado viernes empezaba mi artículo El que viene con estas palabras salidas del corazón: “La gran tentación es la desesperanza, concluir que todo está perdido, nada qué hacer. Y no hacer nada. Ya cedí a ella en el caso de Cuba”. ¿Cedí por cansancio, por hastío, por hartazgo o asco? Por todos los antes mencionados. Pero el Señor de las sorpresas decidió sacudirme de pies a cabeza, ha sido una advertencia y una caricia a la vez diciéndome al oído: “Mujer de poca fe”.

Dios nos habla a través de San Pablo: “La esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado”. (Carta a los Romanos, 5, 5).

“Solamente en esperanza estamos salvados. Ahora bien, cuando se ve lo que se espera, ya no se espera más: ¿acaso se puede esperar lo que se ve?

En cambio, si esperamos lo que no vemos, lo esperamos con constancia.

Igualmente, el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables.

“Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión en favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina.

“Sabemos, además, que Dios dispone, todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio”. (Romanos 8, 24-28).

“Esperando contra toda esperanza, Abraham creyó y llegó a ser padre de muchas naciones, como se le había anunciado: Así será tu descendencia.

“Su fe no flaqueó, al considerar que su cuerpo estaba como muerto –era casi centenario– y que también lo estaba el seno de Sara.

“El no dudó de la promesa de Dios, por falta de fe, sino al contrario, fortalecido por esa fe, glorificó a Dios”. (Romanos 4, 18-20)

Dios nos habló a través de San Juan Pablo II, cuando visitó Cuba y dijo: “El embargo es éticamente inaceptable”.

Los lectores han escuchado noticias y comentarios por radio y televisión, por prensa escrita y online, en redes sociales y en portales web. Además de haber escuchado a Barack Obama y a Raúl Castro, así que están bien informados acerca de lo acontecido, de trascendencia inimaginable para todos nosotros.

También saben, o deben saber, que el gobierno del Vaticano fue el único que estuvo presente y participó activamente en todas las negociaciones entre ambos países. Que el acuerdo final se cerró en el Vaticano con oficinas facilitadas por el mismo Francisco. El Papa ha desempeñado un papel central en esto que tanto nos emociona, nos cambia la vida, y le doy las gracias a Francisco desde lo hondo de mi alma.

El sueño de toda mi vida, esta vida vivida en exilio, ha sido el regreso. Y se me han abierto las puertas para el regreso a Itaca.

Gracias, Dios de la esperanza, porque en un abrazo lleno de amor fortaleciste para siempre mi fe. Qué enseñanza, Dios encarnado en hombre que te acercas y nos renuevas y purificas. Regresaré para siempre a Cuba. Y Cuba será libre.

Palabacubana.org

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